Alberto Navarro: “Self Bank es el único banco en España que ofrece portabilidad”

“Cuando suban los tipos volveremos a ofrecer

altas rentabilidades en los depósitos”

“La gran banca es reacia a que la portabilidad vaya adelante e intentarán frenar mucho

la nueva norma de pagos”

Self Bank en España
Alberto Navarro, director general de Self Bank en España

El banco digital Self Bank se ha impuesto como reto adelantarse al resto de sus competidores en innovación, según explica su director general para España, Alberto Navarro. Una muestra, “somos aún el único banco en España que hemos introducido la portabilidad como servicio para los clientes”. Además, “buscamos la creación de productos novedosos, que estén al servicio de los clientes y que no se encuentren en otros bancos”.

Self Bank pertenece a Boursorama, que forma parte de Société Générale. Está especializado en inversión y ahorro, aunque poco a poco pretende introducir también la posibilidad de solicitar créditos al consumo e hipotecario. Otra de sus características, según destaca su primer ejecutivo en España, es “la apuesta por la formación de nuestros clientes para que inviertan”.

Navarro también destaca “la transparencia de la entidad. Asumimos un compromiso de evitar la letra pequeña y los asteriscos en los contratos para que los clientes sean en todo momento conscientes de los costes asociados a su operativa. Llevamos una política de bajas comisiones en la mayoría de los productos y todas las cuentas son gratuitas. Además, “a diferencia de otras entidades, el libro de tarifas siempre ha sido accesible desde cualquier apartado de la web”.

Alberto Navarro es licenciado en ingeniería informática por la Universidad de San Luis (EE UU). Se incorporó a Self Trade en 1999 en Reino Unido, para pasar a ser primer ejecutivo de Self Trade Bank en marzo de 2011.

¿Cree que los clientes bancarios reclaman o reclamarán el servicio de portabilidad en el sector financiero como en el caso de una operadora de móviles?

En España es un servicio muy nuevo y el cliente desconoce que puede hacer su portabilidad tan fácil. En Francia también es muy reciente, igual que en España porque no hay aún una trasposición del desarrollo de ley de portabilidad. Alemania es uno de los países mas avanzados en este servicio, y ya son cientos de miles de clientes los que lo utilizan. Al final, es lo mismo que cuando salió la portabilidad del móvil. El usuario estaba al principio perdido, le daba miedo. Pensaba que se iba a quedar sin datos, se preguntaba ¿qué va a pasar? En la portabilidad de la banca pasa lo mismo, pero aumenta la desconfianza. El cliente piensa que pueden producirse problemas al pasar los recibos de la cuenta antigua a una nueva. Cree que puede quedarse sin fondos en la cuenta antigua y pasarle el recibo a su anterior banco, lo que podría llevar consigo que le corte el servicio por carecer de dinero para cubrir el abono. Pero es cuestión de tiempo. En dos o tres años estaremos muy acostumbrados a este servicio de portabilidad. Ocurrirá lo mismo que con el móvil, que ya no nos da ningún tipo de miedo.

¿Pero la fidelidad de los clientes a su banco puede desaparecer una vez que se pierda el miedo a este servicio?

Básicamente sí. Por eso, los grandes bancos son bastante reacios a que la portabilidad vaya adelante y facilite la vida al cliente final. Pasaba lo mismo con las grandes operadoras de telefonía. La ley de portabilidad está pensada para hacer la vida más fácil al cliente. En un banco es más difícil que en una operadora cambiar de firma. Te exigen todos tus datos, los pagos de una casa si los tienes, tu nómina o el pago recurrente que tengas. Con esta ley, a la que le falta su desarrollo, se trata de que esa barrera que hay para que un cliente pueda cambiarse de un banco a otro se rompa. En Self Bank lo que hemos hecho ha sido utilizar la tecnología para hacer más fácil la vida al cliente. Pese a que falta el desarrollo de la ley de portabilidad, los bancos pueden desde hace tiempo ofrecer este servicio.

