Colvin y su floristería online levantan seis millones de inversión para ser líderes en Europa

La startup barcelonesa acumula nueve millones en inversiones desde su fundación

Utilizará los fondos para crecer en el exterior, con las miras en Alemania y Francia

Marc Olmedillo, Sergi Bastardas y Andrés Cester, fundadores de Colvin.
Marc Olmedillo, Sergi Bastardas y Andrés Cester, fundadores de Colvin.

La startup barcelonesa Colvin, dedicada a la venta de flores a través de internet, ha recibido seis millones de euros en su última ronda de financiación, la cuarta desde que sus fundadores, Sergi Bastardas, Andrés Cester y Marc Olmedillo, pusieron en marcha la compañía a finales de 2016. Sumando todas, ya han conseguido levantar nueve millones de euros.

Esta última ronda ha estado liderada por el fondo italiano de venture capital P101, que gestiona inversiones por valor de más de 200 millones de euros. Andrés Cester, consejero delegado de Colvin, valora la entrada de P101, ya que "son inversores especializados en marcas y en retail, con un enfoque en el crecimiento. No solo es un inversor financiero, también nos aportará mucho desde el punto de vista operativo".

Samaipata Ventures, el fondo de inversión creado por José del Barrio, fundador de La Nevera Roja, y Mediaset, que ya habían apostado por la firma en las anteriores rondas, también participaron en esta última, en la que se han sumado Javier Etxebeste, ex consejero delegado de Yahoo,  ex consejero delegado de Yahoo; Nestoria, Daybat, Hugo Arévalo, fundador de Tuenti, y Javier Faus, consejero delegado y fundador de Meridia Capital.

Su objetivo es ser líderes en Europa en la venta de flores online

El objetivo de Colvin es claro: ser los líderes en Europa en la venta de flores online, prescindiendo de intermediarios. Trabajan con agricultores repartidos entre Portugal, Holanda y España, a los que dotan de la tecnología necesaria para enviar las flores recién cortadas de forma directa a los clientes. "La mayoría de los problemas en la industria de la flor se originan en la manera en que las flores llegan al cliente final desde que se corta. Mueven la flor de un lado a otro y se reduce la durabilidad", explica Cester. También cuentan con dos instalaciones, una en Barcelona y otra en Milán, que sirven como centros de acabado para los pedidos más complejos. 

Buena parte de los fondos obtenidos irán destinados a consolidar la operativa de la compañía y a extenderla a otros países europeos. De momento, Colvin vende sus flores en España, Italia y Portugal. "Con esta financiación pasamos a una etapa de crecimiento acelerado. Dejamos de experimentar para dedicarnos a ejecutar", describe Cester, quien reconoce que antes de que acabe el año quieren comenzar a vender en al menos dos "países relevantes" más, como Alemania, "el más interesante", Francia, Reino Unido u Holanda. 

En Colvin calculan que el mercado de las flores online mueve cerca de 100.000 millones de dólares en todo el mundo, y que la demanda se multiplicará por cinco en la próxima década. Para este año esperan multiplicar por tres sus cifras de venta, un crecimiento que también se ponen como objetivo para 2019, aunque en la empresa prefieren no detallar su volumen de ventas actual. Lo que parece más claro es que todavía falta recorrido para llegar a los beneficios. "Abrir países es deficitario. Ser rentables dependerá de la velocidad de expansión internacional. Si el plan sale bien, el negocio tardará aún un poco para llegar a ese punto. España es un mercado más maduro para nosotros y se va a cercando", añade Andrés Cester.

Mientras tanto Colvin, que emplea ya a 45 personas y espera elevar su plantilla a 70 el próximo año, no cierra la puerta a nuevas rondas de inversión. "Aunque durante los próximos seis meses vamos a estar concentrados solo en ejecutar".

Normas