José Manuel Campa, el sabio que pondrá a prueba los bancos europeos

El exsecretario de Estado de Economía es el candidato de la EBA a presidirla

José Manuel Campa, candidato de la EBA a presidirla.
José Manuel Campa, candidato de la EBA a presidirla.

Un perfil muy técnico, con prestigio generalizado en el mundo económico y para el que ni siquiera su trabajo en los últimos años en una entidad privada, Santander, ni su desem­peño como secretario de Estado con Zapatero han generado las críticas habituales cuando se produce una designación de tanto calado. La Autoridad Bancaria Europea (ABE, o EBA por sus siglas en inglés) ha propuesto para su presidencia al economista español José Manuel Campa Fernández (Oviedo, 20 de julio de 1964).

Para su nombramiento definitivo por un periodo renovable de cinco años, Campa tendrá que pasar por una vista pública en la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo y por la aprobación de la Cámara.

Campa era hasta ahora director global de asuntos regulatorios de Santander, además de seguir, como desde hace 20 años, dando clases en IESE, de la Universidad de Navarra, como profesor colaborador externo, aunque ya con menor frecuencia.

Especializado en finanzas internacionales y macroeconomía, se licenció en Derecho y Ciencias Económicas por la Universidad de Oviedo y marchó a EE UU para buscarse la vida. Allí se doctoró por la Universidd de Harvard.

A partir de entonces desarrolló su carrera en el mundo académico, dando clases en la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York entre 1991 y 2000, entre otras universidades. De la importancia de Estados Unidos en su vida da fe que está casado con una americana, con la que tiene tres hijos.

En 1999 comenzó a impartir clases en la IESE Business School, cuyos alumnos lo describían como brillante y (sin embargo) querible. El entonces director general de la escuela, Jordi Canals, lo describió como uno de los mejores economistas de su generación.

Durante todos aquellos años tuvo tiempo para ser consultor del Banco Mundial, del FMI, de la Comisión Europea, del Banco de España o del Banco de la Reserva Federal de Nueva York. Cuenta entre sus amigos, según El Diario Montañés, con gente tan influyente como Larry Summers, asesor de Obama y ex secretario del Tesoro con Clinton.

También fue perito empresarial para la justicia española, la Corte Española de Arbitraje, y las Cortes internacionales de Arbitraje de París, Ginebra, Nueva York y Holanda. Intervino en casos como el de los hermanos Areces contra El Corte Inglés.

Ajeno a los partidos, en mayo de 2009 aceptó, por compromiso con los problemas de España, según decía en privado, ser secretario de Estado de Economía tras la entrada en el Ministerio de Economía y Hacienda de Elena Salgado en lugar de Pedro Solbes. Lo fue hasta diciembre de 2011, la última etapa del Gobierno Zapatero, dominada por la crisis. Campa trabajó en la reestructuración y bancarización de las cajas de ahorros.

Su nombramiento resultó algo chocante, dado el perfil liberal –siempre muy técnico– de Campa, aunque seguramente era el adecuado para el momento. Antes de entrar en política, había defendido en un documento colectivo con un centenar de economistas el abaratamiento del despido y de los sueldos para ganar competitividad.

En su etapa en el Gobierno, formó parte del Consejo mundial de Estabilidad Financiera, del Comité Económico y Financiero Europeo, y representó a España en el G20. Ya fuera del Ejecutivo, fue uno de los 11 miembros del grupo de expertos presidido por el gobernador del banco de Finlandia Erkki Liikanen para estudiar reformas estructurales del sector bancario europeo.

En 2014, entró en la empresa privada, en Santader, como jefe de relaciones con inversores y analistas, cargo en el que estuvo pocos meses antes de cambiar a asuntos regulatorios.

Ahora Campa pasa al otro lado de la barrera. La ABE abrió en diciembre un proceso de selección para encontrar a su nuevo presidente, en sustitución del italiano Andrea Enrio, que acaba de estrenarse como jefe del Consejo de Supervisión del BCE.

La ABE se encarga de regular el sector bancario en la UE. Aunque la supervisión de las entidades está centralizada en el Mecanismo Único de Supervisión, la ABE tiene competencias a la hora de fijar normas o coordinar los test de estrés.

Los prestamistas han saneado enormemente sus cuentas, y han aumentado sus colchones de capital, pero siguen siendo una preocupación fundamental para las autoridades europeas.

Campa ejercerá sus funciones desde Courbevoie (París), después de que la institución decidiese abandonar Londres por el Brexit. Su nombramiento de Campa se une al de Luis de Guindos como vicepresidente del BCE, y consolida una importante presencia de españoles en los máximos organismos económicos de la UE.

Aficionado a correr y a las tertulias literarias, Campa puede presumir de que no se le conozcan enemigos, aunque en su nueva etapa quizás tenga que crearse alguno.

El experto que todos buscan

Además de en la Universidad de Nueva York y en IESE, Campa ha ejercido como profesor en la Universidad de Harvard, en la de Columbia y en la Complutense de Madrid.

Ha dado clases de estrategia y gestión financiera en Goldman Sachs, Citibank, ABN Amro y BBVA.

Además, forma parte del consejo de administración del centro de pensamiento bruselense Bruegel.

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