Hemos mirado muchas cosas para comprar, siempre de firmas similares a nosotros, bancos o firmas muy digitalizados

 

 ¿Entonces por qué solo lo comercializa en España Self Bank?

Se puede hacer desde 2014, año en el que se aprobó la Directiva 2014/92/UE para eliminar las barreras a la movilidad financiera. Otra cosa es que la otra entidad ponga pegas para que se vaya su cliente a otro banco. Una escusa de algunas entidades es que como aún no está el desarrollo de la ley pueden pensar que no tiene ninguna obligación de cumplir los plazos de la portabilidad. Otro factor es el tecnológico. Hay que tener una tecnología que lea todas las cuentas de todos los bancos españoles y nosotros tenemos esa tecnología. Siempre nos ha gustado ser los primeros en innovar aunque seamos pequeños. Pero va a llegar un momento en que todos los bancos lo van a empezar a usar. En Self Bank uno de cada 10 clientes ya han utilizado este servicio de portabilidad. Los plazos están definidos. La portabilidad entre una entidad y otra sin tener en cuenta la normativa puede llevar entre una semana a 10 días. Nosotros todo eso lo hacemos inmediatamente. Pero es la respuesta del otro banco lo que puede tardar ese tiempo, eso es lo que se está definiendo en la norma. Nosotros sacamos la portabilidad un día después de que el Gobierno aprobará la trasposición de la directiva europea. Lo hicimos el 23 de noviembre.

¿Pero la nueva normativa de pagos denominada PSD2 ya tiene ese cometido?

No exactamente. De cualquier forma, los lobbies de los grandes bancos van a frenar mucho esta nueva normativa PSD2. Con ella, los grandes bancos van a perder la interacción del dinero de sus clientes y ese es el miedo que tiene el sector. Esa interacción la va a tener a partir de ahora un tercero, y en unos años puede que ya no sepa el cliente o simplemente que le dé igual que su dinero esté en BBVA, Self Bank, Santander u otro banco, porque con lo que operará y lo que le enganchará de verdad será la compañía con la que operará, que no será un banco. En dos años al cliente no le importará con quién tiene su cuenta, lo que le importará es con quién opera porque será con una aplicación con lo que interoperará, que es lo que generará la fidelidad del cliente. Es lo que le tendrá enganchado. Ese es el peligro para la banca. Un apartado pequeño de eso es la portabilidad. De esta forma, todo lo que han invertido las entidades en devolver la confianza hacia los bancos tras la crisis se irá al traste. Self Bank era conocido por tener unos depósitos de alta remuneración, pero ha eliminado ese gancho para el cliente. Ahora una entidad que solo se dedica a captar depósitos pierde dinero. Por eso, lo que hemos hecho es cambiar nuestra tendencia porque de la otra forma, cuanto más crezco en depósitos más pierdo, puede incluso hacer quebrar a una entidad. Así, hemos puesto limitaciones en la rentabilidad y con un problema adicional, que no tenemos crédito, aunque lo estamos estudiando. El crédito es el otro aliciente para poder dar más rentabilidad al cliente. Además, nosotros no cobramos comisiones, las únicas comisiones que cobramos es por descubiertos en cuenta, y antes le avisamos. El beneficio del banco viene de la parte de inversión, que es la que soporta el crecimiento del banco. Pero cuando suban los tipos de interés volveremos a remunerar los depósitos. No queremos exprimir al cliente.

¿El banco se ha propuesto crecer con compras?

Es otra asignatura pendiente. La otra es ampliar la captación de crédito. Hemos mirado muchas cosas para comprar, siempre de firmas similares a nosotros, bancos o firmas muy digitalizados, que encajen con nuestro modelo. Pero todavía no hemos adquirido nada, aunque no descartamos hacerlo algún día. 

 

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