Sánchez revelará mañana si convoca elecciones tras fracasar sus Presupuestos

Prorrogar el plan de 2018 dejará el déficit en el 2,4%, según Hacienda

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero (i), es felicitada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta, Carmen Calvo,ayer en el Congreso.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero (i), es felicitada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta, Carmen Calvo,ayer en el Congreso.

Apenas ocho meses después de ayudar a Pedro Sánchez a derribar de la presidencia a Mariano Rajoy y a asumir el poder, los partidos independentistas catalanes sumaron ayer su voto al del ala derecha del Congreso de los Diputados para tumbar el proyecto de Presupuestos Generales de 2019 diseñado por el nuevo Gobierno. La decisión, ante la negativa del Ejecutivo central de incluir un referéndum de autodeterminación en la negociación abierta en torno al conflicto catalán, deja al Gabinete de Sánchez sin gasolina y sentencia la legislatura. Tras marcharse mudo del ya temido batacazo en la Cámara Baja ayer, el presidente del Gobierno revelará mañana, una vez se reúna con su Consejo de Ministros, si convoca o no elecciones de forma inmediata. La fecha del 28 de abril va cobrando fuerza como opción para los comicios.

La minoría parlamentaria del Ejecutivo de Sánchez quedó clara en la votación de ayer. Los 191 diputados de PP, Ciudadanos, Foro, Coalición Canaria, ERC, PDeCAT, UPN y Bildu sacaron adelante las enmiendas a la totalidad de los Presupuestos presentadas por los seis primeros grupos. A su vez, PSOE, Unidos Podemos, Compromís y PNV trataron de salvar las cuentas con sus 158 votos mientras que el diputado de Nueva Canarias se abstuvo.

“Hemos querido demostrar que otras políticas económicas y presupuestarias son posibles”, defendió la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que dijo mantener la esperanza de salvar las cuentas “hasta el último minuto” y se mostró luego dolida por el rechazo a un proyecto del que ha sido principal artífice, negociadora y defensora pública.

El mazazo parlamentario aborta antes de su debate unas cuentas que prometían la mayor partida social de la historia, con un alza del gasto del 5,3%, y un cuestionado incremento de ingresos del 9,5%, que incluía una reforma fiscal con la que recaudar 5.654 millones de euros. Aunque la mayoría de instituciones oficiales descartaban que este plan presupuestario permitiese al Gobierno rebajar el déficit del 2,7% con que cerró 2018 al 1,3% comprometido con Bruselas (se inclinaban más por una reducción al 2%), la prórroga de las cuentas del año pasado impedirá que el agujero fiscal caiga del entorno del 2,4%, según Hacienda.

En paralelo, BBVA Research estimó que el alza del PIB será superior sin las cuentas de Sánchez, del entorno del 2,4% frente al 2,1% que se lograría con los Presupuestos. Medidas como el alza del salario mínimo a 900 euros, el incremento de la remuneración de los funcionarios o el aumento de las pensiones fueron ya aprobadas independientemente de las cuentas lo que, al menos a corto plazo, fomenta un incremento del consumo, mientras que el alza de impuestos a empresas y rentas altas queda ya como un mero boceto.

Técnicamente, el grueso del resto de medidas podrían ser aprobadas por decreto. Sin embargo, el proyecto presupuestario es la iniciativa legislativa más importante de todo Ejecutivo y la incapacidad de este para sacarlo adelante le deja escaso margen de maniobra para seguir gobernando. La propia vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, avanzó el viernes que sin Presupuestos, la legislatura “se acortaría”. La duda es ya cuánto. Fuentes de La Moncloa citadas por Efe avanzaron ayer que el presidente resolverá mañana esa incógnita.

De momento, el domingo 28 de abril es la fecha que cuenta con más adeptos en el PSOE para aprovechar en campaña el argumento de que la derecha y el independentismo han tumbado unas cuentas sociales buenas para la ciudadanía. Una convocatoria inmediata, tras la que hay que esperar 54 días para colocar las urnas, llevaría los comicios al 14 de abril, Domingo de Ramos, pero las vacaciones de Semana Santa lo desaconsejan. A su vez, los barones regionales del PSOE quieren evitar una confluencia con las elecciones autonómicas y locales del 26 de mayo, tercera opción que se baraja.

Sin embargo, Sánchez podría decantarse por otoño. La de ayer es la segunda vez que un Presupuesto cae antes de ser debatido. La primera fue en octubre de 1995 cuando el socialista Felipe González decidió poner fin a la legislatura pero la celebración de elecciones no fue hasta seis meses después.

Reacciones

Moody´s. La agencia de calificación de riesgos Moody’s descartó ayer una mejora de la nota de España, actualmente en Baa1, dada la desaceleración de su economía (que pasará de crecer un 2,5% en 2018 a un 2,1% en 2019, según la Comisión Europea) y la incertidumbre política, particularmente en torno a Cataluña.

El mercado. La Bolsa y el bono español vivieron ayer con ligeros vaivenes el fracaso de los Presupuestos si bien el Ibex acabó cerrando sin cambios y la deuda recondujo su alza.

La oposición. “Hoy se ha producido una moción de censura de facto contra Pedro Sánchez. Ha perdido la mayoría en el Parlamento”, aseveró ayer el presidente del PP y principal líder de la oposición, Pablo Casado. “España merece un mejor Gobierno, lo merece cuanto antes y sobre todo es urgente y necesario que acabemos con el chantaje independentista y con la desaceleración económica producida por el Gobierno de Pedro Sánchez”, dijo, obviando que toda la economía de la zona euro viene frenando su avance. Casado reclamó elecciones cuanto antes y achacó a la manifestación del pasado domingo contra Sánchez que se haya truncado su acuerdo con los secesionistas catalanes.

Normas