¿Eres 'influencer'? Cinco puntos clave para cumplir con la ley

Estas celebridades de la red no deben olvidar ciertos requisitos legales que les son aplicables a la hora de ejercer sus actividades

ser influencer
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Aunque muchos inventan sus propias reglas de juego en el mundo del marketing digital mientras se consolida este nuevo modelo de negocio, los influencers no están exentos de cumplir la ley y no deben olvidar ciertos requisitos legales que les son aplicables a la hora de ejercer sus actividades. Este artículo pretende resumir algunas de las obligaciones más básicas:

Publicidad

Podríamos resumir las obligaciones referentes a publicidad en dos palabras: veracidad y transparencia. A pocos usuarios se les escapa el hecho de que los influencers reciben regalos y pagos de las marcas para que promocionen sus productos. La mayoría de los seguidores cada vez son más conscientes de cómo funciona el negocio y a muchos les molesta que los influencers no sean claros hasta el punto en el que las cuentas son denunciadas públicamente y reportadas a Instagram constantemente por parte de los mismos.

Pero no solo se trata de ética profesional. Diferentes leyes prohíben expresamente la publicidad encubierta y otros tantos textos normativos especifican sobre modalidades y formas de hacer publicidad.

Teniendo en cuenta que los usuarios y espectadores tienen derecho a conocer el tipo de contenido que están consumiendo, el influencer debe informar siempre y de forma clara en el momento en que promocione un producto. El incumplimiento de la normativa podría suponer cuantiosas multas para influenciadores y marcas. Además, estarían incumpliendo con los términos y condiciones de las principales redes sociales por lo que las cuentas podrían ser cerradas.

Impuestos

Fama, reconocimiento, eventos, productos gratis y dinero: esto es lo que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en los influencers. Pero la realidad es que no todos ganan dinero y mucho menos como para vivir de las redes. Lejos de las grosas ganancias de algunas “estrellas de las redes”, la gran mayoría se consideran pagados con productos que las marcas les envían. No obstante, frecuentemente se olvida el hecho de que los pagos en especie han de ser igualmente declarados y tributados tomando en cuenta su precio de mercado, aunque hay que tener en cuenta que el producto que envía la marca como muestra o esencial para la realización de la promoción no se consideraría pago en especie.

Todo influencer debería hacer cuentas y valorar su situación a los ojos de Hacienda y Seguridad Social. Dependiendo de la cantidad anual recibida entendemos que pueden darse diferentes situaciones:

a) No se trata de la actividad principal y no genera ingresos anuales superiores al SMI: En este caso, existe cierto vacío legal y la jurisprudencia se ha pronunciado a favor de que no sería obligatorio darse de alta como autónomo en la Seguridad Social pero sí en el IAE, para poder emitir facturas y realizar los depósitos correspondientes. Se asemejaría a la situación de que exista un empleo y se desempeñe una actividad secundaria por cuenta propia que no alcance el salario mínimo. Sin embargo, facturar sin ser autónomo es un tema controvertido y esta práctica está fuera de riesgo de multas o sanciones.

b) La actividad como influencer genera ingresos anuales superiores al SMI: El influencer debe estar dado de alta como autónomo en la Seguridad Social y además en el IAE. Si existe un trabajo por cuenta ajena y la actividad secundaria supera el salario mínimo, es necesario darse de alta como autónomo, situación de pluriactividad prevista que cuenta con importantes bonificaciones.

Dos recomendaciones esenciales a este respecto: No hacer facturas falsas (la marca va a presentar esa factura en la que se indican tus datos en su declaración, por lo que a Hacienda le será muy fácil llegar a ti) y no usar plataformas de facturación, ya que desde hace tiempo su legalidad está siendo revisada por la Inspección de Trabajo, no siendo pocas las sanciones ya impuestas a usuarios de las mismas.

Propiedad intelectual e industrial

Aunque la red de redes se base en compartir, hay que respetar a los titulares de los derechos de Propiedad Intelectual, por ello, es necesario que, a la hora de utilizar el contenido de otros, se revise la licencia de uso. Normalmente, en las redes se puede compartir el contenido de otros usuarios ya que los propios términos y condiciones de las mismas lo autorizan para un uso no lucrativo, pero lo correcto es pedir permiso del autor y por supuesto, citarlo; si se utiliza material de una página ajena, es necesario indicar la fuente y utilizar enlaces. En conclusión, se trata de respetar el contenido de otros creadores o titulares de derechos.

Cuando se trate de marcas, es importante respetar su buen nombre, no usar sus signos distintivos (como el logo) sin autorización previa, ni su contenido sin mencionarla.

Sorteos

Los sorteos y concursos consiguen aumentar la visibilidad y difusión tanto de los perfiles de los influencers como de las marcas que los patrocinan, pero pocas veces se cumplen los requisitos impuestos por la ley. Es imprescindible que cuenten con unas bases legales claras y accesibles al público. Es importante distinguir entre los sorteos en los que se arriesga dinero, que estarán sujetos a la Ley del Juego, y aquellos en los que la participación es gratuita.

En cuanto a las bases legales de un sorteo gratuito en cualquiera de las redes, deberán contener al menos la siguiente información:

  • Identificación del organizador
  • Ámbito territorial
  • Definición del premio y su valoración económica. Como regla general, para los sorteos de ámbito estatal deberá pagarse el 10% de tasas a no ser que el resultado no dependa del azar, sino de los conocimientos o habilidades del concursante. En todo caso las tasas deberían ser asumidas por la marca que lo patrocina
  • Modalidad de la promoción y descripción de los requisitos para participar, así como de los criterios para escoger al ganador
  • Periodo para participar, la fecha en la que se anunciará al ganador y la fecha aproximada en la que se entregará el premio, así como el modo de envío o lugar dónde deberá recogerse
  • Cesión de derechos de imagen o de la propiedad intelectual del ganador
  • Indicación sobre si el ganador tendrá que correr con los gastos de envío del premio o no
  • Protección de datos personales

Dependiendo de la red social en la que se pretenda realizar, habrá que revisar además los términos y condiciones.

Por último, no se puede etiquetar a personas que no tienen relación con el contenido, y aunque sea frecuente, no se puede incitar a los participantes a que etiqueten a terceras personas, ya que esto implicaría una comunicación no autorizada de datos personales a terceros, lo que nos lleva al siguiente punto.

Lee bien los términos de cada Red y acuerda con la marca la dinámica y condiciones del sorteo antes de publicarlo.

Protección de datos

El no poco conocido Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), afecta también a las actividades que realizan marcas e influencers en las redes sociales. Uno de los principios esenciales de la nueva normativa sobre protección de datos es la obligación de recabar el consentimiento del interesado de forma expresa y previa a la recogida de sus datos personales. El consentimiento ha de ser en todo caso, después de que la persona cuyos datos van a ser tratados obtenga toda la información necesaria sobre el tratamiento que va a llevarse a cabo en concreto.

Por ejemplo, y en conexión con el punto anterior, a través de las bases legales de un sorteo, los usuarios han de conocer con certeza qué va a suceder con sus datos personales antes de decidir si participar (de este modo la participación sería prueba del consentimiento).

Por otra parte, es más que aconsejable que como influencer controles quién está tratando tus datos y te asegures que lo hacen de forma segura.

Irene Tirado Roy es abogada del departamento de Media & Technology en Auren.

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