La industria azulejera plantea prorrogar las ayudas a la cogeneración para evitar el cierre de plantas

Reclama también un estatuto para grandes consumidores en gas

La industria azulejera plantea prorrogar las ayudas a la cogeneración para evitar el cierre de plantas

El sector azulejero y cerámico español, de referencia a nivel mundial (exporta más del 70% de la producción), ha cerrado 2018 con un crecimiento del 3% en sus ventas, hasta los 3.597 millones de euros. Sin embargo, su horizonte a corto plazo está marcado por un aumento de las trabas arancelarias que limitan el comercio internacional y sobre todo, por la presión de los costes energéticos, claves para mantener la competitividad e la industria, aseguran a Cinco Días en fuentes del sector.

El alza energético lleva varios años limitando la industria pero en 2018 ha alcanzado cotas “insostenibles”. La factura media energética del sector ha crecido solo en 2018, un 13%, pasando de 410 a 464 millones de euros (el 13,3% del valor de las ventas), admiten las mismas fuentes. Los costes energéticos pueden llegar a representar más del 30% de los costes de producción.

La patronal Ascer acaba de reunirse con representantes del Ministerio de Industria (abrá nuevas reuniones así como con el Ministerio de Transición Ecológica) y le ha entregado un documento con una batería de propuestas, al que ha tenido acceso Cinco Días, para hacer sostenible la factura energética.

Entre ellas destaca la fijación de un marco regulatorio que garantice la retribución de las plantas de cogeneración (producción combinada de energía eléctrica y térmica) y “asegure su supervivencia”.
El sector cuenta con 28 plantas que cogeneran hasta 1.300 GWh de energía eléctrica al año. Este tipo de plantas puede alcanzar un ahorro de energía primaria (la energía térmica generada se aprovecha en el proceso industrial) para el sector superior al 20%.

Ascer reclama que se facilite la venta de excedentes de electricidad al clúster cerámico, e incentivos a la renovación de equipos

 Ascer calcula que el cierre de sus plantas de cogeneración tendría un impacto en la industria cerámica de 50 millones de euros al año. La patronal agradece las medidas aprobadas en diciembre vía real decreto, entre ellas una prórroga de dos años (hasta 2020) para garantizar que ninguna planta cogeneradora cierre en ese periodo, aunque hayan pasado sus 25 años de vida útil. Sin embargo considera que “esta prórroga es insuficiente”. Ascer estima que se necesita una propuesta más a largo plazo que permita tomar decisiones de inversión. La patronal advierte que, de no tener un marco regulatorio que garantice la continuidad de la retribución a la cogeneración, las plantas que terminan su vida útil en tres y cuatro años, deberán cerrarse.

Documento a examen
En esta línea, solicita apoyo a la renovación de equipos de cogeneración de alta eficiencia (la que cuenta el sector), y que se facilite la venta de excedentes de electricidad a empresas del clúster cerámico. En tercer lugar, solicita el ajuste de los peajes que paga al uso real de las infraestructuras.

Eso significaría flexibilidad a la hora de contratar distintas potencias para distintos periodos, según las características de funcionamiento de cada instalación. En el caso también de los peajes eléctricos, reclama eliminar de los costes regulados los que no estén relacionados con el suministro eléctrico. “Los altos costes energéticos minan nuestra competitividad respecto a potencias como China”, señala a Cinco Días, Vicente Nomdedeu, presidente de Ascer.

Otras demandas

Compensación por CO2. Otra de las demandas de los azulejeros a la administración es una compensación por los costes de emisiones indirectas de CO2. El sector de baldosas cerámicas no está incluido en el listado de los que pueden recibir estas ayudas estatales, compatibles con la directiva de Comercio de Derechos de Emisión.

Ayudas en I+D. Ahora no existen alternativas tecnológicas que permitan al sector cerámico reducir sus emisiones de CO2 de acuerdo con los objetivos de la UE. Ascer solicita incentivos que permitan investigar y avanzar en este campo. “El presupuesto actual del CDTI es insuficiente para que pueda apoyar al clúster cerámico en este tipo de investigaciones” se lamenta Nomdedeu.

Crecimiento de sólo el 1,5% para 2019. El incremento de costes energéticos y el entorno cada vez más competitivo (China e India y Oriente Próximo) hace prever que este año el sector se frene. “El crecimiento de ventas estará en torno al 1,5% frente a tasas del 3% de 2018”, afirman desde la patronal, para quien también es necesaria una mejora de las infraestructuras portuarias que agilicen las exportaciones. “El Corredor Mediterráneo es imprescindible para mejorar los costes y tiempos de transporte con el mayor mercado de la industria cerámica española que es Europa”, añaden.

Comparación con la UE
Además, la patronal avisa de que en el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC) enviado por el Gobierno a Bruselas se plantea una reducción del 29% en la contribución de la cogeneración en el mix energético, Y apunta un calendario de cierre de las cogeneraciones en funcionamiento “incompatible” con las políticas de eficiencia que promueve la UE. “Mientras Alemania prevé incrementar sus cogeneraciones del 18% al 21% en 2030 en España se iría en la dirección contraria pasando del 10% al 5%”, señalan.

Por otro lado, Nomdedeu se muestra de acuerdo con la futura aprobación de un Estatuto para Consumidores Electrointensivos. En el borrador del mismo (está previsto que se pueda aprobar en abril) se fijan exenciones en el pago por capacidad por valor de 41 millones a 253 consumidores industriales con una demanda anual superior a 40GWh. Se les exime también del servicio de gestión de la demanda de interrumpiblidad. A cambio, están obligados a mantener durante tres años inversiones y actividad. “Estamos analizando el borrador; no es algo que vaya a afectar de forma general a nuestro sector puesto que somos más una industria gasintensiva que electrointensiva”, señala.

En este sentido, Nomdedeu considera necesario que se desarrolle también un “estatuto de consumidores gasintensivos” y que el sector azulejero sea incluido en él (absorbe el 50% del consumo de gas industrial y doméstico de toda la Comunidad Valenciana). “Es vital para nosotros que se incluya también el gas”, insiste, señalando que la industria española paga el gas más caro de Europa. Este estatuto permitiría “consumos estables, predecibles y no estacionales” de gas. Queda mucho trabajo por hacer y a las puertas de unas elecciones.

Normas