Guía para tomar la mejor decisión en las opas de Dia y Telepizza

El accionista ha de conocer toda la información de la oferta y estar muy pendiente de los plazos

Guía para tomar la mejor decisión en las opas de Dia y Telepizza
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En pleno auge de operaciones corporativas, la CNMV autorizó el pasado 28 de marzo las opas de Letterone sobre Dia, la del fondo de capital riesgo KKR por Telepizza y la de Carlyle sobre Bodegas Bilbaínas. El 1 de abril comenzó el plazo de aceptación para las tres ofertas, un período en el que los accionistas deberán manejar toda la información de las compañías y conocer con detalle el calendario de la opa antes de tomar una decisión.

La CNMV aconseja consultar el folleto de la oferta de compra, que la institución tiene disponible en su página web, para formarse un juicio de la oferta y conocer los términos de la prestación económica que se ofrece y los planes del comprador. Advierte también que es fundamental el seguimiento de los hechos relevantes que comunique el oferente, tales como la prolongación del plazo de aceptación o un cambio en el precio de la oferta.

El plazo para la aceptación de la oferta no podrá ser inferior a los 15 días naturales ni superior a los 70 y el accionista deberá conocer que el límite para prolongar ese plazo de aceptación es de tres días antes de que finalice. Y el tope para anunciar una mejora de la oferta, de cinco días antes del término del período de aceptación. Estos tiempos son especialmente relevantes en la opa del magnate Mijail Fridman, a través del fondo Letterone, sobre Dia, la de resultado más incierto. Buena parte del mercado aún contempla la posibilidad de una mejora de la oferta y la tensión podría prolongarse ante la previsible extensión del plazo de aceptación en dos semanas.

Si el accionista decide decir sí a la oferta, debe comunicarlo de forma expresa presentando una orden de aceptación en la entidad donde tenga depositados los títulos. Si la rechaza, también debe ser consciente de los riesgos de su decisión, puesto que puede quedarse como accionista minoritario en una compañía con escasa liquidez o con difícil viabilidad si la opa era una clara opción de supervivencia.

De no aceptar, y si la opa sale adelante, el comprador puede lanzar una opa forzosa si ha logrado el 90% del capital al que dirigía su oferta y esto le convierte además en propietario de más del 90% del accionariado.

Dia, cuenta atrás en una oferta a todo o nada

Los accionistas de Dia están cerca de conocer el desenlace de la profunda crisis por la que atraviesa la compañía y en la que la opa lanzada por el magnate ruso Mijail Fridman va a suponer un punto de inflexión. Su oferta por el 71% del capital de la compañía que no posee está planteada en términos dramáticos: o la aceptación de un precio de 0,67 euros por acción o el concurso de acreedores. El plazo de aceptación de la oferta arrancó el pasado lunes y concluirá el próximo 23 de abril, aunque de aquí a esa fecha aún surgen numerosos interrogantes antes de tomar una decisión.

La gran duda para los accionistas de Dia es si Letterone, el fondo a través del que Fridman canaliza su participación del 29% en la compañía, terminará por mejorar su oferta. Los mensajes más recientes apuntan de forma tajante a que no lo hará, según se desprende de la reunión mantenida con analistas este jueves, aunque la cotización sigue especulando con esa posibilidad. De hecho, la acción no termina de alcanzar los 0,67 euros y se mantiene en el nivel de los 0,65 euros.

“Dado que el éxito de la opa está condicionada a una aceptación de al menos el 50% de las acciones a las que se dirige y teniendo en cuenta la escasa asistencia a la pasada junta de accionistas –por el 54,3% del capital– no podemos descartar que existe incertidumbre en cuanto al éxito de su ejecución”, señalan desde Renta 4. A Letterone le basta con que acepten su oferta accionistas por el 35,5% del capital, la mitad del accionariado a la que va dirigida su oferta, para así hacerse con el control de la compañía, pero el pulso por que haya una mejora de la oferta sigue vivo, a pesar de la contundencia del mensaje de 0,67 euros por acción o la nada.

