Italia pone precio de lujo a los impuestos que reclama al dueño de Gucci

Exige 1.400 millones en impuestos no pagados a la unidad logística suiza de Kering

Gafas de sol de Gucci.
Gafas de sol de Gucci.

Italia ha puesto un precio de lujo a su reclamación tributaria contra Kering. Las autoridades fiscales del país exigen 1.400 millones en impuestos no pagados entre 2011 y 2017, reveló el viernes el dueño francés de Gucci. Es más de la mitad de lo que pagó la compañía durante ese período. Italia puede tener razones para cuestionar las actividades de la unidad logística suiza de Kering, pero la reclamación parece demasiado grande.

Podría ser un nuevo motivo de conflicto entre los Gobiernos italiano y francés. Una auditoría fiscal preliminar, entregada al grupo francés el día 25, alega que la filial suiza Luxury Goods International (LGI), una firma de logística, subestimó algunas de sus actividades en Italia. Kering desestimó el caso, que aún no ha sido confirmado por la agencia tributaria, y no ha hecho ninguna provisión.

Es difícil evaluarlo. La auditoría es confidencial, y el grupo de François-Henri Pinault no revela la cantidad de ingresos que genera cada país. Pero no parece un caso sencillo de evasión fiscal. Kering dice que LGI es una empresa auténtica con más de 600 empleados y anterior a la compra de Gucci hace más de 10 años. Pero da pocos datos sobre sus ingresos.

Hay dos razones principales para compartir la reacción de los inversores de Kering, que ayer se desentendieron de la demanda (la acción cayó un 0,69%). Aunque las autoridades fiscales italianas son conocidas por su agresividad a la hora de perseguir a las multinacionales y a sus dueños por lo que consideran impuestos impagados, su historial es vago. Un caso de alto perfil contra la firma de moda Dolce & Gabbana fue desestimado por el Tribunal Supremo de Italia en 2014.

Además, desde el punto de vista financiero, la reclamación parece demasiado grande. Kering pagó casi 2.400 millones en impuestos entre 2011 y 2017, según nuestros cálculos. Es cierto que Gucci es la marca más grande del imperio de Kering y que en 2017 obtuvo el 73% de los 2.900 millones de ingresos operativos recurrentes del grupo. Sin embargo, gran parte de ellos los gana fuera de Italia. La demanda fiscal de Roma merece un gran descuento.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

Normas