EE UU batalla contra las farmacéuticas por la epidemia de adicción a opiáceos

En 2017 fallecieron 30.000 personas por sobredosis de opiáceos sintéticos

Purdue, Janssen, Teva, CVS o Walgreens, en el ojo del huracán y Nueva York se suma a una veintena de demandas

EE UU batalla contra las
farmacéuticas por la epidemia de adicción a opiáceos

El Estado de Nueva York se sumó este miércoles a la gigantesca batalla legal a la que se enfrentarán diferentes fabricantes de analgésicos opiáceos y distribuidores farmacéuticos en todo EE UU. En juego están miles de millones en posibles indemnizaciones por las muertes causadas por la epidemia de adicción que recorre el país.

Esta semana se ha conocido que en 2017 se batió el récord de fallecimientos a causa de drogas y medicamentos en EE UU, con más de 72.000 muertes, según el Centro de Control de Enfermedades (CDC, en sus siglas en inglés). El creciente número se explica fundamentalmente por las 30.000 personas fallecidas por su adicción a medicamentos opiáceos sintéticos (sin incluir la metadona).

Una veintena de Estados ya han llevado a varias empresas a los tribunales y 41 fiscales estatales enviaron citaciones a estas compañías en medio de lo que el presidente Donald Trump ha llamado “emergencia nacional”. Los medios de comunicación del país comparan las cifras de estas sobredosis y llegan a la conclusión de que causan más muertes que los asesinatos por armas de fuego, accidentes de tráfico o que la epidemia del SIDA en los años ochenta.

El Estado de Nueva York ha llevado ahora a los tribunales a Purdue Pharma, el fabricante de OxyContin, uno de los opiáceos que según las autoridades están causando la epidemia. Otro de los medicamentos bajo lupa es el Vicodin, además del fentanilo, un fármaco que es comprado en muchas ocasiones en el mercado negro y que mató al cantante Prince. En el caso de Michael Jackson también falleció por una combinación de uno estos opiáceo sintéticos junto a un ansiolítico.

Las autoridades norteamericanas acusan a los laboratorios de haber minimizado la información sobre la fuerte adicción que causan estos medicamentos, además de haber realizado agresivas campañas de marketing y alentar a los médicos a prescribirlos haciendo pensar a los pacientes que eran seguros.

Los datos de CDC indican que solo en el máximo de 2012 se prescribieron 250 millones de recetas de opiáceos, suficiente para que cada adulto en EE UU pudiera tener un bote de estos medicamentos en casa.

Las diferentes autoridades estatales ya han iniciado la batalla legal contra laboratorios como Purdue Pharma, Endo, Teva, Janssen (del gigante del consumo Johnson & Johnson), Allergan y frente a distribuidores como McKesson, CVS, Walgreens y Cardinal Health.

Purdue, el fabricante de OxyContin, y tres directivos ya fueron condenados en 2007 a multas millonarias por marketing engañoso. Ninguna de estas empresas ha reconocido los hechos y, como recoge la prensa americana, algunos laboratorios se han defendido en los últimos años minimizando la adicción de los opiáceos.

Los fiscales generales de Nevada, Texas, Florida, Carolina del Norte, Dakota del Norte y Tennesse se habían unido en mayo en demandas a de otra decena de Estados, al que ahora se suma Nueva York y que probablemente no será el último ya que California y Massachussets preparan casos similares, informa Reuters.

Las 30.000 muertes por sobredosis contabilizadas hasta enero (suma de los 12 meses anteriores) de opiáceos sintéticos han crecido más que el de otras drogas y medicamentos, como la heroína (15.227 fallecimientos), metadona (3.160), cocaína (14.510) o los estimulantes (10.523).

Las autoridades sanitarias alertan de que miles de adictos a opiáceos legales prescritos por sus médicos combinan letalmente estos medicamentos con ansiolíticos. Y, en muchas ocasiones, pasan a adquirir el potente fentanilo inyectable en el mercado negro, fabricado en laboratorios clandestinos, cuando les falta la receta.

Un negocio millonario

Ventas. Desde el máximo de recetas dispensadas en 2013 en EE UU, cuando llegó a los 250 millones, la cifra de opiáceos se ha ido reduciendo hasta los 160 millones dispensados legalmente, según datos de la consultora Iqvia.

Ingresos. Las ventas para la industria farmacéutica por estos fármacos alcanzó en 2015, último dato conocido, los 9.600 millones de dólares.

Costes. El coste para EE UU de la crisis de los opiáceos (que incluye gastos médicos, asistencia familiar, absentismo laboral, gastos en tribunales, entre otros) llegó a los 95.800 millones de dólares, según calcula el instituto privado Altarum.

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