Infraestructuras

Fomento activa un mínimo de tres años de inversión pública en las autopistas rescatadas

Seittsa licitará la conservación de las nueve carretera por 126 millones

Playa de peajes de la autopista madrileña M-12.
Playa de peajes de la autopista madrileña M-12.

El Gobierno está a punto de sacar a concurso una serie de contratos que reafirman su intención de ir despacio con una nueva privatización de las autopistas rescatadas en 2018. Aunque está por ver qué hará el próximo Ejecutivo, el consejo de administración de Seittsa, entidad pública que se ha hecho cargo de la R2, R3, R4, R5, AP-36, AP-41, M-12, la circunvalación de Alicante y la autopista Cartagena-Vera, ha aprobado la licitación de seis contratos para el mantenimiento integral de esas carreteras de pago.

El presupuesto anual total, según fuentes conocedoras del plan, asciende a 42 millones de euros y los contratos serán entregados por un periodo de tres años, con posible prórroga a cinco (por periodos semestrales). De ello resulta una inversión de 126 millones a 210 millones con cargo a los presupuestos generales. Y, a continuación, vendrá la licitación para la reparación de firmes, actualmente con pliegos en fase de redacción.

El ministerio que lidera José Luis Ábalos aprovecha las últimas semanas de legislatura para fijar como prioridad el mantenimiento de estas infraestructuras en manos públicas y la intención de ponerlas en valor, antes de su esperada relicitación, recuperando el estado óptimo de las mismas.

La R2, R3, R4, R5, AP-36, AP-41, M-12, circunvalación de Alicante y la Cartagena-Vera, acumulan 320 millones de déficit de mantenimiento

Un informe encargado por la Dirección General de Carreteras a la ingeniería pública Ineco revela que el déficit de inversiones en estas autopistas, cuyas concesionarias estuvieron participadas por Abertis, Ferrovial, ACS, Sacyr, OHL, Globalvía y un largo etcétera, acumula 320 millones. Una situación de dejadez que fue agravándose durante el periodo de administración concursal.

Vista la situación de estos activos, el Gobierno decidió el pasado mes de diciembre la prórroga del convenio de gestión a cargo de Seittsa, con el fin de blindar que los ingresos de las autopistas quebradas vayan directamente a la inversión y acabar con el citado déficit de conservación.

Esta decisión conlleva una carga crítica contra el anterior equipo de Íñigo de la Serna en Fomento, cuya posición era la de relicitar de forma inmediata las concesiones rescatadas. Los ingresos para las arcas públicas iban a estar por debajo de 1.000 millones de euros, cuantía que se destinaría a rebajar la losa que pesará contra el déficit público por el pago de la Responsabilidad Patrimonial de la Administración (RPA). Esta deriva de la reversión anticipada, por causas ajenas a las concesionarias, de los contratos de explotación de las nueve autopistas.

En Seittsa se espera que la rebaja media del 30% (desde el arranque de año) en las tarifas que pagan los vehículos en estas vías, principalmente ubicadas en el área de Madrid, sirva para incentivar el tráfico. Este cruzó la crisis absolutamente deprimido y a años luz de las estimaciones iniciales, entre finales de los noventa y arranque del nuevo siglo, del propio Fomento.

Cuidado y mejora de los activos

Conservación integral. Los contratos de mantenimiento y mejora de las autopistas rescatadas incluye las reparaciones ordinarias, el cuidado del alumbrado y pórticos de señalización, la vigilancia de la carretera o el mantenimiento de las instalaciones complementarias. De estos nuevos contratos depende la atención a vías estratégicas como la M-50 en Madrid o la A-7 a su paso por Alicante.

Más medios. Las adjudicatarias tendrán que atender la exigencia de un 40% más en recursos humanos destinados al cuidado de estas autopistas o de un 85% adicional en máquinas quitanieves.

Normas