Carmona, sugerente y genuino tipismo del sur

Es una de las ciudades más antiguas de Andalucía.

El barrio viejo conserva su aspecto de medina árabe.

El alcázar y la puerta de Sevilla
El alcázar y la puerta de Sevilla

Pocas ciudades andaluzas reflejan mejor la estética, la arquitectura y el carácter del sur como Carmona. Poblada desde tiempos remotos, ha sido testigo del paso de diversas culturas: estuvo habitada por tartesos, después fue colonia fenicia, más tarde se establecieron romanos y árabes… Civilizaciones que han dejado su particular impronta en el rico legado monumental que esconde esta localidad, una de las más antiguas de Andalucía, situada a escasos 30 kilómetros de Sevilla sobre la última cota de importancia de los alcores de la depresión del Guadalquivir. Por Carmona pasaba la Vía Augusta, usada y conocida durante la Edad Media con el nombre de El Arrecife, de la que se conservan algunos restos y un puente. Y hoy, con ligeras variantes, la ciudad reproduce el trazado urbanístico romano.

Quizá no existen muchos lugares donde se pueda captar con una sola mirada el paso del tiempo como en la muralla de Carmona; aquí se apila su pasado, siglos de historia escrita en sus piedras.
Carmona tiene varias puertas de entrada, pero la más conocida es la puerta de Sevilla. Enmarcada en una fortaleza desde donde se aprecia una vista extraordinaria, también da acceso a una deliciosa ciudad blanca, donde se mezclan el barroco andaluz, el legado romano y árabe, el tipismo sevillano… Calles y plazas, palacios, iglesias, conventos y museos dibujan, en perfecta armonía, uno de los cascos históricos más auténticos de Andalucía.

El barrio viejo conserva su aspecto de medina árabe y en sus calles aparecen interesantes manifestaciones de arquitectura civil y religiosa. La plaza de San Fernando, el centro de la vida local, tenía originalmente forma rectangular, como el foro romano sobre el que se asienta, hasta que una reforma del siglo XVI le dio la forma circular que ha mantenido hasta la actualidad. En ella destacan la antigua Audiencia, el convento de la Madre de Dios y varias casas con balcones desde donde, en otras épocas, se presenciaban corridas, procesiones y ferias.

Detalle de un columna junto a una publicidad de un vino.
Detalle de un columna junto a una publicidad de un vino.

Sobre el perfil de la ciudad se distingue la iglesia de Santa María la Mayor, construida en el siglo XV sobre una antigua mezquita árabe. Otras iglesias de interés son las de San Felipe, del siglo XIV, de estilo mudéjar, y San Pedro, un templo barroco cuya torre se asemeja a la Giralda de Sevilla.

A cada paso surgen casas de estilo mudéjar, construidas entre los siglos XV y XVII, e ilustres edificios renacentistas y barrocos, como el palacio de los Aguilar, el de los Rueda o la Casa del Marqués de las Torres, actual sede del Museo Arqueológico y Etnográfico de la ciudad… Y, en las afueras, restos romanos, la necrópolis, del siglo I a. C., que cuenta con centenares de tumbas y cámaras excavadas en la roca. Es uno de los yacimientos más importantes de la Península ya que conserva gran número de pinturas. Y es que podría decirse que hay tantas Carmonas como civilizaciones han pasado por esta tierra mágica.

Propuestas

Vista de la ciudad con la iglesia de San Pedro
Vista de la ciudad con la iglesia de San Pedro

En el punto más alto de la ciudad se levanta el alcázar, castillo de sabor morisco que fue residencia de los Reyes Católicos durante el asedio de Granada. Hoy es parador de turismo, un alojamiento tranquilo, con excelentes vistas y buena comida tradicional.

En la destilería Los Alcores de Carmona se sigue trabajando de forma artesanal. Se pueden comprar anises y licores en su tienda, situada en la carretera Carmona-Viso, s/n.

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