Infraestructuras

Slim rebaja y abarata la deuda de FCC con la venta del 49% de Aqualia

El grupo refinancia su crédito sindicado, que queda en 1.200 millones a cinco años

El fondo IFM paga los 1.024 millones pactados para entrar en la empresa de aguas

Carlos Slim, accionista de control del grupo FCC.
Carlos Slim, accionista de control del grupo FCC.

El grupo FCC ha cerrado hoy formalmente la operación por la que abre el capital de la constructora y operadora de infraestructuras del agua Aqualia al fondo australiano IFM. Este último se ha hecho con un 49% del capital por 1.024 millones, mientras la constructora de Carlos Slim mantiene las riendas con el 51%. Un movimiento que tiene distintas e importantes derivadas.

La desinversión, acordada meses atrás, ha permitido a FCC recortar en 800 millones su crédito sindicado y reservar el resto para otras necesidades corporativas, según explica la compañía en un comunicado remitido a la CNMV. El visto bueno de la Comisión Europea llegó el pasado 22 de agosto, mientras la Comisión Federal de la Competencia Económica de México ha dado el plácet a la llegada de IFM este 20 de septiembre.

El crédito sindicado pagará un interés de euríbor más un diferencial medio del 1,87%, frente al tipo medio del 5,8% en 2014

El ajuste de deuda ha venido acompañado de una refinanciación de los 1.200 millones que FCC sigue adeudando a sus bancos acreedores, tal y como ya anticipó el propio Slim a analistas e inversores el pasado 1 de agosto. Este crédito ha sido dividido en dos tramos, de 900 millones y 300 millones, respectivamente, siendo el tramo corto un préstamo revolving.

El sindicado pagará un interés de euríbor más un diferencial medio del 1,87% durante los cinco años de vencimiento. Un precio notablemente bajo si se atiende al histórico reciente del coste financiero de FCC. Soportaba un tipo medio del 5,8% en 2014, que se redujo al 2,44% en el último año móvil, y se sitúa en el 2,2% tras esta última negociación con la banca. Aunque la refinanciación entra en vigor ahora, los términos de la misma fueron pactados en la segunda quincena de julio.

Pero haciendo caja con Aqualia, FCC no solo rebaja el peso de su endeudamiento sino que asienta las bases para restaurar el pago de dividendos. La foto fija al cierre de julio señalaba un últiomo año móvil en el que igualaba los 5.900 millones de ingresos declarados en 2014; su ebitda es mayor que entonces, con 861 millones frente a los 803 millones de 2015, y el resultado neto pasa de unas pérdidas de 733 millones a un beneficio de 221 millones.

Ya al cierre del primer trimestre el grupo de infraestructuras y servicios conquistó un 15% de margen bruto de explotación, el más alto de su historia, tras incontables ajustes en los costes de estructura, iniciados durante la presidencia de Juan Béjar.

Un alido para crecer

Aqualia es el buque insignia de FCC para la gestión del agua. La compañía que preside Esther Alcocer ha señalado que "prevé la continuidad de su estrategia actual, el mantenimiento de sus operaciones y relaciones comerciales". De hecho, el accionista de control de FCC, el magnate Carlos Slim, ha dado la orden de buscar sinergias con el nuevo socio, IFM, para seguir creciendo.

La entidad financiera, que se ha hecho también con el área de concesiones de OHL por 2.158 millones, suma con esta su tercera adquisición en el mercado del agua en todo el mundo. Las experiencias anteriores vienen de muy atrás, con la compra de Wyuna Water (Australia) en 2003 y de Anglian Water (Reino Unido) en 2006.

En lo que toca al gobierno corporativo, el acuerdo entre FCC e IFM incluye un consejo de administración con siete miembros para Aqualia, de los que la constructora designará a cuatro y el fondo a los tres restantes.

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