Repsol hace una oferta a KKR para quedarse con la empresa solar X-Elio

La compañía de energía fotovoltaica cuenta con cuatro propuestas de adquisición

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Repsol está estudiando la adquisición de X-Elio, propiedad de KKR (80%) y Gestamp (20%), operación que se situará entre los 1.000  y los 1.200 millones de euros, según publica El Independiente y confirman fuentes financieras a CincoDías. La puja está en la parte final, con gran interés por parte de fondos e inversores industriales. Cepsa también fue llamada para participar en el proceso, aunque no ha presentado puja, y la gestora canadiense de fondos especializada en infraestructuras de energías renovables Brookfield sí ha planteado una propuesta. 

Poco más de tres años después de que KKR anunciara la adquisición de un 80% de X-Elio, la antigua Gestamp Solar y con negocio en la construcción de parques solares y en la producción de energía eléctrica, el gigante del capital riesgo contrató a Citi y a Macquarie con el objetivo de dar entrada a otro inversor que le inyecte capital y siga con el crecimiento de la firma, según fuentes financieras. Lo hizo a finales de año, como publicó este periódico.

Esta operación encajaría en la estrategia de Repsol de seguir creciendo en el negocio de renovables y de generación eléctrica, dentro del impulso hacia un proveedor multienergía y su objetivo de diversificar su negocio en el marco de la transición energética, según explica Europa Press. La petrolera presidida por Antonio Brufau dio un vuelco en su estrategia con el lanzamiento en su nuevo plan 2018-2020 al desarrollo de un negocio operado de bajas emisiones en el sector eléctrico.

Dentro de este plan, se enmarcó el cierre de la adquisición el pasado mes de noviembre de los activos de Viesgo -centrales hidroeléctricas con una capacidad instalada de 700 megavatios (MW) situadas en el Norte de España y dos centrales de ciclo combinado de gas con una capacidad conjunta de 1.650 MW- y su comercializadora eléctrica -con una cartera de unos 750.000 clientes- por 733 millones de euros.

Fuentes financieras señalan que, pese a que el objetivo actual es vender toda la empresa, se pensó en realizar un cuaderno de venta con varias posibilidades. X-Elio consta de dos negocios principales: el de desarrollo de parques eólicos, que podría llegar a quedarse KKR, y el de la generación eléctrica. Las pujas podrían incluso plantearse por cada una de las partes.

 Las fuentes consultadas señalan ahora que KKR está persiguiendo la venta del total de la empresa.

Caja y crecimiento

La misión, además de hacer caja, es dar el relevo a otro inversor que inyecte capital y continúe con el crecimiento de la firma.

KKR realizó la compra de X-Elio a través del fondo KKR Global Infrastructures en julio de 2015. Entonces se hizo con un 80% de la compañía tras adquirir un 74,95% a la sociedad Gestamp Solar, propiedad de la familia Riberas. Estos, que a través de su holding Acek son los mayores accionistas de Gestamp (57,2%) y de Gonvarri (65%), vendieron el 5,05% restante a otros socios.

Esa venta permitió a la empresa, rebautizada como X-Elio a principios de 2016, impulsar un plan de expansión para aumentar su capacidad instalada de 330 megavatios a 2.500 hasta 2020, lo que supone la inversión de unos 3.000 millones de euros. La misión era reforzarse como líder en el desarrollo, construcción, operación y mantenimiento de plantas solares fotovoltaicas.X-Elio ha construido más de 650 megavatios en plantas de energía fotovoltaica y opera más de 41.

En 2017, las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil, X-Elio facturó 120,2 millones de euros, un 2,2% más que el año anterior. Mientras, su beneficio de explotación (ebit) se situó en 17,4 millones, frente a los 22,5 de 2017. Su beneficio bruto de explotación (ebitda) creció, sin embargo, un 10%, a 53,1 millones de euros.

Las pérdidas de la compañía, eso sí, se situaron en 45,8 millones de euros, por encima de los 15,6 millones del ejercicio previo. La empresa explica que el 70% de su cifra de negocios correspondió a la venta de energía y que el 30% restante procedió de la actividad de construcción de parques solares a terceros.

La deuda bruta de la compañía a cierre del año pasado era de 624,6 millones de euros. De este importe, 603 millones son créditos estructurados sobre la base de flujos y garantías de los proyectos en cuestión (proyect finance, en la jerga). Mientras, 21,3 millones son la disposición de una línea de crédito que tiene un límite de 69 millones. La mayor parte de los vencimientos de la deuda de la compañía se sitúa a partir de 2023, por cerca de 420 millones.

La compañía cuenta con créditos fiscales derivados principalmente de bases imponibles negativas (pérdidas) de casi 80 millones de euros, que podrá convertir en beneficios una vez que esas filiales que perdieron dinero den resultados positivos en el futuro.

 

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