El FMI advierte de que Italia no crecerá por encima del 1% en el próximo lustro

Pide reformas estructurales que eviten que la economía se debilite más y cree que el déficit público no bajará del 130% del PIB

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, y el viceprimer ministro Luigi Di Maio.
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, y el viceprimer ministro Luigi Di Maio. REUTERS

La tercera economía de la zona euro está gripada. La semana pasada Italia reconoció su entrada en recesión técnica después de que en el cuarto trimestre su economía se contrajera un 0,2%, tras la caída del 0,1% registrada en el trimestre previo. El Gobierno italiano dirigido por Giuseppe Conte mantiene que el país crecerá un 1% este año, un porcentaje que no pocos organismos económicos ven demasiado optimista.

De hecho, el Fondo Monetario Internacional ha emitido las conclusiones de la última visita de su consejo ejecutivo al país y considera que su economía no crecerá en el próximo lustro por encima del 1%. El organismo económico reconoce que ello se debe a la ralentización de la economía de la zona euro, la guerra comercial y la elevada incertidumbre en la política doméstica, que se evidencia en el alto coste de su deuda soberana.

La institución presidida por Christine Lagarde ya rebajó en enero cuatro décimas su previsión para este año, hasta el 0,6%, en línea con la estimación del Banco de Italia, y ayer publicó sus estimaciones hasta 2023. Para el año próximo mantiene que el PIB de Italia crecerá un 0,9%, porcentaje que se reducirá dos décimas en 2021 y una décima más en los dos años siguientes.

En sus conclusiones, los economistas del FMI reconocen que la economía italiana se ha recuperado modestamente de la crisis financiera global y de la crisis de deuda de la zona euro pero alertan de que los ingresos reales per cápita están aún cerca del nivel registrado hace dos décadas y de que la tasa de pobreza es elevada. También advierte de una "muy elevada" deuda pública que, según sus estimaciones, cerró 2018 en el 131,4% del PIB y que no bajará del 130,7% en los próximos cinco años.

El FMI reconoce que el Gobierno formado por la Liga y 5 Estrellas tiene la intención de impulsar el crecimiento y el bienestar social, con medidas para facilitar la jubilación anticipada, luchar contra la pobreza y aumentar la inversión pública. Así, el organismo acoge de buen grado la reciente moderación de los planes fiscales del Ejecutivo, pero avisa de que la estrategia de Roma no pasa por plantear las reformas integrales necesarias para asegurar un crecimiento económico sostenido y que, por lo tanto, "se corre el riesgo de dejar a la economía vulnerable".

Por ello, el equipo de Lagarde insta al Ejecutivo italiano a poner en marcha un paquete de reformas estructurales, acelerar una consolidación fiscal que permita el crecimiento económico y fortalecer el balance del sector bancario. Sobre fiscalidad, el FMI pide ampliar la base tributaria y evitar las amnistías fiscales.

El FMI insta además a salvaguardar las finanzas públicas, para dar estabilidad a la banca dada la elevada carga de deuda soberana en manos del sector. Insiste también en la necesidad de mejorar la rentabilidad de las entidades y urge a la consolidación de las cooperativas bancarias y a la recapitalización de los bancos más débiles.

El Tesoro italiano emite 8.000 millones en bonos

Gran apetito de los inversores. Italia emitió ayer 8.000 millones de euros a 30 años en su segunda emisión sindicada del año en una colocación que contó con un gran apetito por parte de los inversores: la demanda sobrepasó los 41.000 millones. Hasta la fecha, Italia ha emitido 68.000 millones de euros y ha cubierto en poco más de un mes el 17% de las necesidades de financiación de todo el año.

Un déficit público del 2,04%. Fue la cifra pactada con la Comisión Europea para este año tras bajarla desde el 2,4% pretendido por Roma en sus Presupuestos de 2019 ante el que Bruselas amenazó con abrir expediente de déficit excesivo al país.

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