Qué hay detrás de la cosmética sostenible

El grupo L’Oréal mejora el perfil social y medioambiental del 76% de los productos de lanzados o renovados en 2017

La fábrica de Burgos se convierte en la primera planta seca de la compañía

sostenibilidad
Los productos de Source Essentielle se rellenan en las peluquerías o centros de belleza.

Es un fenómeno que a España llega tarde. En Reino Unido y en Alemania el 20% de la cosmética que se consume tiene certificación ecológica. En cambio aquí apenas llega al 1%. Lo explica Íñigo Larraya, director de responsabilidad social corporativa de L’Oréal España, durante la presentación del primer informe de sostenibilidad de la compañía, en el que se pone de manifiesto que la filial española de la multinacional francesa avanza a grandes pasos en su compromiso sostenible a 2020, denominado Sharing Beauty With All. En concreto, España ha sido el primer país del grupo L’Oréal en ser neutro en emisiones de CO2, tanto por sus dos fábricas internacionales instaladas en Burgos y en Alcalá de Henares, como por su sede en Madrid. “En Burgos hemos reducido en un 100% nuestras emisiones con respecto a 2005, mientras aumentamos la producción un 12%. Es decir, somos capaces de producir más con menos impacto medioambiental”, recalcó Larraya.

De hecho, la fábrica internacional de productos capilares de Burgos se ha convertido, además, en la primera planta seca de la compañía al reducir su consumo total de agua en un 55% con respecto a 2005. Esto es, solo utiliza agua para el consumo humano y como materia prima en los productos. El resto proviene de un circuito cerrado de una planta de biodepuración. Un hito importante para L’Oréal, que produce en sus instalaciones más del 85% de los 7.000 millones de productos que fabrica cada año. Desde 2017 no envía ningún residuo al vertedero, todos ellos reciben un tratamiento, bien sea para generación eléctrica, o para reciclaje.

Además, con el objetivo de que todas las marcas tengan un beneficio social o medioambiental antes de 2020, el Grupo L’Oréal ha desarrollado la primera herramienta del sector de gran consumo que permite evaluar el impacto social y medioambiental de la cadena de valor de cada producto. En concreto, el 76% de los productos lanzados o renovados en 2017 ya han mejorado su perfil sostenible. En este sentido, la herramienta SPOT (Sustainable Product Optimization) impide lanzar productos que no mejoran su puntuación con respecto a años anteriores.

“Queremos transformar el mercado de la belleza hacia un modelo más sostenible, porque para nosotros la sostenibilidad no es solo lo que se ve en un producto, su envase, sus ingredientes, sino que incluye también todo lo que un cosmético tiene detrás, dentro de toda su cadena de valor. La sostenibilidad por dentro es tan importante como la que se ve por fuera”, explicó el directivo. Es más, el plan es reducir de aquí a 2030 el 25% emisiones directas e indirectas. “Nuestro compromiso es educar, fomentar y enseñar a la población para que los clientes sean cada vez más conscientes de la importancia de ser responsables, porque la tendencia es clarísima”, apuntó Larraya.

Pero, ¿qué hay detrás de estos nuevos productos? Lo principal: innovación sostenible. “Quizás el eje más importante porque transforma la forma en que desarrollamos nuestros productos, desde su concepción en los laboratorios hasta su puesta a la venta y su reciclaje”, prosiguió el directivo, que destacó diversos lanzamientos realizados a lo largo del año pasado, como Botanicals de L’Oréal París, con envases hasta un 100% reciclados; Source Essentielle con envases recargables en las peluquerías; Original Remedies de Garnier, con aceite de argán proveniente de fuentes sostenibles; RAW de Biolage con fórmulas hasta un 99% biodegradables; Lipikar de o La Roche-Posay, con una reducción de peso del envase del 40%; o Absolue L’Extrait de Lancôme, cuya caja se ha reducido un 30% y el vidrio un 39%, entre otros. El objetivo de L’Oréal es liderar la transición hacia un consumo sostenible.

Champú que se aclara con menos agua

  • El uso individual. “Representa el 58% de su impacto total de un producto cosmético. Como el agua que usamos al ducharnos con él, por lo que trabajamos, por ejemplo, en reformular champús que se aclaran más rápido”, señala Íñigo Larraya, director de responsabilidad social corporativa de L’Oréal.
  • Objetivos. Eliminar todo el PVC de los envases, y para 2020, el 50% de los productos deberán tener un packaging reciclado o reciclable. Un reto que irá más allá en 2025, con el compromiso de que todos sus productos de gran consumo tengan el 100% de plástico reciclado, rellenable o reutilizable.
  • Desarrollo compartido. L’Oréal España ha dado acceso a un empleo a 339 personas en situación desfavorecida gracias a colaboraciones con sus socios y proveedores, para acciones como el coempaquetado de sus productos. 
  • Igualdad. El grupo tiene en España el 59% de mujeres en los comités de dirección.
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