La OCDE alerta del impacto negativo del adelgazamiento de las clases medias

Esta organización aconseja a los Gobiernos rediseñar los sistemas impositivos y de ayudas sociales para recuperar un mayor peso de esta parte de la población

La OCDE alerta del impacto negativo del adelgazamiento de las clases medias

La clase media solía ser una aspiración. Durante muchas generaciones, pertenecer a la clase media suponía vivir en una casa confortable y tener un buen nivel de vida gracias a un trabajo estable y una carrera con oportunidades laborales. En el nivel macroeconómico, la existencia de una fuerte y próspera clase media suponía el avance de economías y sociedades saneadas y un crecimiento económico inclusivo para los países que la disfrutaban.

Así lo refleja el informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) titulado La exprimida clase media, que asegura "que sustenta las democracias y el crecimiento económico de los países, pero que está dando síntomas de no ser tan estable como en el pasado".

La OCDE se pregunta si los hogares con ingresos medios están siendo socavados y la respuesta que ofrecen sus datos es claramente que sí. Considera clase media a las familias cuya renta está entre el 75% y el 200% de la renta nacional mediana, un grupo social que pasó de representar del 64% al 61% entre mediados de los años ochenta y mediados de 2010.

Pero además de adelgazar su peso, el informe asegura que "la influencia económica de la clase media y su papel como centro de gravedad económica también se ha debilitado".

De los 19 países de la OCDE con datos disponibles a lo largo de dos o más décadas, solo Israel y Turquía experimentaron un incremento en sus ingresos medios que, además, fue considerablemente más alto en los últimos años, indica este informe.

Si bien, en general en 21 de los 36 países de la OCDE, las rentas medias se estancaron o crecieron en un promedio anual de menos de 1% desde 2008. En Grecia, Italia, Japón, México, Eslovenia y España, los ingresos medios a mediados de la década de 2010 "eran considerablemente más bajos que en 2008, después de descontar la inflación". Y en el caso de Grecia, el descenso fue equivalente a una caída de casi el 6% anual.

Es más, las cifras de la OCDE consideran que los ingresos agregados de todos los hogares de ingresos medios eran cuatro veces mayor que los de las familias con rentas altas hace tres décadas. Mientras que en la actualidad no llega a ser tres veces mayor.

Otro dato que refleja la pérdida de peso de las clases medias es que el 70% de la generación del baby boom en los países desarrollados pertenecía a este grupo social cuando tuvieron 20 años, frente al 60% de los millennials. Y la OCDE atribuye esta merma a que los babyboomers disfrutaron de unas carreras laborales más estables.

Es más, este organismo llama la atención sobre el hecho de que en los últimos 30 años las rentas medias han crecido menos de un tercio de lo que lo han hecho las rentas del 10% de los hogares más ricos. Y, en paralelo, los estándares de vida de la clase media se han encarecido más que la inflación, con lo que han perdido poder adquisitivo. En este escenario, la OCDE recomienda a los Gobiernos que combatan la percepción de los miembros de la clase media de que el actual sistema socioeconómico es injusto, mediante "la revisión adaptación del sistema impositivo y de prestaciones".

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