El ‘trading’ es un impedimento para la fusión Deutsche-Commerzbank

Sin una visión alternativa para la banca de inversión de la entidad mayor, a Sewing le costará convencer a los accionistas de ambas

Banderolas de Deutsche Bank y Commerzbank en la Bolsa de Fráncfort.
Banderolas de Deutsche Bank y Commerzbank en la Bolsa de Fráncfort.

Los traders de Deutsche Bank son un impedimento para obtener mayores rendimientos. El mayor banco alemán confirmó el domingo que ha iniciado conversaciones formales sobre una posible unión con su rival Commerzbank. La combinación de las unidades nacionales de ambos podría aumentar sus rendimientos combinados, pero haría poco por arreglar la achacosa banca de inversión de Deutsche.

El consejero delegado de Deutsche, Christian Sewing, confirmó el secreto peor guardado de la banca europea cuando reconoció “meses” de rumores de fusiones y adquisiciones en una carta a la plantilla. La razón de ser de las conversaciones es bastante lógica: tragarse Commerzbank daría a Deutsche alrededor de una quinta parte del mercado bancario minorista de Alemania, aumentaría la cuota de ingresos que le corresponde por la menor volatilidad de los préstamos comerciales y minoristas, y reduciría sus costes de financiación.

Supongamos que Deutsche reduce la base de costes de Commerzbank en alrededor de un 40%, similar a lo que logró su objetivo después de acordar la compra de su rival Dresdner Bank en 2008. La división minorista combinada generaría unos 5.000 millones de euros de beneficio antes de impuestos, según los cálculos de Breakingviews basados en las previsiones de los analistas para 2019.

Suponiendo un capital tangible combinado de 44.000 millones de euros y un tipo impositivo del 30%, la rentabilidad después de impuestos de la unidad alemana se duplicaría con creces, hasta el 8%.

Incluso estos modestos beneficios podrían tardar mucho tiempo en llegar. Aunque Deutsche Bank comenzó el proceso de integración de su unidad nacional Postbank en 2016, no espera recaudar totalmente los ahorros hasta 2022. Una fusión con Commerzbank se enfrentaría a la oposición de los sindicatos, que prevén que se pierdan hasta 30.000 puestos de trabajo. Además, el banco combinado probablemente perdería parte de negocio correspondiente a empresas alemanas deseosas de diversificar sus fuentes de financiación.

Y lo que es más importante, una fusión doméstica no aborda la vasta pero poco rentable banca de inversión de Deutsche, que consume casi 1 billón de euros en activos y que, sin embargo, obtuvo un beneficio antes de impuestos de 530 millones de euros el año pasado.

Es cierto que una base nacional más sólida reduciría la dependencia de Deutsche de este negocio. Comprar Commerzbank por un valor inferior al contable también podría permitir a Deutsche contabilizar una ganancia de capital en la operación, aunque no está claro si eso contaría para su capital regulatorio.

Pero sin una visión alternativa para la banca de inversión de Deutsche, Sewing tendrá dificultades para vender la operación a los accionistas de Commerzbank y a los suyos propios.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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