Trabajo propone ahora subir la cuota mínima de los autónomos alrededor de 20 euros al mes

Valerio plantea introducir algunas mejoras en las prestaciones

ATA rechaza de plano este alza de las cotizaciones del colectivo

Cotización autónomos
La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio.

Los responsables del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social han mantenido hoy una segunda reunión con las principales asociaciones que representan a los trabajadores autónomos en la que les han hecho una segunda propuesta de subida de cuotas para el próximo año. El departamento que dirige Magdalena Valerio propone, "a sabiendas que se solicita un esfuerzo al colectivo", elevar su base mínima de cotización lo mismo que suba la inflación interanual de noviembre y, al tiempo, aumentar los tipos de cotización 1,6 puntos hasta el 31,4%.

Si se toma el último dato de inflación conocido correspondiente a octubre (2,3%), esta propuesta supondría subir la base mínima de cotización, por la que cotizan a la Seguridad Social ocho de cada diez autónomos, desde los actuales 932 euros al mes hasta los 954 euros (un 2,3% más), y aplicando a esta base unos tipos del 31,4%, la cuota mínima mensual que pagaría un afiliado al Régimen General de Trabajadores Autónomos (RETA) subiría 22 euros al mes, pasando de los actuales 278 euros a 300. En términos anuales, el autónomo pasaría a pagar unos 264 euros más (de 3.336 a 3.600 euros al año). Siempre dependiendo de cuál sea el IPC final de noviembre, que se usaría como referencia para incrementar la base mínima. Pero si, como calculan desde la asociación de autónomos UPTA, los precios avanzan algo menos en noviembre, alrededor de un 2%, la cuota mensual aumentaría, con la propuesta del Gobierno, unos 20 euros mensuales, fruto de un incremento de bases mínimas hasta 950 euros.

A cambio de este aumento, Trabajo introduciría mejoras de algunas de las prestaciones del colectivo. Concretamente se duplicarían los periodos de cobro de la prestación de cese de actividad y se ampliaría la posibilidad de reclamar administrativamente el reconocimiento de esta prestación en caso de que fuera denegada por una Mutua, previa reclamación en los tribunales. Asimismo se abriría para todo el colectivo la posibilidad de que las prestaciones vitalicias por incapacidad permanente tuvieran origen profesional y, por tanto, no estarían sometidas a tributación. Y, finalmente, la Seguridad Social asumiría la cuota del autónomo a partir del tercer mes de baja por incapacidad temporal derivada de una enfermedad común.

De momento, desde la Federación de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) han rechazado ya la propuesta que les ha hecho el Ministerio de Trabajo, argumentando que se trata de una subida excesiva, que supera la media de lo que se viene incrementando la base de cotización de estos trabajadores en los últimos 25 años. En este periodo el incremento medio de estas bases mínimas ha sido de entre el 1,25% y el 1,5%. Además, consideran manifiestamente insuficiente la mejora de prestaciones que ofrecen desde el Gobierno. Su queja principal es que "no sirve de nada que amplíen el plazo de cobro de la prestación por cese de actividad si el principal problema, reconocido por el propio Ministerio, es que la mayoría no accede a esta ayuda".

Sin embargo, fuentes de UPTA ven con buenos ojos la propuesta de Trabajo sobre la subida de las cuotas, aunque precisan que no están de acuerdo con que la cotización del autónomo que esté de baja por enfermedad común se asuma por la Seguridad Social desde el tercer mes de baja, sino que, según esta asociación, debería de ser desde el segundo mes.

En cualquier caso, la propuesta de incremento de bases mínimas y de tipos de cotización se aplicaría a partir de enero de 2019, pero los autónomos consideran que el tránsito a un sistema de cotización adecuado a los ingresos reales de cada trabajador por cuenta propia "debería acelerarse con el horizonte de que los cambios que se realicen puedan aplicarse coincidiendo con los primeros meses del año, si existe acuerdo sobre ello", resume el propio Ministerio de Trabajo en un documento sobre el contenido de la reunión.

De momento, en este documento, el departamento de Valerio avanza que ha constituido un grupo de trabajo entre la Agencia Tributaria y la Seguridad Social, "para el cruce, con una finalidad exclusivamente estadística, de todos los datos relativos a las obligaciones fiscales" de los trabajadores autónomos. Según este grupo de trabajo, "los primeros datos ofrecen una cierta disparidad entre ambos registros y sobre todo una zona de sombra en la que hay centenares de miles de afiliados al RETA sin aparente cumplimiento de obligaciones fiscales, lo cual requiere un tratamiento muy cuidadoso de los cruces, a fin de garantizar la definición precisa del colectivo de autónomos que se encuentren por debajo del nivel de ingresos del salario mínimo interprofesional (SMI)".

Pese a esta complicación, la Seguridad Social "asume por su parte la necesidad de crear un sistema de cotización y protección atenuada para los afiliados al RETA con ingresos inferiores al SMI".

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