La volatilidad de la libra es mayor de lo que indica el precio de sus opciones

Su variabilidad es en la práctica una medida del riesgo asociado al 'brexit', y está repuntando claramente

Billetes de libra.
Billetes de libra.

La divisa británica es más irregular de lo que parece. Los precios de las opciones ofrecen a los inversores una forma fácil de medir cuánto se espera que se mueva la libra. La calma relativa que reflejan enmascara el efecto del brexit, que solo se evidencia cuando se compara con otros tipos de cambio importantes.

Las volatilidades implícitas –un indicador de cuánto esperan los inversores que giren los precios– llevan un tiempo relativamente moderadas en el mercado de divisas. Es cierto que la de la libra/dólar a un año ha subido un poco, hasta el 8,9%, desde el 7,8% de hace un año. Pero sigue estando muy por debajo de los picos de los últimos ejercicios, pese a que el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, y el ministro de Comercio, Liam Fox, señalaron la semana pasada el riesgo de un brexit sin acuerdo. Los niveles actuales están en torno a un cuarto por debajo de los máximos de 2017 y un tercio por debajo de los de 2016.

Calma… en la superficie. Pero si se compara la volatilidad de la libra/dólar con la de sus pares, el panorama es diferente. Según una cesta de volatilidades implícitas a un año para ocho tipos de cambio importantes frente al dólar, cada uno ponderado según su importancia relativa en el volumen total de operaciones utilizando las cifras del Banco de Pagos Internacionales, en la década 2004-14, la volatilidad libra/dólar a un año fue, en promedio, 1,1 puntos porcentuales inferior a la de la cesta. Pero desde el referéndum del brexit, en junio de 2016, la primera propende a ser más alta que la segunda.

Esto es importante para los inversores y las empresas que utilizan las opciones de divisas para protegerse contra los riesgos cambiarios, ya que probablemente están pagando más por este tipo de seguro para la libra que si el referéndum hubiera dado un resultado opuesto. La brecha es también en la práctica una medida del riesgo asociado al brexit, y está repuntando claramente.

Londres aún no ha acordado las condiciones de la separación, aunque quedan menos de ocho meses para ella. Su propio ministro de Comercio fija las probabilidades de salir sin un acuerdo en 60-40, así que esta medida del riesgo tiene mucho margen para crecer.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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