Europa reviste sus baños y cocinas con azulejo español

El negocio cerámico está en manos de 142 pymes especializadas

baldosas pulsa en la foto

Manises, Talavera, Sevilla, azulejo azul o amarillo. España lleva desde el siglo XV inundando toda Europa de baldosas Made in Spain. Es el primer país exportador de cerámica en volumen de la Unión Europea y el segundo del mundo, tras China, con datos de Ascer (Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos), que aglutina al 95% de la producción.

Los suelo, baños y cocinas europeos están alicatados con baldosas made in Spain. España produce 530 millones de metros cuadrados de azulejos y es el principal exportador en la UE, aunque el 60% de las ventas son productos básicos. El reto de los fabricantes es ganar cuota de cerámica de calidad, menos sensible a los vaivenes del precio y diferenciadora frente a la producción china. La innovación y la calidad son sus mejores bazas.

La actividad azulejera supone la tercera industria española que más superávit comercial aporta al país, por detrás del automóvil y la alimentación. Las ventas totales alcanzaron a finales de 2017 los 3.510 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 6% respecto al ejercicio anterior, señalaVicente Nomdedeu, presidente de la patronal.

El 83% de la producción nacional de azulejos se concentra en la provincia de Castellón, convertida así en un distrito industrial de las baldosas cerámicas. Durante 2017 en el mercado exterior se batió un nuevo récord en las ventas: 2.686 millones de euros distribuidos entre 187 países, un 4,5% más que en 2016. La Unión Europa es el principal comprador del azulejo español, concentrando el 47,7% de las exportaciones. Entre los compradores europeos, Francia encabeza el ranking en volumen.

83% de la producción de azulejo se concentra hoy en Castellón. Nuestro país cuenta con 142 fabricantes.

15.600 personas trabajan directamente en la fabricación de las baldosas, un 4% más que el año anterior.

187 países compraron azulejos españoles en 2017.

“La industria azulejera, desde los fabricantes de baldosas y pavimentos hasta la industria auxiliar de fritas [material vítreo elaborado a altas temperaturas], esmaltes y colores cerámicos es un referente mundial”, asegura Manuel Rubert, consejero delegado de Natucer. “No tenemos nada que envidiar a nuestros competidores italianos, nuestro diseño y calidad son iguales o superiores”, insiste Vicente Mayor, director general de Cerámica Mayor. “Nos falta creérnoslo y saber trasladarlo, nuestra competencia sabe venderse mejor. La asignatura pendiente del tile of Spain es el marketing”, remarca Rubert.

El diseño y la innovación de la cerámica española son bien recibidos en EE UU, país en el que crece la demanda el 24%. Rusia muestra también síntomas de recuperación, con un aumento del sector de la construcción y la utilización de baldosa española.

Es una actividad muy atomizada, con 142 empresas. “El tamaño puede suponer un hándicap a la hora de competir y una forma de ganar tamaño pueden ser la fusiones, el sector está en el punto de mira de empresas nacionales y fondos internacionales”, comenta Carlos Cabrera, director de Ceracasa.

“Tiende a contraerse en grandes grupos que puedan ofrecer gran variedad de productos de diferentes fabricaciones y tipologías”, arguye Pere Llop, director comercial de Rocersa.
“La crisis ha pasado factura al sector y se han producido muchas concentraciones. La reestructuración, en términos globales, está hecha, aunque pueden producirse nuevos movimientos corporativos”, comenta el consejero delegado de Natucer.

Retos

Entre las principales reivindicaciones del sector para mejorar su competitividad y continuar manteniendo una posición de liderazgo exportador es el apoyo a la industria innovadora y que los planes estratégicos pasen del papel a una realidad efectiva.

“La energía es uno de los principales gastos para la fabricación de baldosas cerámicas, por lo que es necesario un mercado energético más competitivo y que los peajes recojan exclusivamente los costes relacionados con la operativa del gas”, recuerda el presidente de Ascer.

