Los inversores de Boeing temen lo peor tras la tragedia del 737

Podría abrir la puerta a un competidor en China, su mayor mercado

Logotipo de Boeing en la Bolsa de Nueva York.
Logotipo de Boeing en la Bolsa de Nueva York.

La acción de Boeing llegó a caer ayer un 12% después del segundo accidente en seis meses de su nuevo 737 MAX 8. Probablemente exagera el impacto financiero a corto plazo, pero puede reflejar una amenaza mayor a la larga: podría abrir la puerta a un competidor en China, su mayor mercado.

Se desconoce la causa del accidente de Ethiopian Airlines del domingo, en el que murieron 157 personas. Eso no impidió que China citara los paralelismos con otro 737 MAX 8 de la indonesia Lion Air, que se estrelló cerca de Yakarta en octubre, ni que inmovilizara el resto de naves de ese modelo, un movimiento que Indonesia y Etiopía copiaron rápidamente.

Si el problema fuera de software, la flota de 737 MAX 8 podría estar inactiva semanas o meses. EE UU puso en tierra el 787 de Boeing durante tres meses en 2013 debido a problemas de batería. Pero la línea de producción de Boeing, con más de 4.600 pedidos de 737 MAX hasta la fecha, estará ocupada durante años, al igual que la del A320 de Airbus.

Las reclamaciones de las compañías aéreas en relación con el 737 MAX 8, del que hay unos 350 en funcionamiento, también parecen manejables. Si los aviones estuvieran varados, pero las aerolíneas tuvieran que pagar la deuda contraída para comprarlos, podrían exigir a Boeing que pague su factura de intereses. Suponiendo que pagaran el 60% del precio unitario, 122 millones de dólares, y pidieran prestado al 5% al año, el coste anual sería de unos 1.300 millones de dólares. Esto es, el 7% del flujo de caja operativo de Boeing previsto para 2019, según Refinitiv.

La respuesta de China es no obstante preocupante. Es el mercado más grande de Boeing, y la compañía abrió recientemente una planta de acabado en el país. Sin embargo, el sector aeroespacial es un objetivo clave del plan Made in China 2025 del presidente, Xi Jinping, y la empresa estatal Commercial Aircraft Corp of China –Comac– aspira a la certificación de EE UU para su avión de pasillo único C919. Cualquier apertura para un competidor chino alteraría el duopolio altamente rentable del que disfrutan Boeing y Airbus.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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