Incautan más de un millón de pilas falsas listas para venderse en España

Incautan más de un millón de pilas falsas listas para venderse en España

La Policía Nacional junto a la Agencia Tributaría desmontan diferentes factorías ilegales

Las pilas son unos de los productos de venta de impulso más populares del mercado, algo lógico, si tenemos en cuenta la de aparatos que tenemos en casa que requieren de ellas. Y desde luego no es la primera vez que conocemos que un producto tan popular como las pilas han sido víctimas de las mafias que se dedican a falsificar los productos más demandados del mercado. Y ha sido la Policía Nacional la que ha anunciado que se ha incautado de un gran número de pilas falsificadas, que estaban preparadas para ponerse a la venta, e incluso ya a la venta en algunas tiendas.

Más de un millón de pilas incautadas

Ha sido la Policía Nacional junto a la Agencia Tributaria la que ha llevado a cabo una operación en la que se han incautado nada menos que 1.325.000 baterías falsas. Estas simulaban ser de marcas reconocidas, como es el caso de Duracell o Panasonic. Es evidente que aunque tenían la apariencia de estas, su rendimiento no se parecía en nada, siendo mucho menor que las baterías originales, con una autonomía reducida respecto de los modelos en los que se inspiraban.

Pilas falsificadas
Algunas de las pilas falsificadas por la Policía Nacional

Estas pilas estaban situadas en dos fábricas clandestinas de Valencia, aunque también se han llevado a cabo registros en Badajoz y Valladolid diez inspecciones y tres registros para poder descabezar toda la trama. En total serían 80.000 las pilas colocadas en comercios españoles para su venta, mientras que otras 25.000 estaban preparadas para ser enviadas a las tiendas desde un polígono industrial en Valencia.

Las cuatro personas que gestionaban estas fábricas clandestinas de pilas son de origen chino. Desde estas fábricas se confeccionaban y se empaquetaban para su envío a las tiendas. En los registros se han incautado también 2.750.000 etiquetas y packaging inspirado en las marcas originales copiadas, junto a 15 máquinas para producirlas. Lo peor de todo, y como era de esperar, es que los estándares de calidad brillan por su ausencia en la fabricación de estas pilas.

Algo que exponía a los clientes a peligros como el incendio de las pilas o la explosión de los dispositivos en los que se utilizaran. El alto número de pilas incautadas, y sobre todo las miles de pilas que ya estaban presentes en tiendas, pueden haber provocado que hayamos tenido algunas de estas pilas en casa sin habernos dado cuenta.

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