Los inversores confían en evitar un Brexit 'duro'

La consigna es la cautela hacia los activos británicos ante la elevada incertidumbre

Theresa May, primera ministra británica.
Theresa May, primera ministra británica.

El rechazo al acuerdo sobre el Brexit no ha provocado una convulsión en el mercados pues como señala el consenso de los analistas era algo que ya se había puesto en precio. La incertidumbre sobre cuál será el desenlace final del Brexit tras el fracaso de Theresa May el martes es máxima, aunque la interpretación mayoritaria de los inversores es que, al menos, la ruptura no será caótica.

“El riesgo de un no acuerdo para el Brexit ha disminuido a medida que el Parlamento aumenta su poder. Los escenarios más optimistas pasan por una extensión del artículo 50 seguido de una renegociación del acuerdo, o incluso un segundo referéndum”, afirma Mohammed Kazmi, analista de UBP. El experto señala que este desarrollo debería sumarse al impulso positivo que vienen registrando los mercados en este inicio de año. Una idea que comparte Legg Masson, que considera que los activos británicos deberían reaccionar de forma positiva, dado que, en su opinión, buena parte de las noticias negativas relativas al Brexit ya están descontadas en las valoraciones. Un ejemplo de esto han sido los diferenciales de crédito en el Reino Unido, que han vuelto a situarse en niveles superiores a los registrados antes del referéndum.

La premier británica, que superó la moción de censura planteada por el líder de los laboristas, Jeremy Corbyn, tiene que negociar nuevas condiciones tanto con sus rivales políticos como con la Unión Europea. En este contexto, los inversores ven complicado que se cumpla el plazo del próximo 29 de marzo para el divorcio definitivo. Esto ha servido a las compañías con mayor exposición a Reino Unido de balón de oxígeno. El mercado interpreta que la posibilidad de que se conceda una prórroga es un tiempo extra para que las compañías al menos continúen trabajando en los planes de contingencia.

Las cotizadas españolas con mayor exposición han recibido estas noticias con los brazos abiertos. En una semana en la que Londres ha marcado el rumbo de los mercados Sabadell ha aprovechado para intentar recuperar algo de fuerza. La entidad, penalizada por el negocio de su filial británica TSB, se anotó un 4,8% el día después de que Westmisnter rechazara el pacto. En la semana el banco suma un 3,6% en Bolsa.

Algo parecido le ocurrió a la aerolínea IAG, que se juega el 32,6% de sus ingresos en territorio británico. La compañía subió un 3,75% el miércoles, unos ascensos que se han moderado, reduciendo los avances semanales del 3,2%. Un comportamiento muy similar ha sido el registrado por Iberdrola, que avanza un 2,23% en las últimas cinco sesiones.

El resto de cotizadas españolas con exposición al Brexit no han dudado en sumarse a los ascensos. Ferrovial, que busca ahora reorientar su negocio hacia EE UU para rebajar su dependencia de la City, sube un 4,3%; Aena, un 2,47%; Santander, un 1,7% mientras Telefónica concluye la semana sin apenas cambios al avanzar un 0,22%.

Donde más se ha dejado sentir la falta de consenso entre los diputados británicos es en la libra. “La pequeña pausa que se tomaron los titulares sobre el Brexit sirvió para que la libra esterlina continuara en su lento avance aprovechando la debilidad general del dólar”, señalan los analistas de Monex. La moneda británica se cambia a 1,29 billetes verdes, lejos de los mínimos de 1,20 dólares que llegó a marcar tras el triunfo del Brexit en la consulta de junio de 2016. En un escenario marcado por la incertidumbre los analistas de Bank Degroof mantienen su recomendación de neutral sobre la libra y las acciones británicas. La prudencia es de hecho la consigna mayoritaria, a la espera de la nueva votación prevista para el 29 de enero.

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