Pablo Colio: “FCC no tiene sobre la mesa pagar dividendos en 2018”

El grupo recortará deuda con los más de 1.000 millones por la venta del 49% de Aqualia

El CEO da por culminado el saneamiento, pero mantiene el control de costes

FCC
Pablo Colio, consejero delegado de FCC.

La cuarta constructora española por volumen de ingresos, FCC, da por finalizado el saneamiento lanzado en 2015 en busca de la vuelta a beneficios del grupo. Pero el consejero delegado, Pablo Colio, ha señalado esta tarde ante la junta de accionistas que "el consejo no ha decidido cambiar las políticas que nos han traído hasta aquí". Y eso afecta al dividendo. 

A pregunta de diversos accionistas el CEO de FCC ha reconocido que "no está sobre la mesa pagar dividendos en 2018", si bien ha matizado que el consejo tiene potestad para cambiar el rumbo al respecto. En los ultimos ejercicios han sido las pérdidas económicas y condiciones pactadas con la banca acreedora quienes han obligado a la cancelación de la retribución a los partícipes. 

El primer ejecutivo ha señalado al grupo Slim como "inspirador esencial de la estrategia del grupo", y ha citado a la instrumental del magnate mexicano, Carso, como clave para el fortalecimiento financiero de la compañía. Unos reconocimientos que antaño se llevaba la que hoy es segunda accionista, Esther Koplowitz.

"Hoy podemos hablar de la consolidación plena del ejercicio de saneamiento y de la culminación del conjunto de medidas que nos han permitido obtener una buena posición financiera", ha resaltado Colio. Con todo, se mantiene el foco en la búsqueda de sinergias entre las distintas divisiones y en la disciplina financiera.

La operación de reflotamiento ejecutada por Slim se llevó a cabo a través de dos ampliaciones de capital, en diciembre de 2014 y marzo de 2016, por un total de 1.709 millones. De forma paralela, FCC realizó una refinanciación por la que ha recortado el endeudamiento en 1.069 millones, gracias a la emisión de sendos bonos de FCC Aqualia, y se ha rebajado el coste medio del 4,08% del cierre de 2016 al 2,46% en diciembre de 2017.

A la conclusión del pasado ejercicio la compañía controlada por Slim obtuvo un beneficio de 118 millones, pese a lo que por el momento mantiene cerrado el grifo del dividendo.

De hecho, el grupo ha traspasado un 49% de Aqualia al fondo australiano IFM, un movimiento con el que capta 1.024 millones que serán destinados esencialmente a la reducción de deuda. "Esta operación no solo permite nuestro fortalecimiento financiero sino que favorecerá el crecimiento de todas nuestras actividades", ha explicado el consejero delegado.

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