El dilema del Brexit se complica para Londres

Las dimisiones de dos ministros aumentan la probabilidad de que el Parlamento rechace el acuerdo de May con Bruselas

Theresa May, en el Parlamento británico, el jueves.
Theresa May, en el Parlamento británico, el jueves.

Londres se está enfrentando por fin a su dilema con el Brexit. Dos ministros han renunciado esta mañana, debilitando a la premier, Theresa May, y reduciendo las ya escasas posibilidades de que el Parlamento apruebe su acuerdo de salida de la UE. Eso hace más probables las dos alternativas: una salida caótica u otro referéndum.

Menos de dos días después de que May asegurara un proyecto de acuerdo con la UE, este ya está con respiración asistida. El ministro para el Brexit, Dominic Raab, que votó a favor de irse en el referéndum de 2016 y ayudó a negociar el acuerdo, renunció arguyendo que violaba las promesas electorales de los conservadores. La ministra de Trabajo y Pensiones, Esther McVey, también pro-Brexit, le siguió poco después.

Las salidas aumentan la probabilidad de que May se enfrente pronto a un desafío a su liderazgo. También inclinan aún más la aritmética parlamentaria contra el acuerdo de divorcio, especialmente si las dimisiones animan a otros partidarios del Brexit a oponerse al acuerdo. Los unionistas de Irlanda del Norte, de cuyo apoyo depende el Gobierno, ya han manifestado su descontento. Eso hace difícil ver cómo puede conseguir May una mayoría.

Sin embargo, sustituir a la premier no cambiaría las difíciles decisiones a las que se enfrenta Reino Unido. A 134 días de que abandone formalmente la UE, hay poco tiempo para reabrir las negociaciones. Además, es poco probable que Bruselas haga nuevas concesiones significativas. Salir sin un acuerdo sería doloroso: el FMI estima que separar Gran Bretaña del bloque sin un acuerdo comercial reduciría la producción económica del país entre un 5% y un 8% a largo plazo.

La amenaza de caos económico puede acabar llevando a los pro-Brexit a dar marcha atrás y apoyar a regañadientes a May. La libra ha caído un 1,5% frente al dólar, y probablemente se debilitará aún más a medida que corra el reloj sin una solución clara.

La alternativa es que el Parlamento devuelva la difícil decisión al electorado. Eso sigue siendo un reto: ninguno de los principales partidos apoya formalmente la idea. Pero a menos que May pueda sobrevivir y revivir el apoyo a su acuerdo, otro referéndum puede ser la forma menos desangelada de resolver el dilema.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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