Pros (y contras) del cerco a los CFD y las opciones binarias

El nuevo reglamento facilitará a los inversores minoristas separar el grano de la paja

Sebastián Albella, presidente de la CNMV.
Sebastián Albella, presidente de la CNMV.

Continúa estrechándose el cerco sobre las opciones binarias (OB) y los contratos por diferencias (CFDs) en inversión minorista. La última en unirse en esta cruzada ha sido la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que, en las últimas semanas, ha abierto una consulta pública para implementar en España, y de forma indefinida, las medidas adoptadas por la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) en las que se prohíbe comercializar, distribuir y vender OB, a la vez que se restringen estas mismas acciones en torno a los CFDs para inversores minoristas. Hoy finaliza el plazo del supervisor para posibles comentarios acerca de estas medidas de intervención, cuya aprobación se incluye entre sus objetivos a corto plazo.

La prohibición de las OB en la Unión Europea (UE) es una medida positiva, pues se trata de apuestas de probabilidades fijas en las que el inversor se juega su capital a cara o cruz y puede verse gravemente perjudicado ante tan elevado riesgo. Podría perder por completo todo lo que ha invertido y, en caso de ganar, recibiría solo una parte de la participación, mientras que el proveedor de la plataforma de trading podría retener hasta un 25%. Con este veto a las OB, la ESMA da un paso en la dirección correcta.

Las operaciones con CFDs, en cambio, se encuentran sujetas a un marco más estricto. Aun así, las nuevas medidas impiden, por ejemplo, que el trader pueda perder más capital del que ha invertido, algo que ya se venía aplicando en países como Alemania y que ahora se extiende por todo el territorio europeo.

Uno de los puntos clave en esta regulación es asimismo el límite máximo de apalancamiento de 1:30 para los principales pares de Forex y otras divisas, mientras que para los índices más importantes y el oro es de 1:20. Antes, era frecuente ver a operadores sin escrúpulos que ofrecían un apalancamiento de hasta 1:1000, lo cual situaba al inversor minorista siempre en desventaja. Para índices menores y materias primas, el límite se ha quedado en 1:10, y en acciones sigue siendo válido un apalancamiento de 1:5. La palanca máxima más baja es de 1:2 y se aplica a las criptomonedas. Para medir estos apalancamientos máximos, la ESMA se ha guiado en función de la volatilidad. Sin embargo, solo aquellas posiciones que ofrezcan un margen correspondiente serán de interés a futuro.

A veces, los operadores cambian a futuros que prometen un margen de intradía adecuado, por lo que el legislador quiere ofrecer una protección adicional al trader limitando posibles juegos de palancas. Esta medida tendrá sin duda efectos notables en algunos valores, pero todavía hay suficientes valores de interés que prometen un buen rendimiento y, al mismo tiempo, un menor riesgo para el capital invertido.

A destacar también el close-out automático, que se hace efectivo cuando la pérdida de las posiciones abiertas excede el 50% del margen requerido. Actualmente, el intermediario puede determinar este aspecto por sí mismo, basándose en el perfil de riesgo del trader.
Gracias a la nueva regulación, se refuerza la protección de aquellos inversores privados que aún están iniciándose en el trading y evita que los nuevos traders, con estrategias menos pronunciadas, pierdan automáticamente todo su capital nada más empezar. Y es que operar con CFDs conlleva riesgos que requieren de ciertos conocimientos previos, aunque no por ello es desdeñable que inversores minoristas más experimentados puedan beneficiarse también de medidas de protección adicionales.

Las nuevas restricciones sobre OB y CFDs no se aplicarán sin embargo a los “profesionales electivos”. Por tanto, aquellos que deseen operar con un mayor apalancamiento, y que puedan demostrar que cumplen con los criterios exigidos, tendrán que ponerse en contacto con el proveedor de su plataforma para acordar esta designación, sin dejar de ser conscientes de los importantes riesgos asociados.

Por otro lado, la comunicación y la publicidad se verán influenciadas positivamente por la normativa de la ESMA. La ley impide que las plataformas de negociación ejerzan presión sobre los operadores, por ejemplo, ofreciéndoles un pago adicional para que ejecuten el mayor número posible de operaciones en un determinado período de tiempo, aunque la situación en el mercado sea desfavorable. Estos incentivos para traders no se permitirán en el futuro, lo que aquellas plataformas un tanto dudosas no tentarán a los inversores a realizar operaciones de manera precipitada, lo que supone un importante avance hacia la protección integral de los traders.
Habrá mayor transparencia en las plataformas de trading, ya que estarán obligadas a informar sobre los riesgos mediante una advertencia estándar que indica además el porcentaje de sus clientes que han registrado pérdidas en el último trimestre. Este nuevo reglamento para la UE ha sido probado en otros mercados, concretamente, en Estados Unidos, permitiendo a los inversores minoristas saber a qué se enfrentan y separar el grano de la paja.

En este nuevo escenario, ¿cómo reconocer aquellas plataformas de trading estables y con buena reputación? Un buen indicativo sería saber si han asentado su modelo de negocio sobre una base sólida, pues serán entonces las primeras en introducir los mecanismos de protección de la ESMA. Mientras, aquellas que no cumplan con el reglamento europeo, se verán abocadas a renunciar a su negocio, lo que ya está sucediendo en algunos casos en el salvaje Oeste de los centros financieros.

Ivan Gowan es CEO de Capital.com

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