Nomdedeu insiste en que “si se cierran las plantas de cogeneración se destruirán 15.000 empleos. “No hacemos negocio con las plantas sino fabricamos de manera más eficiente”, añade.

El impulso de mejores infraestructuras como el Corredor Mediterráneo de mercancías, que acerque los productos al mercado natural, el apoyo a la cogeneración –en lo que el sector cerámico es pionero– y a la reforma y rehabilitación de viviendas y edificios tras la aprobación del Plan Estatal de Vivienda de 2018, son otras de las principales demandas.

En obra civil

Azulejo es una palabra de origen árabe empleada para designar una baldosa cerámica cubierta con un esmalte opaco. Desde el siglo XIII se utiliza para cubrir y decorar paredes, suelos, techos, fuentes y chimeneas.

Mucho ha caído desde que los azulejos de Manises se extendieran por Europa (Venecia), América y Oriente en el siglo XV. Alfonso el Magnánimo mandó pavimentar su palacio de Castel Nuovo, en Nápoles, con piezas de Manises y las estancias del Papa León X.

Presente en baños y cocinas, hoy uno de los principales retos para esta industria es la utilización de la cerámica en los exteriores, en los monumentos emblemáticos de las ciudades, en las carreteras o como mobiliario.

Natucer es uno de los productores especializados. “Los prescriptores nos demandan productos de gran valor añadido para restaurantes, hoteles, viviendas exclusiva o como mobiliario urbano”, dice Manuel Rubert.

La tecnología ha conseguido lograr un material higiénico, inalterable, altamente resistente a ralladuras y a cambios de temperatura, unas características que permiten aplicaciones novedosas. Arquitectos e interioristas apuestan por productos cerámicos que permitan la personalización de espacios, productos con identidad, con valor añadido y que sean capaces de transformar cualquier idea en grandes proyectos.

Previsiones

Ascer recibe con optimismo pero con cautela el balance de 2017 y prevé mantener un alza durante 2018, próximo al 5%. En el mercado interior, el crecimiento irá del 7% al 8%.

Por su parte, los indicativos globales son positivos y sitúan al comercio exterior como principal motor del sector, con estimaciones de alzas cercanas al 4%. “La creciente competencia por países que fueron destino de nuestras exportaciones, con unos costes menores debido a exigencias medioambientales más laxas, supone un gran reto para la industria”, avanza Carlos Cabrera, director de Ceracasa.

Hasta 2022 las importaciones de baldosas chinas se cargarán con aranceles del 30% al 69%. Pesa sobre el sector la incertidumbre del bloqueo de Argelia, las negociaciones del brexit y la orientación proteccionista de algunos mercados.

Peticiones al Gobierno

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Retribución a la cogeneración. Uno de los principales caminos de eficiencia energética de los productores de baldosas es el aprovechamiento del calor generado en los procesos de fabricación para transformarlo en energía térmica y electricidad que se reutiliza o se vierte en la red. El rendimiento energético que se consigue es de un 85% o un 90%. Los azulejeros solicitan al Ejecutivo la recuperación del reconocimiento por eficiencia energética en la retribución a la cogeneración que se eliminó en 2014.

Apoyo la rehabilitación. Los fabricantes demandan medidas fiscales y líneas de financiación específicas para que el Plan Estatal de Vivienda 2018 tenga mayor impacto.

Desarrollo de infraestructuras. Reclaman un corredor ferroviario mediterráneo de mercancías y una buena conexión entre el Puerto de Castellón y el de Valencia, clave para la logística.

Incentivo al Instituto de Tecnología Cerámica (ITC). Las ayudas al ITC son claves para mejorar la competitividad de la industria. El instituto ha ayudado a la empresas a optimizar las tecnologías, minimizando al máximo los impactos sobre el entorno y reduciendo las emisiones contaminantes. El foco ahora está en la digitalización de la planta de fabricación.

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