CC OO denuncia ante la Inspección de Trabajo a Self Bank

El sindicato asegura que la plantilla tiene un horario “ilegal”. La empresa lo niega

El ex consejero delegado de Santander devolverá 7 millones a su exbanco tras comprar esta firma online

Javier Marín, exconsejero delegado de Santander y ahora accionista de Self Bank
Javier Marín, exconsejero delegado de Santander y ahora accionista de Self Bank

Los nuevos propietarios de Self Bank se han encontrado con una sorpresa entre la plantilla de este banco online tras la firma de su adquisición, llevada a cabo el pasado 4 de junio, como adelantó este periódico.

CC OO, sindicato mayoritario de esta entidad financiera, ha denunciado ante la Inspección de Trabajo, los horarios que realizan diariamente sus trabajadores. La denuncia se presentó ante Trabajo hace dos meses. Este sindicato considera que los horarios que realizan los 60 empleados de la entidad financiera “son ilegales”, al no estar regulados por ningún convenio, ni acordados entre la plantilla de Self Bank.

El horario denunciado es muy similar al que llevan a cabo otros bancos online, al ser de 8,00 horas a 15,00 horas, a lo que se suma el horario de la tarde, menos los viernes, día que la plantilla sale antes. En total, “los empleados de la entidad bancaria superan las 1.700 horas anuales que fija el convenio sectorial”, explican fuentes de Comisiones Obreras, que añaden que los horarios se pueden negociar, con lo que sería posible mantener las jornadas laborales con los mismos horarios, aunque reguladas, y sin exceder las horas laborales de convenio. La empresa, sin embargo, asegura que la plantilla hace unas 1.680 horas al año, además de contar con flexibilidad. 

“La banca, sea cual sea la entidad tiene que respetar y acordar unos horarios con la plantilla, algo a lo que hasta ahora se ha negado la cúpula de Self Bank. Esta firma se ha inventado el horario, aunque se podría llegar a un acuerdo”, añaden estas fuentes sindicales.

Hasta la semana pasada Self Bank era propiedad del grupo francés Société Générale, a través de Boursorama. Ahora, sus nuevos dueños son el fondo de capital riesgo estadounidense Warburg Pincus, y Javier Marín, ex consejero delegado de Santander. Ambos se han asociado para comprar el bróker Self Bank. Marín, de hecho, será el primer ejecutivo de la nueva etapa de Self Bank, que pretende ser referente en banca privada.

Hace dos años, ambos socios ya habían intentado la compra de la división de banca privada de Banco Popular. Llegaron a ser, de hecho, los favoritos para esta adquisición, pero la paralización de esta operación frustró los planes de Warburg Pincus, y Javier Marín para crear un referente en banca privada. Hay que tener en cuenta que Marín fue responsable de Banif, la filial de banca privada de Santander, absorbida tras el inicio de la crisis financiera por la matriz. Además, fue consejero delegado del banco que preside Ana Botín desde 2013 hasta 2015, y antes director de banca privada global, división de gestión de activos y seguros.

Esta aventura bancaria, no obstante, va a tener un precio para Marín, al margen del desembolsado para la compra de Self Bank. Debe devolver a Santander 7 millones de euros al incumplir el contrato de prejubilación con cláusula de no competencia, que impide llevar a cabo actividades en el sector financiero. Marín cobró 10,86 millones brutos en un solo pago por su prejubilación. Pese a la penalización, puede que la operación le sea rentable, ya que Warburg Pincus, y él pagarán alrededor de 40 millones por Self Bank, cifra que se corresponde con los fondos propios del banco. 

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