Ábalos se compromete a trabajar para la cohesión social desde la obra pública

El nuevo titular de Fomento agradece el compromiso de su antecesor y admite que trabajará por el crecimiento "el tiempo que nos dejen"

Compaginará su responsabilidad en el Ministerio con la Secretaría de Organización del PSOE

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos (i), recibe la cartera del ministerio del que es titular de manos de su antecesor en el cargo, Íñigo de la Serna.
El ministro de Fomento, José Luis Ábalos (i), recibe la cartera del ministerio del que es titular de manos de su antecesor en el cargo, Íñigo de la Serna. EFE

El secretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha asegurado este jueves que asume la cartera de Fomento con "responsabilidad" y "vocación clara de servicio público", un Departamento desde el que espera fomentar la "cohesión social", de la que se ha declarado "un obseso", tras subrayar que políticamente cohesionar al país es "lo mejor" que han hecho los socialistas a lo largo de la democracia.

"Así lo haremos el tiempo que nos dejen, pues los tiempos políticos están marcados con claridad", ha apuntado Ábalos, quien compaginará su puesto como número dos del PSOE con las responsabilidades de ministro, como ya hiciera José Blanco, presente en el acto, entre los años 2009 y 2011.

Recibió la cartera de manos de Íñigo de la Serna, a quién agradeció al comienzo de su discurso "el trato personal inigualable" dispensado durante las escasas horas que han compartido con motivo del traspaso. A continuación se marcó como objetivos al frente de Fomento el crecimiento, el desarrollo, la sostenibilidad y el bienestar, sabedor de la importancia que entraña este Departamento. "Porque sin crecimiento, no hay bienestar", apostilló.

"La obra pública es también un proyecto de país que contribuye a reafirmar nuestra identidad", por ello, ha invitado a todos a formar parte de este proyecto, como elemento de cohesión, que además contribuye a "la integración territorial" de España.

Unos pilares, ha dicho, que tienen mucho que ver "con el desarrollo del país", para un crecimiento no solo sostenible desde el punto de vista financiero, sino también desde el punto de vista medioambiental, y en definitiva, para el Estado del bienestar.

El nuevo ministro no dedicó ni una sola línea de su primer discurso a hablar de la política de vivienda, que permanecerá en el organigrama del Ministerio en una dirección general, a diferencia de lo que ocurrió en el último Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, cuando se gestionó desde una Secretaría de Estado. Sin embargo, fuentes socialistas presentes en el acto restaron importancia a este hecho y confirmaron que la vivienda será una de las prioridades de Ábalos. En este sentido, la estructura del Ministerio permanecerá igual que en la anterior etapa, con una única Secretaría de Estado, de Infraestructuras, Transporte y Vivienda.

A la toma de posesión, acudió una nutrida representación de las grandes constructoras y empresas de infraestructuras, como el presidente de ACS, Florentino Pérez; el consejero delegado de Ferrovial, Iñigo Meirás, Juan Miguel Villar Mir (OHL), José Aljaro (Abertis) y el presidente de la patronal de constructoras y concesionarias Seopan, Julián Núñez.

José Luis Ábalos llega al principal inversor del Gobierno en plena recuperación de la inversión en obra pública, tras los ajustes y recortes que sufrió esta partida durante la crisis, y en una de las carteras con mayor dotación presupuestaria con capacidad para invertir 8.487 millones de euros.

El anterior Ejecutivo dejó aprobado un plan extraordinario de carreteras con capital privado que contemplaba lanzar obras por otros 2.000 millones este año. De hecho, los dos primeros contratos estaban anunciados para este mes de junio.

Asimismo, presentó dos grandes planes de desarrollo inmobiliario en los terrenos colindantes con los aeropuertos de Madrid y Barcelona, también con el concurso del capital privado. Además, Aena, cuyo presidente actual, Jaime García-Legaz, fue uno de los grandes ausentes, cuenta con un plan estratégico por desarrollar.

De esta forma, Ábalos tendrá que decidir sobre distintos proyectos que el cambio de Gobierno deja ahora sin resolver, como es la conclusión del rescate de las nueve autopistas de peaje quebradas, unas vías cuya explotación el anterior Gobierno tenía previsto volver a licitar para adjudicar a empresas privadas.

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