Los bancos italianos no consiguen escapar de la deuda del país

Una rebaja del rating soberano implicará también una rebaja del rating de las entidades

Sede del banco Monte dei Paschi, en Siena (Italia).
Sede del banco Monte dei Paschi, en Siena (Italia).

Un bucle maldito podría volver a atormentar a los bancos italianos. Han aumentado su capital desde la crisis de la eurozona de 2011, tienen una gran cantidad de depósitos y están recortando en préstamos incobrables. Pero todavía poseen bonos italianos por valor de unos 340.000 millones, el 15% del total: son vulnerables a una pérdida de confianza más general.

La preocupación por que el enfrentamiento entre el presidente, Sergio Mattarella, y los partidos radicales conduzca a unas nuevas elecciones y a una amarga campaña contra el euro hizo que el rendimiento de los bonos se disparara y que las acciones se desplomaran. La Liga y el Movimiento 5 Estrellas han dado un paso atrás en su euroescepticismo.

Sin embargo, las turbulencias han llevado a los inversores a huir de los bancos. Un índice de los prestamistas italianos ha bajado un 21% en las últimas dos semanas, laminando las ganancias de los últimos 12 meses. El índice FTSE MIB de Milán ha bajado un 10% en el mismo periodo.

Este martilleo contradice la mejora de los fundamentales. Los seis bancos más grandes de Italia tienen una ratio de capital común Tier 1 media del 12,5%. En 2011, varios tenían ratios muy por debajo del 10%. Su gran cantidad de deudas incobrables –el resultado de derrochar en préstamos y de dos años de recesión– se está reduciendo. El resurgir del crecimiento también ha ayudado a impulsar la base de depósitos hasta 1,5 billones de euros. Esto cubre la gran mayoría de sus 1,8 billones en préstamos nacionales.

Sin embargo, los cimientos no son sólidos. Aunque las tenencias de bonos del Estado se han reducido, siguen representando el 10% de los activos bancarios. Una rebaja del rating soberano implicará también una rebaja del rating de los bancos, lo que encarecería la financiación mayorista. Esto, a su vez, elevará los costes de los préstamos y socavará el crecimiento.

Y si las contrapartes extranjeras se niegan a tomar la deuda del Gobierno italiano como garantía, algunos bancos podrían tener dificultades para financiarse ellos mismos. A pesar de sus esfuerzos, los bancos italianos no pueden escapar del riesgo soberano.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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