Los Riberas venderán su 20% de X-Elio en la desinversión que ejecutará KKR

Citi y Macquarie ya están en contacto con potenciales compradores con el objetivo de obtener un valoración de más de 1.200 millones

Francisco y Jon Riberas, accionistas mayoritarios de Gestamp y Gonvarri y minoritarios de X-Elio.
Francisco y Jon Riberas, accionistas mayoritarios de Gestamp y Gonvarri y minoritarios de X-Elio.

La venta de X-Elio será una de las operaciones del año. El sector de las energías renovables está revalorizándose como un activo que proporcionará un retorno seguro y atractivo. La gestora estadounidense de fondos de capital riesgo KKR puso en venta el pasado octubre su mayoría en el capital, de cerca del 75%, y fuentes conocedoras de la operación señalan que los hermanos Jon y Francisco Riberas también venderán.

KKR, liderada en España por Alejo Vidal-Quadras, firmó un acuerdo con Gestamp Solar que implica el derecho de arrastre (drag-along, en la jerga) en una venta para esta última compañía. Desde KKR y X-Elio han declinado hacer comentarios sobre esta información.

La operación implica una valoración para el conjunto de la empresa de más de 1.200 millones de euros, como publicó CincoDías el pasado 10 de octubre.

Citi y Macquarie son los asesores de la operación, que ya ha sido plasmada en un libro de venta distribuido a los potenciales interesados.

Fuentes financieras señalan que, pese a que el objetivo actual es vender toda la empresa, se pensó en realizar un cuaderno de venta con varias posibilidades. X-Elio consta de dos negocios principales: el de desarrollo de parques eólicos, que podría llegar a quedarse KKR, y el de la generación eléctrica. Las pujas podrían incluso plantearse por cada una de las partes.

Las fuentes consultadas señalan ahora que KKR está persiguiendo la venta del total de la empresa.

Caja y crecimiento

La misión, además de hacer caja, es dar el relevo a otro inversor que inyecte capital y continúe con el crecimiento de la firma.

KKR realizó la compra de X-Elio a través del fondo KKR Global Infrastructures en julio de 2015. Entonces se hizo con un 80% de la compañía tras adquirir un 74,95% a la sociedad Gestamp Solar, propiedad de la familia Riberas. Estos, que a través de su holding Acek son los mayores accionistas de Gestamp (57,2%) y de Gonvarri (65%), vendieron el 5,05% restante a otros socios.

Esa venta permitió a la empresa, rebautizada como X-Elio a principios de 2016, impulsar un plan de expansión para aumentar su capacidad instalada de 330 megavatios a 2.500 hasta 2020, lo que supone la inversión de unos 3.000 millones de euros. La misión era reforzarse como líder en el desarrollo, construcción, operación y mantenimiento de plantas solares fotovoltaicas.

X-Elio ha construido más de 650 megavatios en plantas de energía fotovoltaica y opera más de 41.

En 2017, las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil, X-Elio facturó 120,2 millones de euros, un 2,2% más que el año anterior. Mientras, su beneficio de explotación (ebit) se situó en 17,4 millones, frente a los 22,5 de 2017. Su beneficio bruto de explotación (ebitda) creció, sin embargo, un 10%, a 53,1 millones de euros.

Las pérdidas de la compañía, eso sí, se situaron en 45,8 millones de euros, por encima de los 15,6 millones del ejercicio previo. La empresa explica que el 70% de su cifra de negocios correspondió a la venta de energía y que el 30% restante procedió de la actividad de construcción de parques solares a terceros.

La deuda bruta de la compañía a cierre del año pasado era de 624,6 millones de euros. De este importe, 603 millones son créditos estructurados sobre la base de flujos y garantías de los proyectos en cuestión (proyect finance, en la jerga). Mientras, 21,3 millones son la disposición de una línea de crédito que tiene un límite de 69 millones. La mayor parte de los vencimientos de la deuda de la compañía se sitúa a partir de 2023, por cerca de 420 millones.

La compañía cuenta con créditos fiscales derivados principalmente de bases imponibles negativas (pérdidas) de casi 80 millones de euros, que podrá convertir en beneficios una vez que esas filiales que perdieron dinero den resultados positivos en el futuro.

Una rentabilidad del 7,4% que se revisará este año

Gran atractivo. Los fondos de capital riesgo y los de pensiones han visto en el sector renovable español una gran diana de inversión. Ahora la rentabilidad de la actividad de distribución de energía verde se sitúa en el 7,4%, porcentaje derivado de añadir 200 puntos básicos a la rentabilidad de la deuda soberana española a 10 años. Esto se estableció en 2013, si bien ahora, con un tipo del 1,46% en el bono a 10 años, este interés se revisará a la baja a finales de 2019 con el objetivo de comenzar con la nueva remuneración en 2020. Pese a todo, fuentes financieras destacan que los inversores extranjeros estiman que esta seguirá siendo atractiva.

Última gran compra. El fondo canadiense de pensiones Aimco (Alberta Investment Management Company) ha comprado Eolia por unos 1.400 millones a un fondo del gestor de capital riesgo Oaktree y a otros inversores.

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