La prórroga presupuestaria rebajará más el déficit que las cuentas de Sánchez

La Airef estima que el agujero fiscal será del 2,1% frente al 2,2% que calculaba con el plan del Gobierno pese al impacto de sus decretos sociales

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Nadie espera que España rebaje el déficit del 2,63% de cierre de 2018 al 1,3% este año, como oficialmente se ha comprometido con Bruselas. Más sorprendente puede resultar, sin embargo, que la prórroga presupuestaria que se ha impuesto vaya a reducir más el agujero fiscal de lo que lo habrían hecho las cuentas propuestas por el Gobierno de Pedro Sánchez para 2019. Y eso a pesar de que dicho plan presupuestario incluía un relevante incremento de ingresos tributarios, que ha decaído, y de que el Ejecutivo sí ha acabado poniendo en marcha parte de su plan de gasto social en forma de reales decretos leyes.

Así lo concluye, sin embargo, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) que estima que el año concluirá con el déficit en el 2,1% frente al 2,2% que esperaba en el caso de que hubiera prosperado el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2019 propuesto por el Gobierno.

Desde la institución admiten que las cuentas que acabó tumbando el Parlamento contenían un importante aumento de la recaudación fiscal basada en el alza del gravamen para grandes empresas y rentas altas así como en los nuevos impuestos digital y sobre las transacciones financieras que se trató de impulsar en paralelo.

“Sin embargo, el impacto neto de la no aprobación de los Presupuestos Generales del Estado ha sido positivo sobre el déficit porque decaen esos ingresos pero también los gastos” en mayor medida, explicaban el viernes fuentes de la Airef, tras la publicación del Informe sobre Presupuestos iniciales de las administraciones públicas para 2019.

De hecho, el déficit de este año podría haber acabado siendo inferior, aproximadamente en una décima, de no haber impulsado el Ejecutivo parte de su batería de medidas sociales mediante los reales decretos leyes de las últimas semanas. La Airef estima que su coste público total será de 920 millones de euros sumando 315 millones de regular la cotización de los cuidadores de dependientes a la Seguridad Social; los 242 de recuperar el subsidio para parados mayores de 52 años, los 225 millones de ampliar de cinco a ocho semanas el permiso de paternidad, o los 138 millones de las ayudas por hijo al cargo. A su vez, los decretos previos a Navidad por los que el Ejecutivo ligó la revalorización de las pensiones al IPC, o subió las mínimas y no contributivas un 3%, suman un gasto adicional de 588 millones.

Es decir, que el Gobierno ha aprobado medidas sociales vía decreto por valor de 1.508 millones. De haberse aprobado sus Presupuestos, dicho gasto habría ascendido a 5.250 millones, estima la Airef, con lo que el fracaso de las cuentas ahorra unos 3.700 millones a las arcas públicas. Además de las medidas sociales que se han quedado en el tintero, como los 515 millones comprometidos para dependencia, han decaído importantes medidas de inversión pública, especialmente las dirigidas a Adif y líneas ferroviarias.

A su vez, la reforma fiscal ideada por la ministra María Jesús Montero, con la que esperaba ingresar 5.654 millones que la Airef rebajaba a 2.908 millones, ha quedado sin impacto alguno. Sin embargo, el Ejecutivo ha impulsado nuevas medidas de ingreso para la Seguridad Social al incrementar un 7% las bases máximas de cotización o un 22% las mínimas tras aumentar en esa misma cuantía el salario mínimo interprofesional. El sistema logra así 2.320 millones más, según la Airef, que rebaja en 700 millones el objetivo de ingresos oficial al considerar que el alza del salario mínimo tendrá un impacto directo de unos 500 millones pero solo un efecto arrastre de unos 100 millones sobre todo el resto de bases imponibles, frente a la visión más optimista del Gobierno.

Como resultado, y en menor medida gracias a que 2018 se cerró con un déficit del 2,63% en lugar del 2,7% que se temía, la Airef considera que el déficit podrá reducirse más este año en el escenario actual, de prórroga presupuestaria con medidas de ingresos y gasto impulsadas por decreto, que con los Presupuestos de Sánchez. Y eso que Montero, que confía en rebajar el déficit al 2% este año, aseveró que le será más difícil hacerlo sin esas cuentas en vigor.

Gastos de 2019 se han cargado al pasado año

Más allá del punto de origen, la evolución económica y las partidas de ingresos y gastos aprobadas, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) explica que el déficit se ve fuertemente afectado por las operaciones no recurrentes de cada ejercicio. En 2018, ascendieron a 5.940 millones de euros lo que quiere decir que sin ellas el déficit habría caído al 2,1%, en lugar del 2,6%, cumpliéndose el objetivo oficial del 2,2% pactado con Bruselas. Entre estos costes excepcionales figuran 2.357 millones para el rescate de las autopistas de peaje, 1.073 millones de créditos fiscales o 1.788 millones de los esquemas de protección de activos (EPA) con que se compensa a los bancos que absorbieron entidades quebradas. La cifra incluye, sin embargo, 702 millones abonados por Hacienda a Telefónica este año por la resolución del Tribunal Económico-Administrativo de enero que reconocía que la empresa pagó impuestos de más. A su vez, el coste de devolver el IRPF de maternidad y paternidad, después de que el Supremo lo considerara exento, se reparte entre 2018 (622 millones) y 2019 (725 millones). Para este año, la Airef espera un gasto no recurrente de 3.004 millones, que eleva el déficit del 1,8% al 2,1% previsto.

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