El negocio de llevar el arte a las masas puede acabar en desastre abstracto

La china Yulong Eco-Materials, que recicla ladrillos y hormigón, quiere rentabilizar un zafiro de 50 millones de dólares sacándolo en películas y en videojuegos

Exposición de reproducciones de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel.
Exposición de reproducciones de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel.

La empresa china Yulong Eco-Materials, que recicla ladrillos y hormigón, ha decidido convertirse en inversor en arte. Acaba de adquirir la Crucifixión de Miguel Ángel por 75 millones de dólares después de reestructurar su modelo de negocio el mes pasado, desprendiéndose de su división de transporte de residuos y emitiendo acciones para comprar un raro zafiro.

Las compañías de Silicon Valley son famosas por cambiar de estrategia. El sistema de mensajería instantánea Slack, por ejemplo, comenzó como empresa de videojuegos. En Canadá, otras están ampliando sus líneas de negocio para sacar provecho de la legalización del cannabis. Las criptodivisas también han inspirado muchos intentos inusuales de diversificación.

El cambio de imagen de Yulong Eco-Materials la incluye en un pequeño grupo que trata de llevar el arte a las masas. El Artemundi Global Fund y el Liquid Rarity Exchange hacen algo similar. Después de comprar el zafiro Millenium al empresario de Hong Kong Daniel McKinney por 50 millones de dólares en acciones, lo nombró presidente. Un mes después, va a emitr más acciones para comprar la pintura del maestro italiano.

El currículum de McKinney incluye la talla de gemas, ferias comerciales, construcción y banca de inversión, tras haber estudiado química y biología dos años en Houston. Ahora considera que puede convertir activos ilíquidos y difíciles de valorar en una inversión. El plan es llevar el zafiro de gira, sacarlo en películas y usarlo en videojuegos. Tal vez se pueda hacer algo de dinero, pero los costes de seguro y almacenamiento también son altos.

Ha habido otros intentos ingeniosos –y fracasados– de titulización en ámbitos como música y deportes. Fantex, por ejemplo, creó un mercado para comprar y vender acciones vinculadas a atletas, pero acabó cerrando. Comprar el zafiro hizo que las acciones de Yulong Eco-Materials subieran de 1,50 dólares a casi 12, antes de caer a 5. El Miguel Ángel les dio otro rebote. Sin embargo, en última instancia, este plan de negocio podría terminar siendo más un desastre abstracto que una obra maestra.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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