May deja en manos de los diputados británicos el futuro del Brexit

Tusk condiciona la prórroga del Brexit a que Londres ratifique el acuerdo

La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, en el Parlamento británico.
La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, en el Parlamento británico.

La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, ha solicitado formalmente a la Unión Europea (UE) prorrogar el Brexit hasta el domingo 30 de junio a través de una carta que ha enviado este miércoles al presidente del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk. A primera hora de la tarde, el Parlamento británico iniciaba una reunión de emergencia para debatir las condiciones de esta prórroga.

Poco después, Tusk daba el visto bueno a la petición de May, aunque la condicionaba a que la Cámara de los Comunes británica apoye el acuerdo la semana que viene. En una breve comparecencia ante los medios, el presidente del Consejo Europeo -órgano formado por los veintiocho jefes de Estado o de Gobierno de los Estados miembros- ha afirmado que acababa de mantener una conversación telefónica con la premier británica y explicaba que si el Parlamento da el visto bueno al borrador negociado por May y Bruselas y el resto de países miembros aprueba su decisión, "podremos finalizar y formalizar la ampliación del plazo". Aunque por el momento no ve necesario convocar una reunión extraordinaria del Consejo Europeo, si las dudas lo requieren, "no dudaré en invitarles a Bruselas la próxima semana", ha subrayado. 

"Aunque ya se nota el cansancio respecto al Brexit y está justificado, no podemos dejar de buscar una solución positiva hasta el último momento. Por supuesto, sin abrir el borrador del acuerdo", puntualizó. 

A este cansancio también se refirió la premier británica en una declaración que hizo desde Downing Street por la noche. Con un tono directo y cercano en el que buscaba acercarse a los ciudadanos, May culpó a los diputados británicos de que no haya un Brexit el próximo 29 de marzo. "Solo han dicho lo que no querían", ha subrayado en referencia a las enmiendas que se han votado en las últimas semanas tras el borrador de acuerdo firmado por Londres y Bruselas. Y aseguró que trabajará día y noche para conseguir su apoyo de cara a la semana que viene, como ha exigido Tusk.

La líder británica ha asegurado que no está dispuesta a alargar esta prórroga más allá del 30 de junio, pues sería dar un mensaje contradictorio a los británicos, al participar en las elecciones al Parlamento europeo tres años después de que votaran su salida. Asimismo, ha afirmado que un segundo referéndum tampoco es una opción: "Ya distéis vuestra respuesta", subrayó. Un breve mensaje en el que May no ha aclarado qué ocurrirá si la semana que viene la Casa de los Comunes vuelve a echar atrás el acuerdo y, por tanto, Bruselas no acepta la prórroga que ella ha solicitado. Aunque sí ha dejado claro que la situación está en manos de los diputados: una salida con acuerdo, sin acuerdo o una permanencia en la UE, lo que para ella repercutiría negativamente en la confianza que los ciudadanos británicos pusieron en sus políticos. 

Reacciones en Europa

Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, opina de forma totalmente distinta. Según avanzaba Reuters esta mañana, sólo dará el visto bueno a una prórroga corta si la fecha de salida es anterior al 23 de mayo, es decir, antes de las elecciones al Parlamento Europeo. La otra opción que propone la CE es que Reino Unido abandone la UE a fin de este año.

La CE considera que si Reino Unido no se va de la UE antes de las elecciones europeas, deberá elegir a sus eurodiputados y, por tanto, la salida de la Unión tendrá que extenderse. Hay diversas interpretaciones respecto a este tema en las instituciones de la UE y la opinión de la CE no es necesariamente la que vaya a primar.

España está dispuesta a aceptar la prórroga solicitada por May, según han asegurado fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores. Asimismo, han destacado que esa también es la posición de consenso, al menos hasta el momento, de los 27 países de la UE.

Sin embargo, entre la resignación y el agobio, las fuentes del Ministerio consultadas han dudado de que, a pesar de que la UE otorgue la prórroga hasta el 30 de junio, la Cámara de los Comunes (el Parlamento británico) logre aprobar el Brexit. "El problema no es May, sino el Parlamento británico", ha subrayado uno de los funcionarios, que ha comentado una constante respaldada por otros funcionarios: "(La Cámara de los Comunes) no sabe lo que quiere".

Otros dirigen sus críticas y dudas hacia la primera ministra por su incapacidad de lograr en dos oportunidades (enero y marzo) que el Parlamento de Reino Unido apruebe el acuerdo que negoció con la UE. Y remarcan, además, la falta de autoridad al interior de su formación, el Partido Conservador, en la que se encuentran muchos de los diputados que bloquean la retirada acordada con la UE.

La desconfianza hacia la primera ministra y al Parlamento británico, que en dos ocasiones rechazó el acuerdo entre May y la UE, también será evaluado por los países representados en el Consejo Europeo al tomar una decisión.

May ganará tiempo en el caso en el que la UE le conceda una prórroga corta, hasta el 30 de junio, pero se enfrentará con el mismo problema que todavía no ha podido solucionar: la negativa de su propio Parlamento y de los diputados de su partido a aceptar algunas órdenes de Bruselas, algo que a Reino Unido siempre le incomodó. De momento, May está de un lado y la Comisión Europea del otro. Definirá el Consejo Europeo.

Alemania envía un guiño a May

Alemania ha sido el primer Estado de la UE que ha valorado el pedido de prórroga de Mayo y le ha enviado un guiño a la primera ministra británica. "Saludamos que haya una solicitud clara por parte del Reino Unido", ha dicho el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert y ha añadido que constituye "la base sobre la cual los Veintisiete podrán reaccionar este jueves y viernes (en la cubre del Consejo Europeo)".

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