Rosell deja CEOE con los empresarios enfrentados al Gobierno

Exhibe la firma de una quincena de pactos con Gobierno y sindicatos

Su visita a Oriol Junqueras en prisión “deja mucho enfado”

El presidente de CEOE, Juan Rosell, y su futuro sucesor, Antonio Garamendi.
El presidente de CEOE, Juan Rosell, y su futuro sucesor, Antonio Garamendi.

La gran patronal CEOE despedirá el próximo día 21 de noviembre a su actual presidente, Juan Rosell. Ese día se celebrará la asamblea general en la que, según todas las expectativas, será sustituido por el único candidato hasta la fecha, el actual presidente de la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), Antonio Garamendi.

Todo apunta por tanto a que esa asamblea general volverá a ser tan previsible como durante las décadas en las que en la patronal mandaba única y exclusivamente José María Cuevas, sin que nadie le disputara la presidencia. Nada parecido con lo que ocurrió tras el primer mandato de Rosell (entre 2010 y 2014) cuando el propio Garamendi ya intentó arrebatarle el puesto y no lo consiguió por apenas un puñado de votos.

Ayer, Rosell presentó ante la junta directiva de CEOE su balance de gestión durante los últimos ocho años, cuyos logros –entre los que presentó una quincena de pactos con los Gobiernos del PP y los sindicatos, destacando los tres grandes acuerdos de negociación colectiva con
CC OO y UGT– han quedado deslucidos por el creciente clima de confrontación de los empresarios con el Gobierno socialista, sobre todo, tras la presentación de sus planes presupuestarios pactados con Unidos Podemos para 2019.

En la reunión de ayer, ningún empresario reprochó públicamente a Rosell el ninguneo del Ejecutivo hacia el empresariado del que sí se quejan en privado. Muy al contrario, las palabras con las que el previsiblemente futuro presidente de CEOE, Antonio Garamendi, agradeció la labor de Rosell durante estos ocho años, fueron recibidas con aplausos de los asistentes.

La patronal no oculta el malestar porque los presupuestos que ha diseñado el Gobierno junto a Unidos Podemos “no reflejan ninguna iniciativa para mejorar la gestión del gasto, sino que solo trata de compensarlos con más ingresos”, algo que ven” improbable” de conseguir en “un momento de clara desaceleración económica”.

“Los empresarios ya vieron como, hace diez años, la economía se fue al traste por tres o cuatro decisiones de política económica mal tomadas, y se teme que estemos en la misma situación”, aseguraban fuentes patronales.

Pero sus quejas más directas tienen que ver con el incremento del salario mínimo a 900 euros, que supondrá que tendrán que desembolsar por el incremento de las bases mínimas de cotización unos 1.500 millones de euros más, según las propias cuentas que el Ejecutivo ha mandado a Bruselas. Además de considerar que esta decisión supone una clara injerencia en la autonomía de patronal y sindicatos que dañará la paz social en la negociación de los convenios colectivos y el diálogo social entre empresarios y sindicatos, según refleja lo hablado ayer en la junta directiva.

El hecho de que Juan Rosell sea catalán y ejerza de ello también ha marcado su paso por CEOE. Desde distintos ámbitos empresariales no han sido pocas las veces que se le ha reprochado cierta tibieza en sus críticas al independentismo. Pero quizás haya sido su último gesto, visitando en la prisión de Lladoners (Barcelona) al líder de ERC Oriol Junqueras, el que más críticas y malestar ha levantado entre muchos empresarios. “Deja mucho enfado con ese tema”, aseguraba ayer un responsable empresarial.

Lucha por la transparencia

Una de las cosas de las que Juan Rosell está más orgulloso es de haber aprobado un código ético y de buen gobierno para la cúpula de CEOE que entró en vigor en 2013, con el objetivo de limpiar la imagen de la patronal muy manchada tras el paso por su presidencia de Gerardo Díaz Ferrán, que fue encarcelado por distintos delitos económicos y contra la Hacienda pública.

Asimismo, en 2014 la patronal estrenó un portal de la transparencia en el que desde entonces hace pública toda su información sobre sus cuentas y auditorías.

Finalmente, el balance expuesto ayer por Rosell indica que la patronal se financia ahora en un 83% con las cuotas de sus asociados, frente al 50% que suponían en 2010.

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