Valor a examen

Red Eléctrica desconcierta a los inversores

La compra de Hispasat rebaja la dependencia de los ingresos regulados pero crea dudas sobre el grado de sinergias

REE pulsa en la foto

Red Eléctrica (REE) ha comenzado el año con intensidad. Llegó a máximo histórico en 20,24 euros los primeros días de febrero, anunció después la compra del 89,68% de Hispasat a Abertis por 949 millones y esta semana ha presentado los resultados de 2018 y un nuevo plan estratégico hasta 2022. La reacción del mercado a una compra y un plan estratégico que modifica el perfil de negocio conocido hasta ahora ha creado sin embargo desconcierto entre los inversores, acostumbrados a un valor sin sobresaltos. La acción cae el 5% desde el anuncio de la compra de Hispasat.

Varios analistas han revisado a la baja la recomendación, siendo mayoría los consejos de venta, según el consenso de Bloomberg. Este nubarrón sobre la compañía tiene que ver con diferentes factores. Por un lado, la compra de Hispasat crea recelo entre los inversores por “falta de concreción sobre su encaje estratégico”, según Renta 4 y o la ausencia de “sinergias directas”, en opinión de Bankinter.

El gestor de infraestructuras de electricidad se adentra con Hispasat en la gestión de telecomunicaciones, en un paso con el que rebaja la dependencia de los ingresos regulados. Pero, en opinión de Moody’s, la adquisición también provocará cierto deterioro en el perfil de riesgo de REE (se financiará en su totalidad con deuda externa) y de sus ratios financieros. Estima que aumente su apalancamiento entre el 58% y 60% en 2019 frente al 56,2% de 2017. Por otro lado, no descarta que surja cierta presión competitiva a medio y largo plazo por parte de otros operadores de satélites.

Fitch en un primer momento se mostró más pesimista y amenazó con una posible rebaja de la calificación, situada en A, pero finalmente la ha confirmado junto con una perspectiva estable. Por su parte, S&P ha ratificado el rating que tenía sobre REE a largo plazo en A-, aunque contempla “un complejo ajuste estratégico”. S&P destaca la fortaleza financiera de la empresa, apoyada en sus actividades reguladas, que permite compensar una exposición a los negocios que no lo están. En su opinión, “tiene suficiente margen financiero”.

Bankinter destaca igualmente que REE tiene margen financiero para abordar la compra sin que ello afecte al rating pero apunta a cierta decepción en el plan estratégico, el otro de los factores que han pesado sobre el valor. El crecimiento del beneficio neto anual entre 2018 y 2022, del 1% de media, es modesto frente al 5% del plan estratégico anterior, una diferencia que se explica en el recorte en el retorno regulado –la compañía ingresará 110 millones menos con el marco regulatorio que comienza en 2020– y al escaso margen de mejora en el coste de la deuda. Y el dividendo por acción, tras subir el 7% en 2019 a 1,05 euros, se mantiene luego sin cambios en 1 euro.

“Es pronto para pensar qué va a pasar. Red Eléctrica está realizando proyectos que buscan aumentar el radio de acción que implican un incremento de los costes fijos, algo que está ocurriendo a nivel general en un sector que está en proceso de expansión”, explica Miguel Mommobela, analista de XTB. “Tiene un recorrido importante, pero es pronto para decidir”, apunta.

“Somos positivos con el valor y con lo que ha corregido aprovecharíamos para tomar posiciones”, dice Susana Felpeto, subdirectora de renta variable de  atl Capital.

En Berenberg recomiendan en cambio vender. La firma asegura que “el mercado no descuenta lo suficiente las perspectivas más desafiantes que enfrentan Red Eléctrica y Enagás”. En REE prevé “un cambio radical marcado por la contracción de beneficios y el fin del crecimiento del dividendo ininterrumpido en medio de la incertidumbre regulatoria”.

Los analistas de la firma consideran que la decisión del Gobierno de devolver a la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia la potestad para fijar los precios de los peajes sobre las redes de electricidad y gas “pondrá sobre la mesa la excesiva retribución de las redes españolas en relación a sus comparables y las condiciones de mercado”. En este sentido, Morgan Stanley avisa del “duro golpe que podría tener en la empresa el traspaso de algunas competencias en la fijación de precios eléctricos”.

Respecto a la situación política actual en España, con la convocatoria de elecciones en abril, el presidente de Red Eléctrica, Jordi Sevilla, ha manifestado que existe “la garantía de continuar con la hoja de ruta del plan estratégico con total independencia del resultado”.

Claves de la compañía

Retribución. La compañía propondrá en la próxima junta de accionistas el reparto de un dividendo total de 0,9831 euros brutos correspondiente a los resultados de 2018; un 7% más sobre lo abonado en 2017. En julio hará efectivo un complementario de 0,7104 euros brutos.

Crecimiento. El nuevo plan estratégico incluye retribuir al accionista en 2019 con 1,05 euros, un 7% por encima del fijado para 2018. Hasta 2022, el dividendo por acción se mantendrá en 1 euro como mínimo.

Rendimiento. Red Eléctrica ofrece una rentabilidad por dividendo del 5,55%, de las más altas que del mercado. Su ratio pay out supera el 70%.

Cotización. El valor acumula una revalorización del 100% desde 2013 y de más del 20% desde los mínimos de 2018. Algunos analistas piensan que esta escalada casi ininterrumpida ha contribuido a precipitar las ventas en los últimos días. Tiene una capitalización superior a los 10.100 millones.

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