La industria 4.0 avanza a dos velocidades entre las pequeñas empresas

Las pymes van rezagadas en la digitalización de sus fábricas

Pero entre ellas hay unas más proactivas al cambio que otras

Digitalización empresa pulsa en la foto

Las pymes van por detrás de las grandes empresas en la digitalización de sus fábricas, aunque entre ellas pueden distinguirse dos grupos, las conservadoras y las proactivas al cambio, según una investigación de la cátedra en Industria Conectada de ICAI Comillas.

El estudio indaga en el grado de implantación de 11 tecnologías de la industria 4.0, desde las más simples, como redes sociales y aplicaciones móviles, hasta las más complejas, como internet de las cosas o robótica colaborativa, en empresas de seis sectores: energía, producción de bienes y equipos industriales (aeronáutica, automoción, naval y materiales de construcción), agroalimentación, infraestructuras, transporte y otros (servicios, ingenierías y comercio minorista).

Para obtener esa información, los investigadores encuestaron a los presidentes, CEO o miembros del consejo de dirección de 100 compañías, 40 de ellas pymes. “Hemos buscado el nivel de decisión más alto posible para tener una visión completa del proceso de transformación digital de la empresa”, aclara Mariano Ventosa, codirector de la cátedra.

Los resultados de la encuesta, realizada entre mayo y junio, arrojan que el 55% de las empresas españolas ha puesto en marcha un plan específico de digitalización, un porcentaje bajo considerando la importancia que las nuevas tecnologías han cobrado como palancas de eficiencia y negocio.

Hay un grupo de compañías que han nacido digitales y van un paso por delante en el uso de técnicas como el ‘big data’

Pero la penetración es todavía más reducida en el caso de las pymes: 46%. “La diferencia es normal, ya que la capacidad de las pequeñas empresas para llevar a cabo procesos de transformación profundos es menor que la de las grandes”, afirma Ventosa.

La brecha es menor cuando se trata de tecnologías maduras y más asequibles como redes sociales (apenas 3 puntos), apps (6) o computación en la nube (5), y bastante marcada en el caso de las más recientes y caras de implantar como analítica y big data (21 puntos), realidad aumentada (20) o internet de las cosas en el ámbito industrial (14).

“En analítica, la inversión es una barrera de entrada importante, sin embargo, cuando se les pregunta por el nivel de madurez alcanzada por su implantación, se aprecia que el 45% de las pymes está en un nivel de uso básico, mientras que entre la media este porcentaje es menor, del 19%”, señala.

Esta curiosa diferencia, que también es notoria en ciberseguridad, ha llevado a los investigadores a la conclusión de que existen dos grupos de pymes: las tradicionales y las nativas digitales, empresas que han nacido con un modelo de negocio basado en las nuevas tecnologías y van un paso por delante en el uso del big data.

Jorge Pereira, director general de Keyland, firma de automatización industrial, confirma que muy pocas compañías tienen un plan de transformación digital. “Diría que solo lo tienen entre un 20% y un 30% de las grandes y entre un 10% y un 20% de las pequeñas. El grado de implantación real es muy bajo aún, incluso entre las grandes donde lo que sí es verídico es que se están haciendo muchas pruebas y pilotos”, refiere.

Por su parte, Luis Mardomingo, gerente de la consultora tecnológica Altim Digital, comenta que es evidente que las empresas emergentes que han nacido en un entorno digital han hecho mayores inversiones en nuevas tecnologías que las ya consolidadas en sus respectivos mercados. "En primer lugar, se debe a que el cliente al que se dirigen ya está altamente digitalizado y, en segundo lugar, a que los procesos empresariales ya no se conciben sin la utilización de las tecnologías de la información y las comunicaciones", mantiene.

No obstante, recuerda que muchas de estas empresas 100% digitales han tenido que adoptar estrategias híbridas con la apertura de centros logísticos, fábricas y puntos de venta.

La cátedra en Industria Conectada, que planea repetir la encuesta el próximo año, publicó en septiembre una presentación con los resultados del estudio que puede consultarse aquí.

¿Por dónde empezar?

• Los proyectos de transformación digital basados en analítica o internet de las cosas utilizan datos masivos tanto de procesos como de negocio. El problema de las pymes es que carecen de esa información. Por eso, Luis Mardomingo, de Altim Digital, aconseja a las pequeñas empresas interesadas en abordar este desafío empezar por implantar un sistema de captura y almacenamiento masivo de datos.

• El tiempo que tarda la adopción de estos sistemas es muy relativo, advierte el experto, que recomienda comenzar por soluciones sencillas que ayuden a la visualización y análisis de los datos de áreas pequeñas, para luego ir ampliándolas a toda la organización. “Esto conlleva una mayor inversión, pero garantiza los resultados, ya que nos permite adaptar la estrategia de transformación a los avances parciales que se van obteniendo”, asegura.

• Jorge Pereira, de Keyland, recomienda organizar un taller de enfoque práctico, en el que se expongan dos casos concretos. "Es la mejor manera de avanzar, pues se consigue saltar la barrera del desconocimiento sobre la aplicación práctica de las tecnologías. Este planteamiento ayuda a los empleados a entender mejor el valor añadido y a replicarlo en otros procesos de su organización", sostiene. 

• El experto de Keyland estima que en tres o cuatro meses se pueden conseguir resultados impresionantes. "Por ejemplo, con un coste de 30.000 euros se puede generar un retorno de la inversión de seis o 12 veces si se encuentran los procesos o situaciones adecuadas. Estamos hablando de inversiones de muy alto valor añadido, en las que los profesionales internos son clave", insiste. 

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