Tesla está mandando mensajes equivocados a las partes interesadas

La compañía ha estado pidiendo a algunos de sus proveedores que reduzcan los precios, incluido el reembolso de los descuentos en pagos de 2016

El CEO de Tesla, Elon Musk.
El CEO de Tesla, Elon Musk. REUTERS

Tesla está mandando el mensaje equivocado a las partes interesadas. El fabricante de coches eléctricos valorado en 53.000 millones de dólares ha estado pidiendo a algunos de sus proveedores que reduzcan los precios, incluido el reembolso de los descuentos en pagos de 2016, según informó el pasado domingo el Wall Street Journal (WSJ). Sería una locura no intentarlo, pero la forma en que se está haciendo socava la credibilidad del CEO Elon Musk.

Musk necesita hacer todo lo posible para recortar gastos. El mes pasado, por ejemplo, se comprometió a sacrificar la fuerza de trabajo en un 9%. Es probable que Tesla reporte la próxima semana una pérdida en el segundo trimestre de unos 600 millones de dólares, según el consenso compilado por Eikon, con el coste de los bienes vendidos aumentando más rápido que los ingresos.

Por tanto, intentar presionar a los proveedores tiene sentido. Y Musk puede dejar el señuelo de acabar con muchos más negocios en el futuro a su manera: después de todo, tiene la intención de duplicar la actual producción de 5.000 vehículos a la semana. El problema es que la compañía está presionando a los proveedores como si se tratase de un momento de “todo o nada”, diciendo que es “esencial para la operación continua de Tesla”, según el WSJ.

Eso pondrá a los proveedores más pequeños en un dilema. Su propia rentabilidad podría ser lo suficientemente precaria para que tanto acceder como rechazar la petición de ayuda cause problemas. Y pedirle a un puñado de fabricantes de piezas reembolsos que datan de 2016 hace que Tesla parezca desesperada.

La realidad es que la compañía ha estado pulverizando 1.000 millones de dólares por trimestre, tiene más de otros 1.000 millones de dólares en bonos convertibles que deben pagarse en los próximos ocho meses y tiene menos de 3.000 millones en efectivo. Parece que el atractivo de Musk para los proveedores proviene de una posición de debilidad. Esa no es la manera correcta de obtener lo que necesita, ni de los fabricantes de piezas ni de los inversores.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Daniel Domínguez, es responsabilidad de CincoDías.

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