La inversión más crítica ya pone en su radar a España

Un informe de Alvarez & Marsal revela que los inversores activistas tienen bajo la lupa a 7 empresas españolas

El sector de consumo es el más vulnerable a este fenómeno en Europa

Imagen de la junta de accionistas de la turística alemana Tui el pasado febrero en la ciudad de Hanover.
Imagen de la junta de accionistas de la turística alemana Tui el pasado febrero en la ciudad de Hanover.

Los tiempos en que las juntas de accionistas eran un paseo triunfal para los gestores de las compañías pasaron a mejor vida. La crisis y el duro castigo bursátil sufrido por muchas empresas han despertado un movimiento de activismo en numerosos fondos de inversión, que hacen oír su voz y su peso en el accionariado con cada vez más potencia en defensa de la creación de valor y de una óptima gestión. Estos fondos se han revelado ya capaces de precipitar la caída de una ejecutiva o de provocar un cambio de rumbo de negocio y su presencia en el capital de la compañía, al tiempo que sostén accionarial, es también motivo creciente de inquietud para los gestores.

La consultora Alvarez & Marsal elabora desde 2015 un exhaustivo informe sobre fondos activistas, en el que analiza más de 1.700 compañías europeas y en el que a menudo ha puesto el dedo en la llaga, al anticipar las críticas de las que iban a ser objeto algunas empresas por parte de los fondos más rebeldes. La firma presenta ahora su último informe, en el que por primera vez incluye el análisis de empresas españolas. Y de un total de 93 compañías analizadas, 7 cotizadas del mercado español están en riesgo de ser objetivo de inversores activistas en el corto y medio plazo. En definitiva, de ver cómo fondos de inversión inician una ofensiva para hacer valer su visión sobre la gestión. El informe no da nombres, pero apunta como principales riesgos “el bajo rendimiento o un pobre gobierno corporativo con relación a los competidores”.

Las posiciones bajistas sobre un valor pueden ser una primera señal. Dia y Técnicas Reunidas son actualmente los que soportan mayor presión en el mercado español.

Como tendencia general, las compañías de consumo aparecen como las más vulnerables y más en el foco de los fondos activistas. No en vano, el enorme desafío de gigantes como Amazon está forzando a acelerar las estrategias de venta por internet y penalizando con fuerza las cotizaciones de las grandes cadenas de distribución minorista. El informe de A&M también apunta que, por término medio, el sector del consumo tiene un 23% más de probabilidad de atraer a fondos activistas, mientras que el industrial tiene un 13% más. Por el contrario, el sector de la energía y de las materias primas está empezando a quedar fuera del punto de mira de estos fondos, a medida que los precios de las materias primas se recuperan y con ello los beneficios y las cotizaciones. Esta menor presión de los fondos activistas sobre el sector energético, a menudo pasto de críticas por una gestión menos respetuosa con el medioambiente, es también prueba de que la figura de los inversores activistas no tiene necesariamente que ver con una inversión responsable, sino con “la creación de valor no cristalizado en las compañías en las que invierten”, tal y como explica Fernando de la Mora, managing director de Alvarez & Marsal.

El experto justifica la aún reducida presencia de inversores activistas en España, frente a su intensa labor en mercados como el estadounidense o el británico, en que “en España sigue habiendo una capa de empresas con capital privado que no cotizan en Bolsa, a diferencia de EEUU y Reino Unido, donde hay empresas más capitalizadas que presentan claras debilidades en su modelo de negocio y de gestión”. A nivel de los directivos, los británicos son los más expuestos a sufrir los ataques de los denominados accionistas rebeldes. En España, esa probabilidad es un 17% inferior al del resto de países europeos.

Jaime Silos, presidente de la plataforma de inversión sostenible Spainsif, destaca la importancia de “crear transparencia en toda la cadena de inversión” y de establecer un diálogo fluido con todos los accionistas.

 

El informe sobre fondos activistas de Alvarez & Marsal destaca que la igualdad de género también importa. La firma asegura que “existen indicios constantes que sostienen que el incremento de mujeres en el consejo podría estar asociado con la reducción del riesgo de activismo”.

 

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