El consumo y la exportación pierden intensidad y dejan el crecimiento en el 2,46%

Los salarios crecen el 4,6%, el doble que los beneficios

Reparto de riqueza: la renta de los asalariados supera en seis puntos a la de los empresarios

PIB y riqueza pulsa en la foto

La producción de la economía española avanzó un 2,468% en el tercer trimestre del año en tasa interanual ajustada de efectos de calendario y precios, ligerísimamente menos que en el trimestre precedente. El dato confirma la desaceleración en la que está inmersa la economía en los últimos trimestres, ya que hace un año crecía el 3%.

Esta pequeña pérdida de pulso es imputable a un avance menos dinámico del consumo privado y de las exportaciones, y en parte a la inversión, según los datos avanzados por el Instituto de Estadística; el crecimiento intertrimestral fue de un 0,6%, frente al 0,56% del segundo trimestre del año. El empleo mantiene su vigor, con un incremento del número de ocupados a tiempo completo del 2,5% (450.000 nuevos ocupados, para llegar a 18,74 millones) y de un 3,3% en el número de asalariados (hasta 16,37 millones).

Pese a la pérdida de intensidad de los dos fundamentales componentes de la demanda interna, su aportación interanual al crecimiento de la economía fue de un 3%, que compensó sobradamente la aportación negativa de la actividad exterior, que se redujo a un 0,5%. Este pequeño alivio de la aportación negativa exterior es, en todo caso, más preocupante, porque es consecuencia de recortes muy severos en los avances tanto de la exportación como de la importación.

La exportación, que ha experimentado un salto cuantitativo muy fuerte en la actividad económica en los últimos años como consecuencia de la recomposición de la competitividad de las empresas, avanzó en el tercer trimestre del año a una tasa interanual del 0,4%, frente a valores superiores al 5% durante todos los trimestres de2018 y de entre el 2% y 3% en la primera mitad de este año. La importación reportó cierta compensación, por el menor dinamismo de la demanda interna, y creció un 2%, menos de la mitad que en la primera mitad del año.

La inversión se aviva

Entre los componente de la demanda interna el consumo avanza un 2,1% (antes un 2,2%), con similar fortaleza en el privado (2,1%) que en el público. Sin embargo, siguen patrones diferentes: mientras el privado pierde pulso, el público lo gana; de hecho, el año arrancó con un incremento del consumo privado superior al 3%. El avance individualizado efectivo crecía un 2,88% a principios del ejercicio y ahora lo hace al 2,01%. La inversión mantiene más vigor que el consumo y crece un 6,3% y acumula dos trimestres con avances superiores a los de todo el año pasado. La inversión en activos fijos materiales crece a tasas interanuales del 7,2%, pero la de bienes de equipo supera el 9,2%, con una notable aceleración sobre los valores de hace un año.

Una mirada al PIB desde el punto de vista de la oferta revela que el componente más dinámico es la construcción (crece un 7,2% en el año), seguido de los servicios (2,6%) y la industria, con un avance del 1,3% (1,6% la manufacturera, la mitad que el trimestre previo, víctima de la pérdida de intensidad de la exportación).

En cuanto al reparto de la riqueza generada, los salarios avanzaron bastante más que el excedente de explotación empresarial. La primera avanzó un 4,468% (la tasa más alta en los dos últimos años), mientras que el excedente lo hizo a tasas anuales del 2% (la más baja de los últimos dos años, salvo el segundo trimestre de este ejercicio). Tuvieron incrementos más generoso los impuestos, que crecieron un 5,3%. De la tarta de la riqueza nacional los salarios suponen ahora el 47,44%, y la renta empresarial el 41,6%, ganando terreno los primeros y cediendo la segunda.

Acelera el coste laboral unitario y desciende la productividad

Los costes laborales. El coste laboral unitario avanza un 1,1% en tasa interanual en el tercer trimestre del año, prácticamente el doble que el trimestre anterior (0,6%) y cinco veces más que en el arranque del año (0,2%). La remuneración por asalariado crece un 1,1%, también el doble del avance de hace un año. El coste laboral unitario avanza más que el deflactor implícito del PIB, que indica que acapara todo el avance de los precios de producción.

La productividad baja un 0,4%. La productividad por puesto de trabajo equivalente a tiempo completo se mantiene en el tercer trimestre, pero desciende un 0,4% la productividad por hora trabajada.

Revisión bajista del PIB. El Consejo General de Economistas ha bajado una décima su previsión de crecimiento para 2019, hasta el 2,2%, ante el previsible impacto de las medidas del Ejecutivo. El Consejo mantiene la previsión de PIB de para este año en el 2,5%. Considera que las medidas procíclicas anunciadas por el Gobierno, como la subida de impuestos o del salario mínimo, “podrían redundar” en pérdida de empleo y consumo.

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