Jesús Moraime: “La urbanización es la muerte del jardín español”

Cree que la verdadera sostenibilidad se encuentra en la vegetación espontánea

paisajismo

Estudió paisajismo en la Escuela Castillo de Batres, en el único centro en el que Jesús Moraime (Madrid, 1971) pudo formarse, ya que por entonces no había demasiados lugares en España para instruirse en esta disciplina, y donde halló su especialización en restauración de jardines históricos. Enseguida empezó a combinar el diseño de estas zonas verdes con la historia, convirtiéndose en un experto en jardines musulmanes y cristianos, así como en el paisajista de cabecera de algunas empresas. Entre sus trabajos se encuentran la recuperación del trazado de los años treinta del Museo de las Minas de Almadén o la conservación del jardín del Palacio Galiana de Toledo, y entre sus obras más recientes destaca el jardín que ambienta el palacio que acoge la nueva tienda de Massimo Dutti en Lisboa, ciudad en la que gestiona un edificio de apartamentos, Baixa House.

En Oporto está replicando la misma idea en Massarelos House, que prevé esté abierta en otoño de este año. Combina todos estos proyectos con una intervención en el jardín botánico de Coimbra, con el diseño de otro espacio verde en Sintra, otro en Madrid, en Ña Vera y en Galicia. En España también ha dado rienda suelta a su idea de lo que ha de ser su jardín ideal dentro de un concepto turístico de campo en Las Casas del Naval, en Villanueva de la Vera (Cáceres).

Cree que los españoles tienen bastante desconocimiento sobre lo que es el paisajismo, a pesar de que hay cultura y afición por la jardinería. “El jardín es una creación artificial, que utiliza elementos verdes. Es un trabajo artístico, que tiene un gran componente técnico y para el que hay que tener en cuenta elementos como el clima, el terreno…”, explica, sentado en el sofá Chester que preside la luminosa estancia en la que trabaja en el madrileño barrio de Chamberí, rodeado de una colección de capiteles, de piezas de arqueología y de flores recogidas del campo. Reflexiona sobre la importancia de la sostenibilidad de los jardines y la de incorporar pequeños pulmones verdes dentro de las empresas, y cita como ejemplo el gran despliegue, en este sentido, que realizó Banco Santander en su sede de Boadilla del Monte. “Se va incorporando cada vez más, pero con la especulación inmobiliaria reservar espacio para zonas verdes es cada vez más costoso”. Con lo que se muestra inflexible es con las zonas verdes de urbanización. “Son la muerte del jardín tradicional español, y los responsables son los arquitectos”.

Para Jesús Moraime su fuente de inspiración y a lo que presta atención en estos momentos es a la vegetación espontánea que crece en la Península Ibérica, “ese es el verdadero jardín sostenible”. Y advierte de que si alguien quiere “ser feliz, que se haga jardinero; es un trabajo entretenido, con la revolución de la primavera, del otoño...”.

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