Deutsche Bank será una improbable estrella del ‘trading’ en 2019

Su mix de negocios, y la potencial volatilidad de las divisas y la subida de los tipos europeos deberían hacer de él un ganador relativo

Christian Sewing, consejero delegado de Deutsche Bank.
Christian Sewing, consejero delegado de Deutsche Bank.

Susurrémoslo suavemente: Los accionistas de Deutsche Bank podrían por fin tener algo de qué alegrarse. En los últimos años, el prestamista alemán, que ha caído casi un 50% en Bolsa en lo que va de 2018, ha experimentado un descenso aparentemente irreversible de los ingresos por trading que ha superado los recortes de costes. En 2019, su mix de negocios, y la potencial volatilidad de las divisas y la subida de los tipos de interés europeos deberían hacer de él un ganador relativo.

Desde la crisis financiera, los bancos de inversión de Europa se han asemejado a un accidente automovilístico a cámara lenta. Según UBS, los prestamistas de la región han visto disminuir sus ingresos generales de banca de inversión en un 27% desde 2010, en comparación con una disminución del 18% a nivel mundial. Deutsche ha ido aún peor: en su división de renta fija, que en 2017 representaba el 17 % de los ingresos netos del grupo, la facturación ha caído un 28% contando solo los dos últimos ejercicios. Sus acciones cotizan a una valoración lamentable, al estilo de un banco griego, de solo 0,3 veces el valor contable tangible. Los directivos de Deutsche Bank han tenido que negar repetidamente las noticias de que se avecina una fusión defensiva con Commerzbank.

Los traders de renta fija tienden a prosperar cuando hay una tendencia. La última vez que esto ocurrió en Europa fue cuando el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, introdujo la flexibilización cuantitativa en 2015 y anunció la bajada constante de los tipos de interés. En consecuencia, los gestores de activos aumentaron las compras y ventas y las empresas compraron más productos de cobertura. Mientras el BCE se prepara para reducir sus compras de activos, la siguiente tendencia es el aumento de los rendimientos. Dado que Deutsche tiene la mayor cuota de mercado en deuda europea, aparte de JP Morgan, su línea superior debería beneficiarse desproporcionadamente de una mayor demanda de clientes.

La volatilidad política podría añadir más brillo a las divisas. La continua incertidumbre geopolítica en Europa –piensése en el Brexit e Italia– y en otros lugares debería conducir a unos diferenciales de divisas más amplios y, en igualdad de condiciones, a mayores beneficios.

El consejero delegado, Christian Sewing, no tiene margen para la autocomplacencia. El aumento de los ingresos por trading en Europa se verá compensado en cierta medida por la caída de los ingresos en EE UU debido a los recortes en el negocio de renta variable y de renta fija de Deutsche en en el país. Al mismo tiempo, Sewing debe encontrar otros mil millones de euros en ahorro de costes, y evitar que el banco se quede atrapado en preguntas sobre blanqueo de dinero.

Los analistas prevén para Deutsche un rendimiento sobre el capital tangible de solo el 3% en 2019. Pero la cada vez más diversa lista de accionistas del banco, que incluye hedge funds inversores de Qatar, China y Estados Unidos, no necesita que suban los tipos europeos para que se produzca un resurgimiento milagroso. Les basta una transición de lo terrible a lo meramente malo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

Normas