Netflix recoge los dividendos de su dominio

Sus rivales tradicionales preparan sus propios servicios de ‘streaming’, pero la empresa de Hastings les lleva una gran delantera

Logotipo de Netflix en su oficina de Hollywood (Los Ángeles, California, EE UU).
Logotipo de Netflix en su oficina de Hollywood (Los Ángeles, California, EE UU).

Hace casi una década, el ex consejero delegado de Time Warner, Jeff Bewkes, llamó burlonamente a Netflix el “ejército albanés”, insinuando que el servicio de transmisión de vídeo nunca se apoderaría del mundo. Más bien, ha acabado siendo como el ratón que rugió de la película El golpe de gracia, con Peter Sellers haciendo varios papeles protagonistas.

Al igual que el ducado europeo de ficción del filme de 1959, que declaraba la guerra a Estados Unidos con un ejército harapiento, y ganaba, Netflix ha superado a rivales mucho más grandes para lograr su dominio.

Ahora el jefe Reed Hastings reclama su botín. El martes, la compañía subió el coste de sus suscripciones en EE UU hasta en un 18%. Es la tercera subida en cinco años de su plan más popular, que tendrá un precio de 12,99 dólares al mes (frente a 10,99 dólares actuales).

Cierto, el aumento es de solo uno o dos dólares al mes, pero Netflix ha tropezado en el pasado con tales tácticas. Hace casi tres años incumplió su pronóstico de crecimiento de suscriptores después de tratar de pasar una subida de precios como un movimiento para actualizar a sus clientes antiguos.

El hecho de que Hastings se sienta cómodo para cobrar más justo cuando se intensifica la competencia quiere decir algo. El lunes, NBC Universal, de Comcast, anunció su plan de lanzar su oferta de TV directa al consumidor a principios de 2020. AT&T y Walt Disney se están preparando para lanzar sus propios servicios de streaming.

Hulu, con sus propietarios-hidra, Mouse House, Comcast y AT&T, anunció que tiene más de 25 millones de suscriptores en Estados Unidos, un 48% más que hace un año, y casi la mitad del número de suscriptores de Netflix. Pero también está perdiendo dinero, unos 1.700 millones de dólares, según nuestras estimaciones, basadas en los datos de los propietarios.

Haber fundido entre 3.000 y 4.000 millones de dólares en 2018 es una de las razones por las que Netflix quiere recibir más de sus suscriptores. Moody’s estima que la compañía alcanzará el equilibrio de flujo de caja para el año 2023.

Está gastando para aumentar su fondo de contenido original, como la película Bird Box, con Sandra Bullock y John Malkovich, ya que gigantes de los medios como Disney retienen programas de televisión y películas para que no las emita Netflix. Aún así, este es rentable y tiene más de 135 millones de clientes en todo el mundo, lo que le da una enorme ventaja.

Hay mucho margen para que los consumidores se suscriban a varios servicios de vídeo. Hasta ahora, sin embargo, Netflix es la primera que les viene a la mente.

Hasta que acabe el año, los medios tradicionales no lanzarán sus servicios de streaming competidores. NBC, AT&T y Disney lucharán por el segundo o tercer puesto, si es que encuentran su hueco. Hablando de ejércitos albaneses...

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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