El vínculo franco-italiano ya tiene sus propios banqueros de inversión

Mediobanca compra la boutique parisina Messier Maris & Associes, y tendrá más fuerza para asesorar en operaciones transfronterizas

Alberto Nagel, CEO de Mediobanca.
Alberto Nagel, CEO de Mediobanca.

El vínculo franco-italiano va a tener ahora sus propios banqueros de inversión. Mediobanca dijo ayer que va a comprar un 66% de la boutique de fusiones y adquisiciones Messier Maris & Associes, con sede en París, la última operación de alto perfil entre los Alpes. A pesar de los estrechos lazos culturales entre los dos países, recientes peleas en consejos de administración demuestran que es difícil llevarse bien.

El consejero delegado de Mediobanca, Alberto Nagel, utilizará las acciones de autocartera del banco para comprar el 66% de la empresa fundada por el antiguo jefe de Vivendi Jean-Marie Messier y el exbanquero de Lazard Erik Maris.

Esto permitirá al grupo italiano competir mejor en París con jugadores de la talla de Lazard y Rothschild. Los periódicos locales sitúan el valor de la empresa en torno a los 160 millones de euros. Eso es un múltiplo de más de 10 veces el beneficio neto ajustado del año pasado, que fue de 15 millones de euros, según una persona con conocimiento de la operación.

Las operaciones transfronterizas en las que participan bancos de inversión tienen un bajo índice de éxito, ya que los banqueros estrella pueden salir fácilmente por la puerta. El hecho de que la dirección de Messier Maris mantenga una participación debería, por tanto, reconfortar a los accionistas de Mediobanca. La compañía, de 8.000 millones de euros, espera que la operación incremente en un 8% los ingresos por honorarios y comisiones –que alcanzaron los 622 millones de euros en el último ejercicio–, y que incremente su beneficio por acción en un 2%. La entidad ganó 864 millones después de impuestos en el ejercicio hasta junio del año pasado.

Y lo que es más importante, tener un punto de apoyo en las salas de juntas francesas reforzará la posición de Nagel de cara a asesorar sobre acuerdos transfronterizos entre los dos países. Aunque las relaciones políticas entre París y Roma han tocado fondo últimamente, el flujo de capitales no ha cesado.

El propietario de Vivendi, Vincent Bolloré, que también es un gran inversor en Mediobanca, con el 7,86%, tiró la casa por la ventana no hace mucho gastando unos 4.000 millones de euros en el 24% de Telecom Italia y posee una gran participación en Mediaset, el grupo de medios de Silvio Berlusconi.

Por su parte, el empresario italiano Leonardo Del Vecchio es el mayor inversor en el grupo de gafas más importante del mundo, Luxottica, tras la fusión de este con el francés Essilor. Y la constructora naval italiana Fincantieri está a punto de adquirir el control de la francesa STX.

Todos estos prominentes acuerdos han dado lugar a grandes disputas sobre gobernanza, algunas de las cuales siguen sin resolverse. La lógica de negocio no es claramente el único componente para que los negocios funcionen. Aunque los banqueros de inversión pueden ayudar a acercarse a las empresas italianas y francesas, los terapeutas pueden ser igual de valiosos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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