La inmobiliaria del duque de Westminster refuerza su apuesta por la vivienda de lujo en Madrid

Grosvenor prevé invertir otros 100 millones en residencial en 18 meses

Ha destinado 200 millones en la ciudad junto a la malaya Amcorp

Promoción de Grosvenor en la calle Jorge Juan de Madrid.
Promoción de Grosvenor en la calle Jorge Juan de Madrid.

Grosvenor, la inmobiliaria controlada por Hugh Grosvenor, duque de Westminster, refuerza su apuesta por promover vivienda exclusiva y de diseño en Madrid. La compañía, que ya desarrolla cuatro proyectos en Madrid está estudiando la adquisición y rehabilitación de nuevos inmuebles con otra fuerte inyección de recursos.

“Estamos considerando oportunidades para invertir 100 millones de euros adicionales en los próximos 18 meses”, confirma a Cinco Días James Raynor, consejero delegado de Grosvenor en Europa, sobre una información adelantada por la revista británica especializada Europroperty. “Ya hemos invertido alrededor de 200 millones en la ciudad en los últimos dos años, enfocándonos en el desarrollo de proyectos residenciales de alta calidad en barrios emblemáticos como Salamanca y Chamberí”, cuenta este directivo, quien destaca que a medida que los precios del suelo continúan aumentando, son más selectivos en las ubicaciones y activos a considerar. “Actualmente estamos buscando una serie de oportunidades”, añade.

Esta inmobiliaria, con una historia que se remonta a 1677, es uno de los grandes propietarios del suelo del centro de Londres. El séptimo duque de Westminster, de 28 años, heredó el título y la empresa de su padre Gerald en 2016. Su fortuna se calcula en 11.050 millones de euros, según recoge Bloomberg, lo que le convierte en el tercer británico más rico, solo tras de Jim Ratcliffe (de la química Ineos) y de James Dyson (de la industrial Dyson).

Cómo es Grosvenor

Cartera. La inmobiliaria dispone de una cartera de propiedades en todo el mundo por valor de 6.800 millones de libras (7.970 millones de euros) y activos bajo gestión por 14.765 millones.

Ingresos. La actividad de la empresa, que se remonta a hace 342 años, dio unos ingresos de 168 millones en 2017, el último año con cuentas públicas.

Mundo. El 48,3% de los inmuebles de Grosvenor se encuentran en Reino Unido e Irlanda, el 20,1% en América, el 11,8% en Asia Pacífico, solo el 3,4% en Europa y el resto en inversiones indirectas.

Tipo. El 42,4% del portfolio está invertido en retail, el 29,3% en residencial y el 23,9% en oficinas.

La empresa pone como ejemplo en su memoria de 2017 el caso de Madrid en sus inversiones en residencial, en la que asegura que ya son seis adquisiciones de inmuebles.Hasta ahora, ha desvelado cuatro proyectos de viviendas exclusivas. El primero de ellos es Jorge Juan 53, de la mano del estudio Ortiz León, en el barrio de Salamanca de la capital, y que cuenta con un cuidado jardín mediterráneo del paisajista Jesús Moraime.

En Chamberí dispone de otros tres desarrollos. Por un lado, el arquitecto Carlos Lamela da vida a 12 viviendas en la antigua sede de Forum Filatélico en Modesto Lafuente 26. En la calle General Arrando la inmobiliaria ha encargado a BSV la rehabilitación de un edificio centenario. Por último, en García Paredes 4, la empresa británica levanta un nuevo inmueble conservando la fachada en un proyecto encargado a Cano & Escario y cuyas obras comienzan en la actualidad, según explica la compañía.

Hugh Grosvenor, séptimo duque de Westminster.
Hugh Grosvenor, séptimo duque de Westminster.

La inmobiliaria ha estado presente en España desde los años noventa, aunque solo ha sido en 2017 cuando comenzó su interés por el desarrollo de viviendas exclusivas en Madrid. Anteriormente estuvo asociada a la promotora Grupo Lar. También está presente en el país a través de la joint venture Sonae Sierra, junto al grupo portugués Sonae. En este caso, se trata de una empresa propietaria de centros comerciales de la que controla el 30% del capital, tras vender el 20% restante a su socio el pasado año.

En España, Grosvenor también es dueña de la finca La Garganta en Ciudad Real, de 15.000 hectáreas, lugar de caza habitual de la realeza británica.

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