Siemens paga una reestructuración a medias

Algunos inversores esperaban que vendiera los negocios con márgenes más bajos

Un trabajador, en una máquina de resonancia magnética de Siemens Healthineers, en Shenzhen (China).
Un trabajador, en una máquina de resonancia magnética de Siemens Healthineers, en Shenzhen (China).

Hay muchas maneras de decir fragmentación en alemán, pero relativamente pocas empresas del país acaban llevándola a cabo. El grupo Siemens ha eludido una reestructuración al estilo de GE (que se ha dividido en tres unidades principales). Aunque acabará produciendo un grupo más pequeño y rentable, el descuento del grupo tardará tiempo en reducirse.

La nueva estrategia del CEO de Siemens, Joe Kaeser, que se dio a conocer el miércoles, iba con retraso. El negocio del grupo abarca desde fábricas digitales de rápido crecimiento y muy rentables hasta turbinas de gas, con más problemas, y alberga diferentes estructuras. Algunas, como la sanitaria y la de energías renovables, han salido a Bolsa, pero siguen controladas por Siemens. Esa mezcolanza de negocios y estructuras significa que el grupo cotiza con un 18% de descuento respecto la suma de sus partes, según Morgan Stanley.

El nuevo plan separa las empresas que forman parte del núcleo industrial de Siemens, como la electricidad, el gas y la digitalización industrial, de las que no lo son y que no son totalmente suyas. Estas últimas, denominadas “entidades estratégicas”, incluyen la sanitaria, las renovables y los trenes. Incluso dentro de la actividad principal, las unidades se gestionarán por separado –dos fuera de Alemania– con el objetivo de obtener mayores beneficios, y serán responsables de los costes que antes se asumían de forma centralizada.

La reforma no está a la altura de lo que querían algunos inversores, lo cual puede explicar que las acciones del grupo cayeran ayer más del 4%. Los analistas de Berenberg, por ejemplo, querían que Kaeser vendiera los negocios con los márgenes más bajos. Y Siemens podría haber sido más clara sobre cuándo venderá sus participaciones en las llamadas divisiones estratégicas.

Tales medidas podrían haber provocado la oposición de empleados y sindicatos, y endurecido cualquier oposición a los recortes de costes. Sin embargo, la separación de las unidades básicas y no básicas sugiere que Siemens podría vender sus participaciones con el tiempo. Y las unidades centrales pueden vender sus propias divisiones más débiles ahora que se les ha dado más independencia, y se les exigen objetivos más altos. Cuanto antes ocurra todo esto, antes reducirá Siemens su descuento de grupo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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