Jugar con los plazos

Los próximos días será clave en el desarrollo de la operación y Fridman pondrá el foco en ganarse el favor de los accionistas institucionales de Dia, con la puesta en marcha de una ronda de contactos. El objetivo será convencerles de las bondades de su oferta, como ya hiciera en febrero cuando emprendió un road show en el que explicar las intenciones de su opa y los planes de futuro para la compañía de distribución.

Para una eventual mejora de la oferta, Letterone cuenta de plazo hasta el 18 de abril, hasta cinco días antes del final del período de aceptación, según marca la normativa de opas. Sin embargo, es previsible que el período de aceptación se prolongue durante dos semanas más, hasta la primera semana de mayo. Letterone puede por tanto seguir tensando la cuerda ya que la ley contempla que tiene la opción de decidir la extensión del período de aceptación tres días antes de que concluya –es decir, anunciarlo el 20 de abril–, lo que le dejaría margen para mejorar el precio hasta cinco días antes del final de la nueva fecha.

Aunque la presión de los accionistas en favor de un alza de la oferta es un fuerte elemento de incertidumbre, algunas firmas de análisis ya tienen clara la conveniencia de aceptar la opa a 0,67 euros por acción. O incluso de vender ya en mercado puesto que en caso de fracaso de la opa, el derrumbe de la cotización estará servido ante la inminencia de la disolución.

Sabadell decidió el pasado viernes cambiar su recomendación para Dia a aceptar la oferta, en la idea de que no esperan una contraoferta, en la escasa visibilidad del negocio a corto plazo y ante un free float posterior a la ampliación que será muy reducido.

Bankinter es más contundente en su recomendación de acudir a la oferta de 0,67 euros por acción dado que “la situación de la compañía es muy complicada”. La firma recuerda que Dia sufrió pérdidas en 2018 por 352,6 millones de euros que han resultado en unos fondos propios negativos de 166,1 millones; su ratio de deuda financiera neta (que asciende a 1.451,6 millones de euros) sobre ebitda es de 5,9 veces, frente a las 2 veces a cierre de 2017. Además, la compañía afronta la urgencia del vencimiento en mayo de 147 millones de deuda bancaria y de otros 306 millones de euros en bonos en el mes de julio.

De hecho, en paralelo al período de aceptación de la oferta, Letterone continúa negociando intensamente con los bancos acreedores. Su propósito es, una vez concluida la opa, reparar los fondos propios de la matriz y ampliar capital por 500 millones de euros, asegurada al 100% por Fridman. Rechaza la pretensión de la banca, que le exige como prioridad la amortización anticipada de deuda por 247 millones de euros. Así, en el caso de que Letterone no logre el sí de al menos el 35,5% del capital, el futuro más probable para Dia es que sus bancos acreedores –a los que debe 912 millones de euros– se queden con la compañía.

Los riesgos

Incluso el éxito de la oferta también plantea interrogantes posteriores que podrían animar a aceptarla. “La ampliación de capital por 500 millones, aunque esencial para asegurar la viabilidad financiera del grupo, resultará en una dilución muy significativa de los actuales accionistas y en ningún caso garantiza que el plan de transformación tenga éxito a medio plazo”, advierten desde Bankinter. Y si la opa concluye con éxito, será difícil que los accionistas minoritarios que no acudieron sean objeto de una opa forzosa, que debería ser al mismo precio de 0,67 euros. Para ello, Letterone debería hacerse con el 90% del capital al que va dirigida su oferta, lo que le convertiría en accionista por casi el 93% del capital total, un supuesto poco probable.

Telepizza

Tres años después de su reestreno en la Bolsa española, Telepizza está más cerca de abandonar el parqué. KKR, propietaria del 28,57% del capital, lanzó a finales de diciembre una oferta para hacerse con el control de la firma y proceder a su exclusión del mercado. El fondo de capital riesgo está dispuesto a pagar 6 euros por cada acción de la compañía, lo que supone valorar a la cotizada en 604,32 millones.

