Eloy Velasco: "Los planes de compliance de las empresas son incompletos y abstractos"

El magistrado instó a hacer un mapeo de todos los delitos posibles "aunque el riesgo de que ocurran sea bajo"

Eloy Velasco, magistrado de la Audiencia Nacional, durante su intervención en la jornada organizada por la Fundación PONS
Eloy Velasco, magistrado de la Audiencia Nacional, durante su intervención en la jornada organizada por la Fundación PONS

"La mayoría de los planes de riesgo de las empresas están incompletos y son muy asbtractos”. Estos son, de acuerdo con Eloy Velasco, magistrado de la Sala de Apelación de la Audiencia Nacional, los mayores errores en los que inciden las empresas españolas a las que ha sentado en el banquillo. El magistrado reconoció que, a pesar de que un buen sistema de prevención de riesgos cuesta dinero, "a la larga pueden llegar a ser rentables".

Ser enjuiciado por la comisión de un delito es una facultad de las empresas desde que se reconoció en 2010 la responsabilidad penal de las personas jurídicas. Para evitar verse en esa situación, Velasco insistió en hacer un mapeo de todos los delitos posibles "aunque el riesgo de que ocurran sea bajo". Y es que para Francisco Vale, Director general de Samsic Iberia, invertir en prevención de riesgos es “comprar tranquilidad”. Concebir estos planes de cumplimiento como un "gasto más" es una visión perjudicial y errónea.

Durante la jornada Compliance en PYMES, ¿para qué?, organizada por la Fundación PONS y Madrid Foro Empresarial, Pilar López Aranguren, Senior Compliance Officer Goldman Sachs Internacional de España, destacó que la figura de compliance no solamente sirve para la prevención de riesgos penales, sino que “contribuye de forma significativa a que calen los valores éticos, reduce el riesgo reputacional, ayudan a la retención y atracción del talento y favorecen la obtención de financiación”.

Por su parte, Juan Antonio Suanzes, socio de Crheo y vicepresidente Adirelab, fue más allá y subrayó que “hay que mentalizar para que se vea como una política preventiva para evitar posibles males mayores en el futuro”. Insistió en la formación como herramienta para que el compliance trascienda y se convierta en ética de la empresa. Velasco también valoró la importancia de los cursos de formación, no sólo dirigidos a trabajadores sino también a los directivos. “De ochenta y pico casos que yo llevé contra personas jurídicas en la Audiencia Nacional, en ochenta, el que había hecho la acción que incriminaba a la empresa era el directivo, no el trabajador”.

Alternativas asequibles

Para una empresa, y especialmente a las PYMES, la prevención de riesgos supone un coste adicional considerable. No obstante, Aranguren propuso la figura de un comité como alternativa menos costosa al Compliance Officer. Este órgano colegiado estaría formado por el directivo, que actúa como CO, y otras dos (o más) personas externas a la empresa que puedan ser de utilidad para el desarrollo del compliance. “Esta opción abarata los costes y ayuda a tener una visión autónoma” apuntó.

Estos miembros adicionales no tienen por qué ser necesariamente abogados o expertos juristas. Jaime Juárez, abogado de PONS Compliance, agregó que “adaptarse a la realidad de la empresa, tanto su tamaño como el sector al que se dedica”. El comité que desarrolle un plan de prevención de riesgos puede necesitar un perfil diferente al jurídico, ya que “no es lo mismo una cafetería que una empresa que se dedique a tomas de explosivos”, donde un ingeniero resulta de mayor utilidad.

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