Y parecía que la banca española había olvidado sus lacras

Contiene la respiración en espera de la respuesta del mercado a los test y la decisión del Supremo

Las entidades han comenzado a subir comisiones este año, mientras que los grupos políticos quieren cerrar los cambios en la ley hipotecaria mañana

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos,enuna conferencia en el Banco de España
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos,enuna conferencia en el Banco de España EFE

La banca española ha recuperado casi la normalidad en sus cuentas de resultados en España, aunque habrá que esperar a la decisión de hoy (o puede que se retrase un par de días) del Tribunal Supremo sobre quién debe abonar el impuesto de actos jurídicos documentados (AJD) o, sobre todo, si tiene carácter retroactivo o no, lo que puede dar al traste con la cuenta de resultados de la banca durante varios ejercicios y puede llevar a más de un banco mediano a volver a pensar en una fusión.

De momento, los balances de la banca han ido expulsando poco a poco sus activos tóxicos heredados de la crisis financiera. El que más y el que menos ha vendido a uno o a varios fondos buitres sus carteras inmobiliarias o de créditos improductivos. Cerberus y Blackstone se han convertido así en las principales inmobiliarias del país, tras adquirir las mayores carteras de los principales bancos españoles, caso de Banco Santander, BBVA, CaixaBank o Banco Sabadell.

El ladrillo comienza a dejar de ser, por fin, la lacra de los resultados de las entidades financieras, lo que les permite presentar unas ganancias más lucidas, al descender sus provisiones. La mejor coyuntura económica también ayuda a que la morosidad baje. Este descenso del peso inmobiliario en la banca, no obstante, no ha quedado en varios casos reflejado en los test de estrés, ya que en el caso, por ejemplo, de Sabadell o de CaixaBank, las ventas se han llevado a cabo este año, mientras que los supervisores europeos han estresado los balances de 2017.

Pese a todo, las entidades financieras aún esperan dar el estirón en sus cuentas de resultados una vez que los tipos de interés suban, lo que dará un impulso a sus márgenes. La banca lleva más de un año esperando, pero el Banco Central Europeo maneja otros tiempos. El sector confía ahora en que este hecho se produzca en verano de 2019. Los gestores de Bankia, como el Estado, puede que sean los más interesados en ello, tras el languidecimiento de la acción de la entidad.

El 61,3% del Estado en la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri vale en Bolsa 5.350 millones, cifra que se aleja mucho de los 22.424 millones de euros de ayudas que recibió el grupo BFA-Bankia, que ascenderían a más de 24.000 millones contando las ayudas a BMN, ahora integrada en el grupo. Bankia ha repartido a BFA unos 2.800 millones en dividendos, pero BFA aún no ha devuelto ayudas.

El Estado parece que tiene todo previsto para cambiar el calendario de privatización de esta entidad hasta que suban los tipos de interés y se refleje en su acción. Ahora el plazo establecido es aún finales de 2019.

Pero hasta que suban los tipos de interés y si, como parece, la banca tenga que hacerse cargo del pago de los AJD en un futuro en lugar del cliente, las entidades seguirán tirando de las comisiones y de la bajada de las provisiones para impulsar sus cuentas. En algunos casos también están apretando las tuercas al capítulo de gastos.

En el caso de las hipotecas, su idea es subir los diferenciales para compensar el pago de este impuesto. Aunque todas las entidades recuerdan la fuerte competencia existente en el sector y que, según un estudio de Oliver Wyman, cuantifica en 4.000 millones de euros al año el dinero que mueven los clientes insatisfechos y que cambian de banco en España.

Las comisiones, de hecho, ya suman 7.044 millones de euros, un 12,3% más que hace un año, mientras que el beneficio neto de los seis principales bancos en España (Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia, Sabadell y Bankinter), y solo teniendo en cuenta la actividad comercial, sumó de enero a septiembre 5.177 millones de euros, un 7,1%.

“Uno de los aspectos más destacados de este tercer trimestre son los ingresos por comisiones netas”, recalca José Luis Cortina, presidente de la consultora Neovantas. Santander España y Bankia son las dos entidades que han aumentado más esta partida, con subidas del 20,9% y del 25,8%, respectivamente. Neovantas también destaca el retroceso del Ibex 35 en un 12,6% hasta finales de octubre, con un comportamiento negativo para las entidades financieras, con excepción de Santander. De hecho, el mercado recibió los resultados del gigante bancario el pasado 31 de octubre favorablemente.

El último banco en presentar resultados fue, precisamente, Santander. Tras estos resultados y el jueves festivo, la Autoridad Bancaria Europea (EBA) publicó el día 2 los polémicos test de estrés de la banca. Habrá que esperar la respuesta de los mercados a tantos acontecimientos vinculados directamente al corazón de las entidades financieras, incluido el fallo del Supremo, si es que al final los magistrados terminan por emitir su dictamen hoy o esperan un par de días más. La banca se puede jugar hasta 16.000 millones de euros en función de la decisión de los jueces.

En los test de estrés, Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell (las cuatro instituciones que se han sometido a este examen de resistencia) han superado la prueba. Sin embargo, ha quedado claro para el mercado que la banca española es, justo tras la de Reino Unido (por cierto, la peor en los test), la menos capitalizada, algo en lo que ya llevan tiempo insistiendo el Banco de España y el Banco Central Europeo e, incluso, los mercados. Aunque también hay que destacar que es, salvo Sabadell, la más resistente ante una hecatombe macroeconómica.

Es cierto que los analistas y el mercado le dan cada vez menos importancia a estas pruebas, dados los errores del pasado. Pero también es cierto que es el único rasero en el que medir por igual la salud del sector.

Los grupos políticos españoles también estarán pendientes hoy de la decisión del Supremo. Su idea, tras conocer el dictamen sobre el IAJD, es introducir el día 6 una enmienda en la futura ley hipotecaria que desarrolle con claridad quién y cómo se debe hacer cargo de los impuestos en la compra de una vivienda.

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