El 62% de las empresas españolas no se siente representada por la UE en el Brexit

El 87% reclama concesiones a cambio de un buen pacto comercial

Las firmas francesas y alemanas exigen represalias

Brexit encuesta pulsa en la foto

Dos años después de que los británicos votarán a favor de salir de la Unión Europea y solo ocho meses antes de que se acabe el plazo para las negociaciones, las empresas europeas reconocen que esa salida, pese a no haberse producido todavía, ya ha tenido un impacto directo en sus inversiones y sus flujos comerciales y por ello reclaman a las autoridades comunitarias que hagan concesiones en las negociaciones a cambio de obtener un pacto comercial favorable para los intereses europeos.

Son las dos grandes conclusiones que se extraen de la encuesta que el despacho de abogados Backer Mckenzie ha realizado a 800 directivos de seis países miembros de la UE (España, Francia, Alemania, Irlanda, Suecia y Holanda). En las preguntas, las empresas españolas muestran su descontento por el papel que la Comisión Europea está jugando en las negociaciones. El 62% de los encuestados en España, uno de los porcentajes más altos entre los encuestados, considera que sus intereses no están siendo tratados y defendidos en las negociaciones entre la UE y el Reino Unido. “Es crucial que las empresas españolas tengan contactos y reuniones periódicas con asociaciones profesionales relevantes, que faciliten reuniones de su alta dirección con accionistas británicos y europeos y con la administración española para garantizar que sus intereses se transmitan adecuadamente a las autoridades británicas y europeas”, remarca Cecilia Pastor, socia de Comercio e Industria de Baker Mckenzie en Madrid.

Conscientes del papel fundamental que juega Reino Unido como inversor y socio comercial, la mayoría de empresas encuestadas apuesta por hacer concesiones en la negociación a cambio de un buen pacto comercial. El 74% de las firmas encuestadas así lo solicita. España es el país en el que las compañías reclaman más concesiones (un 87%), mientras que Francia es el que menos apoya esa vía, con un 59% de las respuestas. De hecho, Francia y Alemania representan un punto y aparte entre los socios comunitarios que abogan por mantener unas relaciones comerciales con Reino Unido, aunque que sea con un nuevo tratado comercial y sin unión aduanera. El 45% de los empresarios alemanes aboga porque el futuro pacto que regule las relaciones comerciales con Reino Unido incluya algún tipo de represalia, mientras que ese porcentaje baja al 41% para los franceses.

Esta visión está fundamentada en el impacto que el Brexit ha tenido en el tejido aleman. El informe resalta que más de la mitad de las compañías encuestadas se ha visto afectada por la debilidad estructural de la libra esterlina desde hace dos años, lo que les ha obligado a un cambio en las dinámicas comerciales. “Los productos alemanes exportados hacia el Reino Unido se han encarecido relativamente para los consumidores británicos desde el referéndum. Las compañías alemanas sin producción en Reino Unido están vendiendo menos”, recalca Anahita Thom, socia de Comercio de Backer Mckenzie en Dusseldorf.

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