Presupuestos 2019

La inversión en infraestructuras gira hacia el ferrocarril convencional y la conservación de carreteras

La partida global crece un 18,7%, hasta los 10.030 millones, con 1.340 millones más para Adif

Vías de Cercanías en el entorno de Barcelona.
Vías de Cercanías en el entorno de Barcelona.

Las partidas de inversión en infraestructuras incluidas en el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado acompañan el discurso que impera desde la llegada de José Luis Ábalos al Ministerio de Fomento: se presta más atención al ferrocarril convencional y al cuidado de la red de carreteras.

Adif recibe 1.340 millones más que el año pasado, y la conservación de la red vial roza los 1.000 millones de euros, desde los 886 millones que le fueron destinados en los presupuestos de 2018.

La inversión programada para infraestructuras alcanza los 10.030 millones de euros, con un ascenso del 18,7%, teniendo en cuenta las inversiones realizadas por el sector público empresarial y actuaciones bajo el paraguas de los ministerios de Fomento y para la Transición Ecológica.

Adif recibe 1.340 millones más que el año pasado, y la conservación de la red vial roza los 1.000 millones de euros, desde los 886 millones que le fueron destinados en los presupuestos de 2018

La inyección programada sigue ofreciendo al ferrocarril absoluto protagonismo, con 5.041 millones de euros, sin incluir los 839 millones previstos por Renfe Operadora. La partida crece un 36,2% respecto a los poco más de 3.700 millones del año pasado, esencialmente por el citado refuerzo de Adif,  mientras se mantiene a Adif Alta Velocidad como el gran motor de la obra pública en España.

Fomento tiene previsto atender la modernización de las redes de Cercanías en Cataluña, Madrid, Málaga, Alicante, Sevilla y el conocido como Tren de la Costa. Respecto a la red convencional, se trata de hacerla "competitiva respecto a otros modos de transporte, facilitar nuevas oportunidades de tráfico y conservar las características técnicas dentro de los estándares exigidos. Adif tiene presupuestadas actuaciones por 2.244 millones, acercándose a los 2.660 millones en inversiones presupuestadas por Adif Alta Velocidad. Esta brecha actual de 416 millones era el año pasado de 1.865 millones. De hecho, la alta velocidad ha bajado su previsión de inversión ligeramente, en 53 millones, mientras Adif se lleva los citados 1.340 millones extra respecto a 2018.

En el documento entregado esta mañana a la mesa del Congreso se hace hincapié, en el capítulo de carreteras, en otra de las máximas impuestas por Ábalos y su equipo: "El coste tiene que ser un criterio básico de la planificación". Con 2.328 millones y un alza del 12%, la política de carreteras ocupa el segundo lugar por inversiones. Desaparece el Plan Extraordinario de Inversión en Carreteras (PIC), tal y como lo concibió Fomento durante el mandato de Íñigo de la Serna, y resalta el alza del 13% en materia de conservación de la red existente. Este año, los casi 1.000 millones de esta última partida se aproximan a los 1.300 millones destinados a nuevas actuaciones.

Una mayor insistencia en el mantenimiento busca reducir los índices de peligrosidad y mortalidad. También se trabajará en la mejora de los accesos a puertos y aeropuertos, en fomentar la intermodalidad y seguir acondicionando paradas de autobús en la red de carreteras. El Gobierno señala en los Presupuestos de la necesidad de aumentar carriles en vías de alta capacidad y la construcción de variantes en grandes poblaciones.

Los puertos se llevan 829 millones, subiendo desde los 807 millones del presupuesto de 2018, para continuar con la mejora de la conexión con trenes y carretera en el lado tierra.

Las actuaciones aeroportuarias y en materia de navegación aérea, presupuestadas por Enaire, alcanzan los 689 millones, bajando un 8%. Y las inversiones en materia hidráulica siguen evolucionando prácticamente planas, pasando de los 812 millones marcados en los anteriores Presupuestos a 851 millones.

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