Mejora del precio

El jueves, 28 de marzo, la CNMV autorizó la oferta presentada por el fondo y un día después KKR rebajó el umbral de aceptación mínimo del 90% al 75% para llevar a buen puerto su oferta y lograr la exclusión de la firma. Su objetivo es salvar la operación a pesar de la negativa a acudir a la opa manifestada por Bestinver, Perpetual y Highclere –propietarios del 10% del capital–, que han solicitado que se suba el precio a 7 euros por acción. Después de que KKR modificara el umbral mínimo de aceptación para lograr esquivar este escollo y hacerse con el control de la compañía, el mercado empieza a especular con una mejora del precio para convencer a los disidentes.
La evolución de la cotización así lo refleja. Después de recibir el anuncio de la opa, las acciones de Telepizza se anotaron un 21,7%, pero no fue hasta el 11 de enero cuando el precio superó los 6 euros ofertados por KKR. Desde ese momento, los títulos de la compañía se anotan cerca de un 4%, hasta los 6,24 euros actuales. Los expertos sugieren que esta situación es un reflejo de la posibilidad de que el fondo de capital riesgo y sus aliados en la operación –con Santander AM, Alliance Bernstein, Axxion y Formuepleje como principales representantes– mejoren la oferta y logren la adscripción de las gestoras disidentes. KKR considera que el precio ofertado se ajusta a la realidad y toma como referencia un informe elaborado por EY en el que valora a la compañía entre los 5,55 y 5,82 euros por título.

Consejos para el inversor

Las principales firmas de análisis aconsejan a los inversores minoristas acudir a la opa. “Nuestra recomendación es acudir a la oferta porque el precio ofrecido nos parece atractivo dadas las perspectivas de la compañía en un entorno altamente competitivo”, afirma el departamento de análisis de Bankinter. No obstante, si lo que se persigue es rentabilizar al máximo la inversión, en las circunstancias actuales la opción más favorable es la venta de las acciones en el mercado.

Plazos

El 1 de abril comenzó a correr el plazo para que los accionistas acepten la opa lanzada por KKR, un periodo que finaliza el 30 de abril pero que, según la ley de opas, puede llegar a extenderse hasta los 70 días naturales. Los accionistas que no acudan a la opa deberán tener presente que si triunfa la oferta la compañía dejará de cotizar en Bolsa. Es decir, quedarán atrapados y no podrán recuperar la inversión. Así, una vez haya concluido el plazo de aceptación, y si ha logrado el umbral mínimo del 75%, el fondo podrá lanzar una orden de compra para excluir Telepizza de Bolsa al precio de la opa al menos durante un mes una vez concluida la oferta y tras aprobarlo en junta.

Bodegas Bilbaínas

La tercera de las operaciones corporativas que hay a día de hoy sobre la mesa tiene como protagonista a Bodegas Bilbaínas. La CNMV autorizó la opa presentada por el fondo de capital privado Carlyle. Una vez completada la operación, el oferente procederá a la exclusión de Bolsa de la compañía vinícola.

La oferta lanzada por la firma está dirigida al 6,10% de capital, pues el 93,90% restante ha sido inmovilizado por el oferente. El precio propuesto para lograr sus objetivos alcanza los 16,5 euros por título.

La operación lanzada por la gestora de activos Carlyle se enmarca dentro del acuerdo alcanzado con el grupo Codorníu en junio, y que incluía la adquisición de estas bodegas, dueñas de marcas como Viña Pomal, Viña Zaco o La Vicalanda.

De acuerdo a la información remitida a la CNMV, el plazo de aceptación finalizará el próximo 15 de abril salvo que como se indica en el folleto, se acuerde una extensión de los tiempos. Siguiendo con la normativa, el oferente podrá prorrogar el plazo de aceptación de la oferta hasta el máximo de 70 días naturales, previa comunicación al regulador y siempre y cuando esta comunicación se efectúe al menos tres días antes del término del plazo inicial.

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