La dureza de la Fed es otro motivo de preocupación para los inversores

Confluye con la avalancha de deuda soberana en el mercado y la escalada de los aranceles

Jerome Powell, presidente de la Fed, el miércoles.
Jerome Powell, presidente de la Fed, el miércoles.

La agresividad de la Fed es un nuevo riesgo para los inversores. La Reserva Federal de EE UU elevó los tipos el miércoles por tercera vez este año. Mientras, su balance se está encogiendo más rápido justo cuando el Tío Sam emite más deuda.

La preocupación por la inflación y los efectos del recorte de impuestos en los ingresos públicos han llevado a las palomas de la Fed a endurecer su postura. Lael Brainard, la única integrante del consejo de gobierno nombrada por Barack Obama, dijo a principios de mes que el ritmo de subidas de tipos podría tener que aumentar. El miércoles, la Fed avanzó una subida más en diciembre y potencialmente tres para 2019, y dejó de describir la política monetaria como “acomodaticia”.

Al tiempo, el banco está acelerando la reducción de su balance. Sus activos se dispararon a 4,5 billones de dólares tras la crisis; en octubre, permitió que un máximo de 10.000 millones de dólares en títulos se retiraran de los libros cada mes. Ahora el límite aumentará a 50.000 millones.

Mientras uno de los mayores compradores de deuda soberana se retira, el Tesoro emite más. La caída en los ingresos federales causada por los recortes de impuestos de diciembre y un aumento del gasto podrían llevar el déficit a 1,1 billones el próximo año. El Gobierno planea tomar prestados 770.000 millones para la segunda mitad de 2018, lo que supone un aumento de más del 60% con respecto al mismo período de 2017. Una mayor oferta y una menor demanda podrían elevar los tipos en todo el rango de vencimientos.

Otro viento en contra son los aranceles. El lunes entró en vigor uno del 10% sobre casi 200.000 millones de dólares en importaciones chinas; subirá al 25% el próximo año. Los minoristas advierten de que los precios también pueden subir para el consumidor. Y los ejecutivos están preocupados por el impacto negativo de las tensiones comerciales en las inversiones de capital.

La economía sigue en buena forma, con un paro del 3,9% en agosto. Pero el creciente ritmo de normalización monetaria de la Fed, la avalancha de deuda soberana en el mercado y la escalada de los aranceles forman una confluencia que podría afectar a los mercados.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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